Dani Ceballos, madridista. Como Rafa Gordillo

julio 14, 2017

Por fin hoy se ha hecho oficial el fichaje de Dani Ceballos por el Real Madrid. Recién nombrado mejor jugador del Europeo Sub-21, el utrerano aterriza en el Real Madrid siguiendo los pasos del mítico Rafael Gordillo. Para quienes seáis afortunadamente jóvenes como para que este nombre nos os diga nada, debéis saber que si Marcelo o Roberto Carlos os parecen buenos laterales izquierdos, Gordillo superaba a los dos. “El Vendaval del Políngano” fue amo y señor de la banda izquierda del Villamarín y del Bernabéu; de verdiblanco, de blanco o con el rojo de España era un prodigio físico, con un guante el el pie izquierdo y un corazón inmenso. Prueba de ello son estas imágenes, correspondientes al primer partido que jugó con el Madrid. El azar quiso que la primera temporada que Gordillo firmó por el Madrid la liga la empezara ante el Betis en el Villamarín. La ejemplar afición bética dio una lección de cariño y agradecimiento cuando vieron al bueno de Rafa Gordillo con un uniforme morado, tan nazareno él, en Sevilla. Es histórica la foto el la que esa mancha morada está rodeada de camisetas verdiblancas. Cuando ves el recibimiento que hacen en el barrio de Nervión a Sergio Ramos, estas imágenes ayudan a pensar que en Sevilla hay dos tipos de gente y cada una es de un equipo.


50 grandes goles del Real Madrid

julio 10, 2017

Para luchar contra el mono de fútbol que nos asola estos días de julio, os dejo aquí un vídeo que he encontrado con 50 grandes goles del Real Madrid. No están todos los que son, pero sí que son todos los que están. Si sois futboleros pasaréis un buen rato viendo algunos de los que casi no sos acordábais, como me ha pasado a mí con el del gran Macca al Oviedo (el número 5)

Qué lo disfrutéis


Juventus 1 – Real Madrid 4. También en Cardiff, 90 minuti son molto longos

junio 4, 2017

Ramos levanta la orejona. Otra vez.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE         4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

 

  • 11 BALE X 9
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 MORATA X 8

Por azares de la vida, ayer estuve antes del partido en el bar donde pasaba las horas muertas en mi adolescencia. Un bar de barrio, típico refugio del madridismo de provincias donde se veían los partidos los sábados por la noche. En una época iba a diario, ahora voy cuatro o cinco veces al año. Ayer me entró un poco de superstición, y pensé que nos daría suerte tomarme ahí un café con mi amigo del alma. Después de comer, no había más clientes que él y yo; y nos pusimos a analizar el partido con el dueño del bar, que nos ha visto crecer. Él y yo, acordamos que el Madrid ganaría por lógica: tenía mejores jugadores. Jugamos al eso de “cuántos de la Juve serían titulares en el Madrid y viceversa” y nos salía demasiada diferencia. Ahora que todo ha terminado, me gusta pensar que la final cayó de nuestro lado por haber pasado un rato ayer en el pasado.

La Juve salió más enchufada que el Madrid, que recibió tres disparos en contra en los seis primeros minutos, cada uno más peligroso. La idea de la Juve era bastante primaria: balones cruzados de Bonucci buscando la cabeza de Mandžukic. También Dybala, con trazas de un Messi en miniatura, parecía llevar peligro cuando recibía. Pero cuando los medios del Madrid combinaban, el partido era morado. El ataque del Madrid avanzaba como una mancha de aceite, lenta pero inevitable, y en una contra llegó el primer gol, fruto de una pared entre Ronaldo y Carvajal que el luso embocó en la portería. Qué importante es adelantarse en las finales, pensé. Era el minuto 20.

A la Juve el gol en contra le espoleó. Sabía que tenía que empatar cuanto antes porque cada minuto en inferioridad pesaría como una losa en su moral. “Hay que aguantar 10′ por encima en el marcador” – dije en alto. No lo conseguimos. En el 27 Bonucci volvió a cruzar el balón, Higuaín toca y Mandžukic, de espaldas a la portería, saca una vaselina prácticamente imparable. El empate era volver a empezar; pero sentó bien a los blaquinegros conseguirlo, que hasta el final del primer tiempo parecieron mandar sobre el verde galés. Tenía mala pinta la final entonces: habíamos tirado menos a puerta y parecíamos menos peligrosos; aunque las sensaciones son subjetivas y el marcador era 1-1.

Vaya usted a saber qué pasó en la caseta en el descanso. Qué dijo Zidane, o qué dijo algún jugador. Si hubo un grito clave, una sentencia rotunda, una arenga que despertase a los jugadores. El caso es que el Madrid salió de la caseta con la firme convicción de ganar la final. De buscar la victoria con toda la carne en el asador; de salir al ataque con la premisa de no hacer prisioneros. Y así fue. La Juventus aguantó sólo el primer asalto, pero como dijo aquel día Juanito, 90 minutos contra el Madrid avanzan muy despacio. El equipo despertó: Isco  empezó a ser protagonista, Marcelo creció minuto a minuto. Casemiro y Kroos paraban cualquier ataque, con Ramos apagando los pequeños fuegos sueltos. EL balón empezó a rodar más deprisa y la Juve comenzó a encogerse ante un rival tan superior. Los goles eran cuestión de tiempo. Casemiro rompió el empate con un chut desde fuera del área, menos limpio que el que marcó al Nápoles pero más valioso, si cabe. Quedaba media hora, pero dos minutos después Ronaldo marcó el tercero, un gol que corona a Modric como el mejor interior de esta época. Con 3-1 la Juve notó que no tenía nada que hacer, que volvería a perder una final. El partido se le hizo eterno a los italianos, mientras que la Banda de Zidane disfrutaba como perros con dos colas. Sólo hubo un tiro de los de Turín, en un remate cruzado de Sandro que salió lamiendo el palo. Pero a esas alturas los que nos relamíamos éramos los madridistas, que jugando en superioridad numérica los últimos 10′, ya nos sentimos campeones. Como si fuese un guiño al futuro, llegó el cuarto gol, obra de Marco Asensio. El mallorquín marcó el primer gol del año en agosto ante el Sevilla, abriendo el marcador en la Supercopa de Europa, y anoche marcó el último de la temporada, el que redondeaba la duodécima Copa de Europa, sexta en color.

Esta copa encumbra a Zidane y a Ronaldo, pero sobre todo al bloque en general. Estamos ante una hazaña superlativa: haber sido los primeros en repetir triunfo desde hace casi treinta años.


33 veces campeones

mayo 21, 2017

EQUIPO. Con mayúsculas.

1 NAVAS

23 DANILO      4 RAMOS        5 VARANE       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                          8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           9 BENZEMA

  • 16 KOVACIC X 14
  • 10 JAMES X 22
  • 21 MORATA X 9

Cuando acabó el clásico del Benabéu con aquel gol de Messi que recortaba en 3 puntos nuestra ventaja sobre el Barcelona, faltan 18 puntos por disputarse. El Madrid, al que le bastaban 16 de los 18 puntos, no ha perdonado ninguno: Ha ganado esos 18 puntos, teniendo además que jugar dos durísimos partidos de semifinal de Champions contra el Atleti. Esta liga la hemos ganado gracias a la buena forma con la que ha llegado el equipo a la recta final, especialmente Ronaldo, autor de 12 goles en los últimos 9 partidos. La gestión de Zidane de la plantilla ha sido lo más destacado de este campeonato. Nunca 20 jugadores superaron 1000 minutos de juego.

Aunque los fantasmas del Heliodoro ulularán para siempre en lo más recóndito de nuestro interior, es evidente que somos mejores que hace 25 años. Ahora el Madrid es muy fiable, y en el minuto 2 ya se había encendido la conexión Isco – Ronaldo y el 0-1 subió al marcador. Como sólo perdíamos el título con la derrota, harían falta ahora dos goles del Málaga para fastidiarnos la tarde. De repente, el viento soplaba en nuestra popa. Paralelamente, desde Barcelona llegaban noticias de los goles del Eibar, que servían para tranquilizarnos por mucho que a la postre el Barcelona sumase sus tres puntos. El colchón durante el primer tiempo era suficientemente grande como para limitarnos a defender con tranquilidad e intentar marcar algún otro gol en una contra. Pudo llegar alguno, sobre todo en claras ocasiones de Benzema y Ronaldo; pero al descanso llegamos con 0-1.

Al poco de la reanudación llegó el 0-2. Llegó de corner – hay que ver, la de goles que hemos marcado a balón parado en esta liga – . Ramos tuvo en remate franco y tras un rebote marcó Benzema, que quizá estaba ligeramente adelantado. Esta posición irregular será la tabla de salvación de los mediocres para explicar nuestra victoria. Faltaba algo más de media hora, y la liga ya estaba en el bote. Tanto que Zidane quitó a Isco para que en su casa le aplaudiesen como merece. Que tomen nota en el Pizjuán de cómo hay que recordar a un canterano que decidió salir a otro equipo con más aspiraciones y además dejó un pastizal en caja.

El Málaga no dejó de intentar marcar, acabando así con los rumores de pasteleo que lanzaron los mediocres. Es infame dudar de unos profesionales, tanto de los jugadores como de Michel. Un tío con tantos años en el Real Madrid no puede saber hacer otra cosa que salir a ganar. Si no metió gol fue porque Navas ha hecho un final de año sublime, tanto que dan ganas de dar un martillazo al fax para que vuelva a truncar su traspaso.  Poco antes de las 10 de la noche el árbitro decretó el final y el Madrid, cinco años después, volvia a ser campeón de liga. Van 33, un 41 % de las disputadas. Últimamente el Barcelona ha ganado más, sí. También Luis Fonsi suena estos días más que The Beatles. Hay modas y hay leyendas.


Real Celta 1 – Real Madrid 4. Como los huevos de Valderrama.

mayo 17, 2017

Ronaldo chuta para anotar el primero

1 NAVAS

23 DANILO            4 RAMOS        5 VARANE          12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC              8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO                     9 BENZEMA

  • 16 KOVACIC X 14
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 VÁZQUEZ X 7

Por fín se jugó el partido de Balaídos, que estaba programado para el 21 de febrero. Un cúmulo de circunstancias ha hecho que sea este el penúltimo partido de nuestro equipo. Ahora sólo nos queda uno, y con un empate en La Rosaleda seremos campeones de liga. Para estar en esta situación hemos tenido que ganar esta noche a un Celta que, si bien llevaba cinco derrotas seguidas en liga, hoy se ha mostrado como un buen equipo, con toque aseado y buena presión al contario. Pero el Madrid estuvo serio y, sobre todo, tuvo pegada arriba. Los dos primeros tiros de ROnaldo fueron dos goles. Contra eso no hay quien pueda.

Otra vez el 4-4-2 que tantas satisfacciones nos ha dado, con Isco luciendo en el enganche y Benzema bajando al centro del campo a crear superioridad numérica en la medular. Precisamente Isco fue quien comenzó la jugada en los dos primeros goles. El segundo, al poco de la reanudación, pareció desactivar al Celta. El partido quedó visto para sentencia cuando Aspas, el mejor jugador de los celestes, vio la segunda tarjeta amarilla cuando el árbitro interpretó que simuló un penalty. El trencilla estuvo peor que cualquier jugador del Madrid o del Celta, pero nuestro equipo no merece que nadie diga que hemos ganado por el árbitro. Nada más lejos. Hemos ganado porque somos mejores.

Curiosamente, la expulsión de Aspas encendió al Celta, a quien nunca el partido le pareció intrascendente, y consiguió acortar distancias. Eran uno menos, sí, pero dio tiempo a que el 1-2 generase un poco de tensión. Menos mal que Benzema vio puerta después de tanto tiempo, y de nuevo colocó los dos goles de diferencia en el electrónico. Ahí si que acabó todo, y el gol de Kroos fue testimonial. Tras la derrota en el clásico, el Madrid ha cazado todos los puntos posibles. Sólo falta uno, que hay que conseguir – siempre que el Barcelona gane al Eibar –  ante el Málaga entrenado por uno de nuestros mitos. Podemos decir que el Real Madrid está ahora como los huevos de Valderrama aquella vez: en manos de Michel.

 


Real Madrid 4 – Sevilla FC 1. Quedan dos pasitos…

mayo 15, 2017

Nacho marca el primer gol.

1 NAVAS

23 DANILO       4 RAMOS     5  VARANE      6 NACHO

16 KOVACIC         8 KROOS

10 JAMES                             20 ASENSIO

7 RONALDO      21 MORATA

  • 14 CASEMIRO X 10
  • 17 VÁZQUEZ X 21
  • 19 MODRIC X 16

Por quinta vez se enfrentaban este curso el Real Madrid y el Sevilla; y ninguna de ellas se pareció a las demás. En esta ocasión llegó un Sevilla un tanto afeitado, con algunas bajas en el XI y escasa motivación, porque no se jugaba casi nada. Sólo Jovetic, el delantero que debutó con tanta traca en el partido de liga entre los dos equipos pareció entusiasmado con jugar en el Bernabéu. Enfrente, nuestro equipo venía del infierno del Calderón y el desgaste que supuso. Por eso descansaron Marcelo, Modric, Isco y Benzema. Quizá el gran mérito de Zidane es poder quitar a cuatro titulares y que el equipo que sale nos parezca a todos suficientemente solvente.

Comenzamos dominando y pronto llegaron dos goles. El primero, obra de Nacho, dará que hablar. Falta clara sobre Asensio al borde del área y se monta el típico jaleo previo a un libre directo. Ningún sevillista se coloca delante del balón para impedir un saque rápido y Nacho, atento, golpea el balón que se acuesta en la red ante la mirada de Sergio Rico. Los sevillistas protestaron, claro, pero el gol es legal. Un aplauso especial para Jovetic, que decía que ellos habían pedido barrera. La barrera la pide el lanzador, nunca el defensor, amiguete.

Aún andaba el Sevilla dándole vueltas al gol cuando llegó el segundo. James recorta y tira y el balón cae a  Ronaldo que marca a placer. Con 2-0 parecía que la tarde sería placentera. Pero entonces el Sevilla se estiró y gozó de alguna ocasión clara, en especial una vaselina de Jovetic que dio en el larguero. Además, Navas tuvo un par de intervenciones de mérito. No creo que le sirva de nada a estas alturas, pero el tico está acabando el año con el nivel que se supone al portero de un equipo grande.

Nada más volver del descanso marcó el Sevilla. Pareció un poco la historia del cántaro y la fuente. Con 2-1 podíamos temer por los tres puntos, sobre todo si llegábamos a los últimos minutos con ese marcador. No había que dar esa opción, así que Zidane movió el banco. Salieron James y Morata, quien sabe si para siempre, y se colocó Ronaldo de delantero centro, y poniendo en las alas a Asensio y a Vázquez. Con estos dos jóvenes en banda el equipo es muy solidario. Y Ronaldo, como 9, no admite discusión. No tardó en cerrar el partido con un golazo; golpea de primeras y el balón entra por la escuadra. El Bernabéu respiró y el Madrid se desencadenó. Llegó el cuarto, obra de Kroos tras gran jugada de Nacho; y pudo llegar uno más por la misma banda, pero Asensio falló en boca de gol. Daba igual. La gente aplaudía con la certeza de que sólo faltan cuatro puntos para volver a ser campeones de liga.


Gol de Karim Benzema al Sevilla. Enero de 2011

mayo 12, 2017

El domingo nos visita el Sevilla, así que este viernes recordamos un gran gol marcado al club de Nervión por el héroe de la semana, Benzema. Fue en la Copa de 2011, aquella que acabó con el cabezazo de Ronaldo en Mestalla. El partido de vuelta arrancó con este gran gol del galo.