José Antonio Camacho. Sin trampa ni cartón

julio 19, 2012

Camacho jugó en el Madrid de defensa durante casi 16 años. Sólo lo expulsaron una vez. Este dato nos puede hacer pensar que se trataba de un defensa elegante, con clase, tipo, no sé, Luiz Pereira o algo así. Nada más lejos de la realidad. Camacho era técnicamente muy limitado. No tenía un gran físico, ni era alto ni especialmente rápido. ¿Qué tenía entonces? Su principal virtud era su mentalidad. Nunca se imaginó inferior a nadie. Nunca pensó en perder una carrera ante un extremo, en llegar más tarde a un balón. Nunca pensó que el balón venía demasiado alto como para despejar de cabeza. Nunca pensó que un partido no se pudiese ganar, que una derrota parcial no pudiese ser remontada. En este sentido, el gran Juanito se ha llevado la fama, quizá porque el malagueño era quien arengaba al público. Pero, de puertas adentro, era Camacho quien motivaba como nadie Para éxplicar  qué significaba Camacho en el vestuario del Madrid, nada mejor que ver este vídeo, relatado por Butragueño.

Jugó 16 temporadas en el primer equipo, si bien ese dato no es del todo correcto porque una lesión de rodilla le apartó de los terrenos de juego durante 20 meses. Por ese motivo no fue al Mundial de Argentina, e incluso se pensaba que nunca volvería a jugar. Pero volvió, y le dio tiempo a ser el capitán del Madrid y de la selección durante mucho tiempo.Fue poseedor del record de internacionalidades durante años, dato que tiene mucho mérito si tenemos en cuenta aquella lesión tan larga.

Ganó 9 ligas y 4 copas de España. Ganó dos copas de la UEFA, y jugó la final de la Copa de Europa en 1981 (la mejor ocasión del Madrid la tuvo él, curiosamente) y la de la Recopa de 1983, perdida en la prorroga sobre un campo embarrado. Con Camacho en el campo el Madrid normalmente ganaba, pero si perdía nadie podía reprochar nada. Se había dejado todo sobre el césped

La foto que ilustra esta entrada pertenece a un partido ante Irlanda del Mundial 86. Camacho sufrió un corte en la cabeza, pero no pidió el cambio. Acabó el partido con la venda empapada en sangre.  Ése compromiso que él tenía se lo exigía a sus compañeros, y, cuando ejercía como entrenador, a sus pupilos. He aquí un ejemplo de un insensato jugador del Español, Roberto Fresnedoso,  que se acerca al banquillo en el que está Camacho a decir que no puede jugar porque tiene un corte en una mano. La reacción del Mister es inaudita, pero, desde su punto de vista, absolutamente lógica

Luego fue comentarista. Y se hizo famoso entre los niños de España, que no lo habían visto jugar nunca, como el señor que celebraba los goles de forma desaforada. Aquí hay unos cuantos ejemplos:

Gol de Villa a Paraguay. Cuartos de final del Mundial 2010

Gol de Puyol ante Alemania. Semifinales del Mundial 2010

Gol de Iniesta ante Holanda. Final del Mundial 2010

No fingía, queridos niños. Da igual lo que esté haciendo. Como jugador, entrenador, comentarista… siempre se entrega a tope. Don José Antonio Camacho. Un tío honesto.

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