Sevilla 2 – Real Madrid 6. Pinchar, cambiar la rueda y seguir pedaleando

diciembre 18, 2011

Tras el pinchazo que tuvo el Madrid hace siete días ante el Barça – perdió después de 15 victorias seguidas, en el Pizjuán apareció de nuevo el Madrid de la pegada – y no me refiero a Pepe, luego hablaremos de él – . No era fácil escapar del mar de dudas que acechaba la moral blanca tras los tres goles encajados en casa.
De entrada, Özil se quedó en el banco sustituído por Callejón, pasando Di María al centro de la media punta. No me pareció buena idea porque el desborde que ofrece en la banda es impresionante, pero el fideo está tan enchufado que rinde en cualquier posición. Desde ahí asistió a Ronaldo para que marcase el primero de la noche. El portugués marcó antes del cuarto de hora un gol bastante más complicado que los dos que falló hace una semana. Trabajo para el psicólogo. El Sevilla comenzó a atacar con peligro, y no marcó porque el portero del Madrid es Casillas, que a veces parece imbatible.  Reeditó el de Móstoles la parada que hizo en este mismo campo hace un par de años a Perotti. Otro pase de Di María acabó en gol tras ser acariciado por los cordones de la bota de Callejón.

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Real Madrid 1 – FC Barcelona 3. El peor día.

diciembre 10, 2011

Qué duro es ésto. El Madrid, que llegaba al partido tras 15 victorias seguidas,  se adelantó antes del primer minuto. En ese momento los más eufóricos pensaban en devolver el 5-0 del año pasado, y los más comedidos pensaban que la victoría sería blanca. Dos horas después el madridismo anda cabizbajo, pensando que es imposible ganar al Barça.

Yo creo que el Barça hoy ha estado mejor que el Madrid, que ha merecido ganar. Es evidente que ha tenido suerte en el segundo gol, el que ha roto el partido. Incluso la caverna sacará la posible expulsión de Messi en el minuto 43 cuando quizá – yo creo que no – mereció su segunda amarilla.
Pero más allá de todo éso, la clave ha sido que el Madrid ha jugado su peor partido de la temporada. Y es inevitable pensar que, hasta ahora, el Madrid no había tenido ni un rival de entidad. Creo que es injusto juzgar al Madrid por este partido: la temporada hasta esta noche estaba siendo impecable.

No obstante, en noches como la de hoy es cuando deben aparecer los que marcan la diferencia. Cristiano Ronaldo sale de éste partido muy tocado. La sensación es que tiene un complejo de inferioridad ante el Barça en general y ante Messi en particular que le pesa como una losa. Tenía la cara desencajada durante toda la noche, y ha fallado goles que suele meter. Pero claro, si un jugador no está bien el entrenador puede cambiarlo, ¿no? Pues en el Madrid éso no es así. Cristiano siempre estará en el campo, haga lo que haga. Kaká y Özil nunca juegan juntos, y quizá sería interesante que se echaran la pelota uno al otro. Lass estaba descartado  en verano y resulta que en el primer “partido del año” es titular y quitas a Khedira, que hasta ahora jugaba siempre. Coentrão, que fue fichado por 30 millones como lateral izquierdo entra en la alineación por decreto, jugando incluso a banda cambiada. Su defensa a Cesc en el tercer gol demuestra que no puede jugar ahí. Con tanto error táctico, con tanto bandazo, es imposible plantar cara a este Barça. La gestión de los fichajes des este verano por parte de uno y otro técnico es sonrojante: Alexis y Cesc han marcado esta noche; Coentrão jugó fuera de cacho y Sahim lleva todo el año inédito.

Es curioso: Mourinho pierde capacidad como estratega al tiempo que oculta sus malos modos y se muestra como una persona normal. Ahora mismo parece un entrenador del montón. Un tío corriente.

El único consuelo es que si el Barça llega a ganar en Getafe y llega a perder hoy, la clasificación estaría igual que ahora.


La previa al clásico

diciembre 9, 2011

Mañana, a estas horas, estaremos varios millones frente a la televisión. La visita del Barcelona al Bernabéu supone para el equipo blanco una prueba de fuego. La sensación que flota en el ambiente es que el Real Madrid ha recortado la distancia que le separaba del Barça casi en su totalidad. Incluso parece estar por encima, como lo demuestra la posición en el Campeonato de Liga y la liguilla previa que han hecho ambos en la Champions. El Barça tiene números de escalofrío… y el Madrid un poco mejores.

Siempre he pensado que las ligas no se ganan, ni se pierden, en los duelos directos. De hecho la Quinta del Buitre ganaba la liga de calle y, contra el Barça, podía ganar, empatar o perder. Pero es innegable que el Madrid recibiría una inyección de moral en caso de ganar mañana superior incluso a la que suponondrían los seis puntos de diferencia – y con un partido menos. Por cierto, todos cuentan con que el Madrid ganará ese partido pero no será fácil: es en el Pizjuán – Así mismo, si el Barça gana mañana todo el mundo pensará que es favorito para revalidar el título. Y luego está el empate, que si bien deja las cosas como están – ventaja blanca – haría más daño al Madrid.

Hay debate acerca de si Guardiola pondrá 3 ó 4 defensas. En el fondo es lo mismo, pues si Alves es uno de los del cuarteto es como si fuesen trío dada la vocación ofensiva del fenomenal actor digo jugador brasileño. No creo que el Barça cambie a estas alturas: jugará con Xavi e iniesta como motore, con Busquets en el ancla y quizá Keita. Imagino que volcará a Messi a una banda, en la otra estará Alexis y Cesc actuará como falso 9, a lo Bakero en el equipo de Cruyff.

En cuanto al Madrid, imagino que a Mou el cuerpo le pide colocar a los lados de Alonso a un par de picapedreros: Khedira y Lass por ejemplo. Y dejar la delantera llena de gacelas: Di María y Cristiano a los lados con Pipa Higuaín enmedio. Pero igual no se atreve: se parece demasiado a su fatídico planteamiento de abril en Champions, cuando el Madrid recibió al Barça encerrado en su campo – cada vez que me acuerdo me salen granos – . Menos mal que el árbitro echó a Pepe y le concedio coartada. Si al final decide colocar en la media punta a un artista, me da que será Kaká y no Özil el elegido. Es una intuición.

Y ahí va mi pronóstico: Ganamos por dos goles. Quizá 2-0 como en el 97, cuando llegó al Bernabéu el temible Barça de Robson (Guardiola, Figo, Ronaldo…) y entre Suker y Mijatovic lo pararon. O quizá 3-1 como en 1986, cuando Butragueño sentó a Urruti y yo, con doce añitos, me volví loco delante de la tele.

Veremos.