Juventus 1 – Real Madrid 4. También en Cardiff, 90 minuti son molto longos

junio 4, 2017

Ramos levanta la orejona. Otra vez.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE         4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

 

  • 11 BALE X 9
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 MORATA X 8

Por azares de la vida, ayer estuve antes del partido en el bar donde pasaba las horas muertas en mi adolescencia. Un bar de barrio, típico refugio del madridismo de provincias donde se veían los partidos los sábados por la noche. En una época iba a diario, ahora voy cuatro o cinco veces al año. Ayer me entró un poco de superstición, y pensé que nos daría suerte tomarme ahí un café con mi amigo del alma. Después de comer, no había más clientes que él y yo; y nos pusimos a analizar el partido con el dueño del bar, que nos ha visto crecer. Él y yo, acordamos que el Madrid ganaría por lógica: tenía mejores jugadores. Jugamos al eso de “cuántos de la Juve serían titulares en el Madrid y viceversa” y nos salía demasiada diferencia. Ahora que todo ha terminado, me gusta pensar que la final cayó de nuestro lado por haber pasado un rato ayer en el pasado.

La Juve salió más enchufada que el Madrid, que recibió tres disparos en contra en los seis primeros minutos, cada uno más peligroso. La idea de la Juve era bastante primaria: balones cruzados de Bonucci buscando la cabeza de Mandžukic. También Dybala, con trazas de un Messi en miniatura, parecía llevar peligro cuando recibía. Pero cuando los medios del Madrid combinaban, el partido era morado. El ataque del Madrid avanzaba como una mancha de aceite, lenta pero inevitable, y en una contra llegó el primer gol, fruto de una pared entre Ronaldo y Carvajal que el luso embocó en la portería. Qué importante es adelantarse en las finales, pensé. Era el minuto 20.

A la Juve el gol en contra le espoleó. Sabía que tenía que empatar cuanto antes porque cada minuto en inferioridad pesaría como una losa en su moral. “Hay que aguantar 10′ por encima en el marcador” – dije en alto. No lo conseguimos. En el 27 Bonucci volvió a cruzar el balón, Higuaín toca y Mandžukic, de espaldas a la portería, saca una vaselina prácticamente imparable. El empate era volver a empezar; pero sentó bien a los blaquinegros conseguirlo, que hasta el final del primer tiempo parecieron mandar sobre el verde galés. Tenía mala pinta la final entonces: habíamos tirado menos a puerta y parecíamos menos peligrosos; aunque las sensaciones son subjetivas y el marcador era 1-1.

Vaya usted a saber qué pasó en la caseta en el descanso. Qué dijo Zidane, o qué dijo algún jugador. Si hubo un grito clave, una sentencia rotunda, una arenga que despertase a los jugadores. El caso es que el Madrid salió de la caseta con la firme convicción de ganar la final. De buscar la victoria con toda la carne en el asador; de salir al ataque con la premisa de no hacer prisioneros. Y así fue. La Juventus aguantó sólo el primer asalto, pero como dijo aquel día Juanito, 90 minutos contra el Madrid avanzan muy despacio. El equipo despertó: Isco  empezó a ser protagonista, Marcelo creció minuto a minuto. Casemiro y Kroos paraban cualquier ataque, con Ramos apagando los pequeños fuegos sueltos. EL balón empezó a rodar más deprisa y la Juve comenzó a encogerse ante un rival tan superior. Los goles eran cuestión de tiempo. Casemiro rompió el empate con un chut desde fuera del área, menos limpio que el que marcó al Nápoles pero más valioso, si cabe. Quedaba media hora, pero dos minutos después Ronaldo marcó el tercero, un gol que corona a Modric como el mejor interior de esta época. Con 3-1 la Juve notó que no tenía nada que hacer, que volvería a perder una final. El partido se le hizo eterno a los italianos, mientras que la Banda de Zidane disfrutaba como perros con dos colas. Sólo hubo un tiro de los de Turín, en un remate cruzado de Sandro que salió lamiendo el palo. Pero a esas alturas los que nos relamíamos éramos los madridistas, que jugando en superioridad numérica los últimos 10′, ya nos sentimos campeones. Como si fuese un guiño al futuro, llegó el cuarto gol, obra de Marco Asensio. El mallorquín marcó el primer gol del año en agosto ante el Sevilla, abriendo el marcador en la Supercopa de Europa, y anoche marcó el último de la temporada, el que redondeaba la duodécima Copa de Europa, sexta en color.

Esta copa encumbra a Zidane y a Ronaldo, pero sobre todo al bloque en general. Estamos ante una hazaña superlativa: haber sido los primeros en repetir triunfo desde hace casi treinta años.


33 veces campeones

mayo 21, 2017

EQUIPO. Con mayúsculas.

1 NAVAS

23 DANILO      4 RAMOS        5 VARANE       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                          8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           9 BENZEMA

  • 16 KOVACIC X 14
  • 10 JAMES X 22
  • 21 MORATA X 9

Cuando acabó el clásico del Benabéu con aquel gol de Messi que recortaba en 3 puntos nuestra ventaja sobre el Barcelona, faltan 18 puntos por disputarse. El Madrid, al que le bastaban 16 de los 18 puntos, no ha perdonado ninguno: Ha ganado esos 18 puntos, teniendo además que jugar dos durísimos partidos de semifinal de Champions contra el Atleti. Esta liga la hemos ganado gracias a la buena forma con la que ha llegado el equipo a la recta final, especialmente Ronaldo, autor de 12 goles en los últimos 9 partidos. La gestión de Zidane de la plantilla ha sido lo más destacado de este campeonato. Nunca 20 jugadores superaron 1000 minutos de juego.

Aunque los fantasmas del Heliodoro ulularán para siempre en lo más recóndito de nuestro interior, es evidente que somos mejores que hace 25 años. Ahora el Madrid es muy fiable, y en el minuto 2 ya se había encendido la conexión Isco – Ronaldo y el 0-1 subió al marcador. Como sólo perdíamos el título con la derrota, harían falta ahora dos goles del Málaga para fastidiarnos la tarde. De repente, el viento soplaba en nuestra popa. Paralelamente, desde Barcelona llegaban noticias de los goles del Eibar, que servían para tranquilizarnos por mucho que a la postre el Barcelona sumase sus tres puntos. El colchón durante el primer tiempo era suficientemente grande como para limitarnos a defender con tranquilidad e intentar marcar algún otro gol en una contra. Pudo llegar alguno, sobre todo en claras ocasiones de Benzema y Ronaldo; pero al descanso llegamos con 0-1.

Al poco de la reanudación llegó el 0-2. Llegó de corner – hay que ver, la de goles que hemos marcado a balón parado en esta liga – . Ramos tuvo en remate franco y tras un rebote marcó Benzema, que quizá estaba ligeramente adelantado. Esta posición irregular será la tabla de salvación de los mediocres para explicar nuestra victoria. Faltaba algo más de media hora, y la liga ya estaba en el bote. Tanto que Zidane quitó a Isco para que en su casa le aplaudiesen como merece. Que tomen nota en el Pizjuán de cómo hay que recordar a un canterano que decidió salir a otro equipo con más aspiraciones y además dejó un pastizal en caja.

El Málaga no dejó de intentar marcar, acabando así con los rumores de pasteleo que lanzaron los mediocres. Es infame dudar de unos profesionales, tanto de los jugadores como de Michel. Un tío con tantos años en el Real Madrid no puede saber hacer otra cosa que salir a ganar. Si no metió gol fue porque Navas ha hecho un final de año sublime, tanto que dan ganas de dar un martillazo al fax para que vuelva a truncar su traspaso.  Poco antes de las 10 de la noche el árbitro decretó el final y el Madrid, cinco años después, volvia a ser campeón de liga. Van 33, un 41 % de las disputadas. Últimamente el Barcelona ha ganado más, sí. También Luis Fonsi suena estos días más que The Beatles. Hay modas y hay leyendas.


Villarreal 2 – Real Madrid 3. El Madrid siempre vuelve.

febrero 26, 2017
Por ahí entró el tercer gol

Por ahí entró el tercer gol.

1 NAVAS

2 CARVAJAL       3 PEPE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC        8 KROOS

11 BALE     9 BENZEMA    7 RONALDO

  • 22 ISCO X 14
  • 21 MORATA X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 11

A las 21:45 de la noche el Madrid perdía 2-0. El Villarreal es el equipo menos goleado de la liga, y había que meterle 3 goles en poco más de media hora para levantar este partido. El FC Barcelona había ganado en el Estadio Vicente Calderón y era líder provisional de la liga. La primera hora del partido no invitaba al optimismo, pero apareció la resistencia a la derrota que nos ha hecho famosos. A estas horas, el Madrid vuelve a ser líder pese a tener un partido menos.

Volvió a salir al campo el XI inicial de la final de Lisboa. A mí la BBC me da una pereza morrocotuda: perdemos control en los partidos cuando están juntos los tres de arriba. Antes se compensaba con la pegada que ofrecían los tres delanteros, pero ahora quitan más cosas que dan. No pueden jugar los tres juntos, el precio es demasiado alto.

No pasó gran cosa en el primer tiempo. Bueno, sí, una jugada fue decisiva. Benzema remata y Asenjo se hace daño al despejar, teniendo que ser sustituido. Se iba el Zamora de la liga y salía un portero que no ha jugado ni un minuto. A la postre, esa fue una de las claves.

Al poco de volver de la caseta marcó dos veces el Villarreal. La primera cuando Trigueros cazó un balón muerto en el área del Madrid y fusiló desde cerca. Pensé que con 1-o en contra sería imposible ganar, y en eso pensaba cuando Bakambu marcó el segundo en un error grosero de Ramos, aunque parece que el delantero aurinegro partió en posición incorrecta. 2-0 en contra y la sensación de que el cielo caería sobre nuestras cabezas.

Zidane sacó a Isco por Casemiro, colocando un doble pivote con Kroos y Modric y el malagueño de enganche. Isco tuvo el don de la ubicuidad y dirigió el ataque del Madrid, otorgando velocidad y pausa según conviniese al juego. Una volea de Ronaldo que se estrelló con violencia en el poste desató la tormenta blanca. Poco después abrió Isco para Carvajal, el lateral centra y Bale remata de cabeza el primer gol. El milagro empezaba a parecer posible. Kroos dispara y el balón, de rebote, pega en la mano de Bruno. Penalty discutible, sí; pero el árbitro lo sancionó sin dudar. Marcó Ronaldo el empate y no pasó mucho tiempo cuando Marcelo metió una banana desde la izquierda que Morata remató bastante mal, a los pies del portero, pero como éste andaba con el tembleque el balón entró. En ese momento la sensación era que si el Madrid necesitase meter otros dos, lo conseguiría sin dudarlo. Cuestión de fe en la victoria. Cuestión de resistencia a la derrota.

 


Real Madrid 5 – Granada 0. Los bajitos al poder.

enero 7, 2017
Isco y Modrid. Los bajitos al poder

Isco y Modric. Los bajitos al poder

1 NAVAS

2 CARVAJAL      6 NACHO     5 VARANE    12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

 

Matiné en el Bernabéu con los regalos de reyes aún nuevecitos. El partido ha sido una sesión de baño y masaje para el Madrid, que en un parpadeo se puso con ventaja en el marcador gracias sobre todo a la debilidad del rival. Desde entonces, se dedicó a sestear y a guardar fuerzas de cara al exigente enero que se nos avecina.

Volvieron a jugar Ronaldo y Benzema, que no lo hicieron contra el Sevilla, e Isco, que apenas jugó 10´. Entre los tres marcaron los cuatro goles del primer tiempo, y quizá su descanso sea una explicación para su buena actuación. El malagueño abrió la lata tras marcar de tiro raso, pero hay que destacar que la jugada comienza en un robo de balón suyo. Otra vez los cuatro centrocampistas y la presión alta nos daban frutos en forma de goles. Y si ante el Sevilla Isco pareció mohino, hoy disfrutó sobre el césped. Marcó el primero y también el cuarto, tras un buen pase de Modric. Cuando ambos se abrazaron celebrando ese gol, me fijé en que son prácticamente igual de altos, o más bien de bajitos. ¡Qué gozada cuando se asocian!. Antes habían llegado el segundo, obra de Benzema, y el tercero, de Ronaldo. En los dos goles la jugada comenzó en los pies de Marcelo, otro bajito autor de un partidazo. Ahora que se cumplen 10 años de su llegada al club, es hora de calorar la carrera que este lateral ha conseguido. Menos espectacular que su antecesor, el gran Roberto Carlos, pero quizá más completo.

Tras el descanso, Zidane quitó a Kroos, que acumula cuatro tarjetas; y también a Isco, que había recibido un patadón en el muslo por parte de un producto de La Massia – corren malos tiempos para la lírica -. Llegó el quinto gol, obra de Casemiro en un corner que a mí me pareció una jugada ensayada, pues hasta cuatro madridistas corrieron en dirección contraria, arrastrando a la defensa granadina. Tan decidido estaba todo que incluso salió un ratillo Coentrao a jugar. Pocos partidos tendremos tan fáciles en esta liga.


Gol de Ronaldo a AS Roma. 17 de febrero de 2016

diciembre 29, 2016

Cuando nadie daba un duro por el Madrid como campeón de Europa, Ronaldo sujetó al equipo con goles como este marcado en el Olímpico de Roma en octavos de final. Lo único malo del gol es el traje que lleva el Madrid, más feo que pegar a un padre.


Real Madrid 4 – Kashima 2. El caos y el orden

diciembre 18, 2016
Ramos abre los brazos tras el cuarto gol

Ramos abre los brazos tras el cuarto gol

1 NAVAS

2 CARVAJAL         5 VARANE       4 RAMOS      12 MARCELO

14 CASEMIRO

8 KROOS           19 MODRIC

17 VÁZQUEZ      9 BENZEMA    7 RONALDO

22 ISCO X 17

21 MORATA X 9

6 NACHO X 4

Tras ganar cómodamente la semifinal, el Madrid afrontó la final del Mundial de Clubes con exceso de confianza, alimentada ésta por el hecho de que el rival no fuese el representante sudamericano sino el asiático. El Kashima fue presentado por los medios de comunicación como una banda de amiguetes indigna de siquiera enfrentarse a nuestro equipo. Para colmo, a los 8 minutos Benzema anotaba el primer gol de la mañana, o sea que todo parecía encarrilado. El Madrid caminaba por el campo, tan seguro de su superioridad que se echó a dormir… y cuando despertó perdía 1-2. Al final el título viajará a Madrid pero costó lo suyo que así ocurriese. En un partido sumido en el caos, no fue hasta la prórroga cuando las cosas parecieron ordenadas: ganó el equipo europeo con goles del Balón de Oro. Aunque el mejor de los nuestros hoy fue Benzema, que en la votación por la bola dorada no obtuvo ni un voto. Otra demostración de que ese trofeo es una mandanga.

Para explicarlo hay varios factores: el primero es que los japoneses no han viajado para jugar este torneo mientras que el resto de equipos se cruzan el mundo entero para llegar allí. Además, Zidane repitió a 10 de los jugadores que habían jugado el jueves la semifinal. Más allá de que hoy Vázquez y Casemiro sobraban en el XI por innecesarios, los jugadores parecían zombies. El cansancio y el jet-lag hicieron acto de presencia en las botas de nuestros jugadores. Cuando Isco y Kovacic ingresaron en el campo, se les veía mucho más frescos que a los que empezaron de inicio. También hubo fallos groseros en los goles: de Varane en el primero y de Ramos – Vazquez – Navas en el segundo.

Cuando peor estaba el Madrid, Vázquez fue objeto de penalty claro. Ronaldo lo transformó y con 2-2 el partido anduvo en el alambre. Pudo ganar cualquiera y eso ya es un drama; pero no creáis a quien os diga que los japos hubiesen sido justos vencedores. Las mejores ocasiones las tuvo el Madrid. LLegamos a la prórroga y ahí apareció Ronaldo, que después de un partido un tanto gris, anotó dos goles en el tiempo añadido para completar su hat trick en la final.

Tercera final de 2016 del Madrid. Tercera prórroga. Tercer título. Lo demás se olvida.

 


Real Madrid 2 – Sporting 1. El agua nos dejó secos

noviembre 28, 2016

1 NAVAS

23 DANILO      3 PEPE     4 RAMOS     6 NACHO

19 MODRIC     16 KOVACIC     10 JAMES

17 VÁZQUEZ                 9 BENZEMA                 7 RONALDO

20 ASENSIO X 10

12 MARCELO X 4

22 ISCO X 9

A priori era un partido propicio para una goleada, como comenté con el simpático irlandés que se sentó junto a nosotros en el fondo sur. El Sporting de Gijón ocupa el decimoctavo lugar en la clasificación, y la diferencia de su plantilla con la del Madrid es abismal. Tanto es así que a ninguno nos pareció mal el XI que Zidane dispuso, con tanto meritorio. “Si no juegan hoy, no sé cuándo van a jugar éstos” pensé al ver a Danilo y compañía.

Además, el partido empezó con viento de cola. Un penalty ingenuo sobre Vázquez en el 4′ sirvió para que Ronaldo anotase el 1-0, y un magnífico centro de Nacho desde el lateral izquierdo supuso el 2-0, obra también del portugués, pichichi de la liga con 10 tantos. Poco después marcó el propio Nacho en fuera de juego, tras chilena de Ramos, pero el linier marcó la posición ilegal. Parecía que golearíamos sí, pero la lluvia no era un buen augurio. Espoleados por el agua, los gijoneses acortaron distancias. La jugada vino de un mal pase de Modric, a quien nadie ayudaba a sacar el balón jugado. Con 2-1 nos fuimos al descanso.

Cada vez llovía más. Esperábamos que un tercer gol del Madrid acabase con la emoción, y pudo llegar en un cabezazo franco de Benzema, pero el francés falló un gol clarísimo. La grada la tomó con el galo, desmemoriada ella, pues en Lisboa fue el francés quien marcó el gol de la victoria. Zidane movió el banquillo con la torpeza y lentitud acostumbrada, y el Sporting empezó a creerse que podía aguarnos la tarde (aún más, si cabe). Nacho cometió un absurdo penalty y el Bernabéu entró en pánico, pues quedaban 10 minutos  y el empate parecía inminente. Pero el delantero croata del Sporting, tras tomarse las pulsaciones y comprobar que estaba preparado para ejecutar tan decisivo disparo, lo lanzó fuera.

No hubo más sustos, ni más fútbol. Sólo más agua. Acaso un caño majestuoso del recién salido Isco, que siempre se empeña en devolvernos el precio de la entrada.