Real Madrid 1 (Varane) – FC Barcelona 1. Vivos y reforzados

enero 30, 2013

Varane pide paso

A priori, un empate en el Bernabéu no es buen resultado por definición. Pero estoy contento tras haber acabado así la ida de la semifinal de Copa. Será porque, en los veinte minutos siguientes al gol de Cesc, ví peligrar la necesidad de jugar el partido de vuelta en el Camp Nou. Un 0-2 hubiese sido definitivo, y Pedro perdonó una ocasión clarísima. Pero el Madrid sobrevivió y consiguió empatar el partido a 1, lo que deja abierta la eliminatoria. No podemos perder en el Nou Camp, pero saber que a partir del 1-1 nos vale cualquier empate da bastante vidilla. Tampoco creo que hubiese sido justa una victoria culé.

Vimos a Diego López bajo palos, cinco años después de abandonar el Madrid. Su presencia da bastante más seguridad que la de Adán, cuya suplencia de hoy confirma que Mourinho mentía cuando decía que Adán estaba mejor que Casillas. En cualquier caso la que peor está, de la cabeza, es Sara Carbonero. En un concurso de tontas la echarían por abusona. Dejemos a la periodista, o lo que sea, y volvamos al Madrid. En defensa Varane sobresalió con un partido descumunal. A sus 19 años, desarboló varios ataques del Barça de manera perfecta; y además fue el autor del gol del empate, con un testarazo a pase de Özil, otro de los destacados de la noche. En los laterales, Essien y Arbeloa demostraban una y otra vez que no jugaban en su sitio habitual. Su pundonor es inegable. El mío, si salgo, también lo sería. Carvalho tuvo una cagada que gracias a Dios no tuvo consecuencia, pero pudo ser trágica.

Alonso estuvo fallón, como siempre contra el Barça. Da la sensación de que peferiría jugar en el otro equipo, rodeado de jugones. Aquí sólo tiene cerca a Khedira, que sigue derrochando despliegue físico. Sus codillos en movimiento parecen abanicos de colores. El tercer hombre en el centro del campo fue Callejón, que estuvo gris como cielo del norte. Su presencia en partidos así es sonrojante, pues baja el nivel del equipo un montón. También es voluntarioso, claro. Estaría bueno que siendo tan malo además fuese indolente como Benzemá. Y arriba Ronaldo no brilló como otras tardes, aunque éste se ha ganado crédito con sus últimas actuaciones. Pudo marcar, pero Pinto despejó al poco de empezar un libre directo del portugués. Luego le falto un pelín de suerte, o de velocidad, para marcar algún gol.

Queda la vuelta, dentro de un mes. Podremos contar entonces con Marcelo, Coentrao, Pepe, Ramos y Di María, ausentes hoy. Desde luego, podemos poner un equipo bastante mejor que el de hoy. Luego ya veremos qué pasa…


Real Madrid 4 – Getafe 0. El nacimiento de una sociedad.

enero 28, 2013

La primera de la que tuve noticia era Juanito y Santillana (todavía se recuerda en forma de canción desde el fondo sur). Después, cuando empecé a ver fútbol, ví en su esplendor la que formaron Michel y Butragueño. Después Raúl y Guti también tuvieron la suya. Valdano, el futbolista hecho verbo, definió estas parejas como “sociedades”. Compuestas por dos jugadores que se entienden perfectamente sobre el verde y que te la lían con sólo mirarse. En estos tiempos estamos asistiendo al nacimiento de una nueva sociedad en el Bernabéu. La forman un portugués y un alemán. El 7 y el 10. Ronaldo y Özil. Se buscan, se miran y se encuentran.

En el partido de ayer, tras una primera parte sin goles – aunque pudo caer alguno – , en el segundo tiempo la sociedad empezó a generar beneficios. El primer gol fue un poco turbio, propio de Poli Rincón, con posible falta al portero en un corner. Una vez abierto el melón, el 10 y el 7 comenzaron a enhebrar jugadas, una tras otra, y como fruta madura cayeron tres goles, los tres de Ronaldo. Merece la pena destacar el segundo de la mañana. Ronaldo roba en defensa y comienza un sprint de 80 metros. Özil conduce, ve cómo el luso le adelanta por la izquierda y en el momento justo da el toque preciso para que que Ronaldo defina de tiro cruzado. Velocidad y precisión.


Remontada ante el Getafe. Abril de 2009

enero 25, 2013

Hoy no ponemos un gol, ponemos un vídeo de dos minutos de un partido loco ante el rival de este domingo, el Getafe. Los azulones, con Granero y Soldado en sus filas, se adelantaron 0-1 y 1-2 y con 2-2 dispusieron de un penalty a favor en el minuto 87…  Casquero se prepara para tirar… Casillas bajo palos… Mirad lo que pasó…

Por cierto, si alguien duda de qué equipo es Carlos Martínez, el habitual narrador del Canal +, que escuche el “¡¡¡pa matarlo!!!” que exclama cuando Casillas para el penalty a Casquero.

Mola, ¿verdad? Aquí tenéis una versión más larga del mismo partido, con la narración de Manolo Lama, entonces en la SER.

“… a chupar… en fila … de uno en uno…” también queda claro aquí de qué equipo es Manolo Lama


Valencia 1 – Real Madrid 1 (Benzema). Demasiado peaje

enero 23, 2013

Arbeloa, cumpliendo órdenes de Mou, se cargó a Casillas

 

La clasificación ya estaba prácticamente decidida, no tanto por la renta que el Madrid traía del Bernabéu (nunca nos han eliminado en Copa con un 2-0 a favor) como por la paliza que cayó en el partido de liga a los valencianos en su propia casa tres días antes. Para colmo, el gol de Benzemá en el 43′ obligaba al Valencia a marcarnos cuatro goles en 45 minutos (y llevaban cero en 225). O sea que el Madrid consiguió una clasificación que ya tenía conseguida.

Pues para ser algo tan aparentemente trivial, bien caro que nos ha salido. Arbeloa lesionó a Casillas (seguramente cumpliendo órdenes de Mou) a los 10 minutos y salió Adán, esta vez cumpliendo el papel que se le otorga: jugar cuando Casillas no pueda. El gol que encajó nuestro portero suplente es para fichar mañana mismo a otro, aprovechando que el mercado de inverno está abierto.

Además de la lesión, el Madrid sufrió dos expulsiones: doble amarilla de Coentrao y roja directa a Di María. Que el Madrid acabase con 9 y el Violencia, digo Valencia, conservara a todos sus leñadores todo el partido es un asunto que tratará Iker Jiménez; pero dejando de lado al árbitro, que está loco, los jugadores madridistas han demostrado tener el cerebro de un mosquito. Entre los dos. Se perderán la semifinal, casi porque han querido.

 

 


Valencia 0 – Real Madrid 5 (Higuaín, Ronaldo 2 y Di María 2). Magia y precisión

enero 20, 2013

Justo al comenzar la segunda vuelta, volvió el Madrid de la pegada. Un equipo ordenado en defensa, al que es difícil marcar gol y que cuando roba la pelota tarda muy poco tiempo en generar una ocasión de gol. Se puede jugar al fútbol bien de muchas formas. Una de ellas se basa en el toque y la posesión, otra en la velocidad y la precisión. Todas son lícitas, y cuando en 45 minutos consigues 5 goles en casa del tercer clasificado del campeonato pasado es que has jugado muy bien. A los adalides de la posesión de balón les diría que hoy el Valencia tuvo un 56% de posesión, y el Madrid tuvo un 44%.

Todos jugaron bien hoy. Desde la inédita defensa,donde Arbeloa volvió a su sitio y jugó bien, Albiol y Varane no desmerecieron a Pepe y Ramos, Coentrao también cumplió. En el centro, Khedira sigue en un imponente momento de forma, aunque su desacierto en la definición emborrona sus llegadas al área. Pero sobre todo los cuatro de arriba: Özil en plan quaterback metiendo pases en profundidad; Higuaín sobreponiendose a su clamoroso fallo del minuto 2 marcando en el 8, Ronaldo en plan Balón de Oro – su maniobra del segundo gol fue sublime – y, sobre todo, el fideo Di María, que este año no se parecía en nada al jugador del año pasado, y hoy ha vuelto a ser un filón para el ataque blanco. El rosarino entraba en la retaguardia ché como cuchillo caliente en mantequilla. Lo que ocurrió en Mestalla entre los minutos 35 y 45 tardará en ser olvidado. El Madrid consiguió cuatro goles en esos 10 minutos. Como la canción de Nacha Pop, lo hizo usando magia y precisión en cada una de sus contras. Fulgurantes. Precisas. Perfectas. Esos 10 minutos dejaron la moral valencianista a la altura del amor propio de Gregorio Samsa, aquel que una mañana se despertó convertido en un horrible insecto. Tanto quejarse del árbitro y hoy no hubiesen ganado ni arbitrando Manolo el del Bombo.

Sobró el segundo tiempo, donde lo más destacado fue los penales que el árbitro perdonó al Valencia, seguramente por lástima ante la que estaba cayendo. Nadie sabe qué pasará el miércoles en el partido de vuelta de Copa del Rey, pero evidentemente este resultado es un hoyo en la moral valenciana tan grande como la fortuna de Bárcenas.


Gol de Guti al Olimpia de Asunción. Final de la Intercontinental, 3 de diciembre de 2002

enero 18, 2013

Los detractores de Guti suelen recordar que no jugó ni un minuto de las tres finales de Champions que ganó con el Madrid. Ese dato es cruel, pues Guti fue fundamental, sobre todo en la 8ª y en la 9ª (En ésta, estaba listo para salir cuando se lesionó César y tuvo que salir Iker Casillas). En cualquier caso, en aquel año de 2002 Guti se dio el gustazo de marcar en las dos finales a las que el Madrid tuvo acceso por ganar aquella Copa de Europa: en la Supercopa de Europa ante el Feyenoord y en el gol que recordamos hoy: ante el Olimpia de Asunción, en Japón, en la cima del mundo a nivel de clubes.


Real Madrid 2 (Benzemá e Higuaín) – Valencia 0. Funcionales bajo cero.

enero 16, 2013

Benzemá, autor del primer gol

El Madrid dejó encarrilada su clasificación para las semifinales de Copa del Rey con un partido sobrio. Sin alardes. Sin posesión del balón. Casi sin fútbol. Pero haciendo lo que tenía que hacer: no encajar gol y marcar al menos un par de ellos. Típico partido de un equipo de Mourinho en competición copera: Chelsea o Inter se especializaron en llegar lejos con una legión de soldados aplicados, donde incluso los artistas tienen que sudar. Fue un Madrid de jugadores funcionales, como autómatas en un planeta helado (no veas qué frío hacía anoche en el tercer anfiteatro del fondo sur). No es estético, pero es práctico. Es una opción.

La alineación del Madrid se dispuso en un 4-3-3 de toda la vida. En la retaguardia Essien demostró más prestaciones que Arbeloa, pese a sus rodillas de titanio y su pasaporte lleno de primaveras. Albiol cumplió: no se metió en ningún lío y despejó con balonazos todo lo que llegó. Carvalho sigue mostrándose como el mejor central ausentes Pepe y Ramos, por experiencia y jerarquía. Y volvió Marcelo, ése lateral de colores al que tanto hemos añorado. Estuvo voluntarioso, pero se le vio con el punto desajustado. Normal, después de 3 meses, y en el descanso salió Coentrao por él. Esperamos que pronto vuelva a su nivel del curso pasado.

En el centro del campo, Alonso tuvo como escuderos a Kherira y a Modric. El alemán atraviesa un buen momento de forma. Nunca tendrá clase, pero su esfuerzo físico es encomiable, y al equipo le viene muy bien para jugar como quiere Mou: robar y correr. Modric sigue sin justificar su titularidad. Falló un gol clarísimo, pero tras un buen robo se le echó encima el peso de la camiseta blanca, del Bernabéu, y de sus 36 millones de Euros. Hace lo que puede, sí, pero da la sensación de ser un cocido insustancial. Arriba juega Özil, pegado a la cal. En esa posición no luce como debiera, pero aún así fue autor de la mejor jugada de la noche. Casi al final del partido, lo que demuestra que físicamente está mejor. Pero de extremo derecho parece un bailarín en un ascensor: no puede demostrar todo lo que sabe. Benzemá anoche marcó, pero no tendrá fácil Higuaín quitarle la titularidad si sigue aparentando indolencia. Y Ronaldo, como siempre, acaparando todo el frente de ataque. Anoche volvió a hacer un despliegue físico descomunal, y si no marcó fue de milagro.

Cada gol llegó en una parte. El primero fue justo después de que Casillas hiciese la parada de la noche. Una mano de ésas de reflejos, que tanto gustan a la parroquia blanca. En el contraataque, Essién y Khedira la prepararón y Benzemá pegó el balón junto al palo. El segundo gol tuvo algo de polémica: no está claro si marca Higuaín con la mano o si es Guardado en propia puerta quien coloca el balón en la red. Curiosamente, al final del partido tuvo el Madrid sus mejores ocasiones, pero Guaita evitó el gol de Ronaldo. Hubiese sido injusto. Ya con 2-0 el Valencia recibía un castigo excesivo, pero más que el linier o el árbitro (que lo hicieron), al equipo ché le perjudicó la falta de gol de sus delanteros. Jonas falló a puerta vacía la ocasión más clara de la noche (la echó fuera, no hizo falta milagro mostoleño) y Soldado demostraba en cada remate por qué no triunfó en el Madrid. Tienen menos definición que una televisión en blanco y negro.

Un último detalle para recordar a los que dicen que cada vez que vienen por el Paseo de la Castellana se sienten atracados. En 2008 vino el Valencia a jugar la vuelta de la Supercopa con ventaja 2-1. En este enlace tenéis lo que pasó