Real Madrid 0 – Atletico de Madrid 1. Arde el Bernabéu

febrero 27, 2016

Nadie puede sorprenderse de lo que ha pasado en el Bernabéu. El Madrid es un desorden, y hoy ha jugado contra un equipo organizado. El Madrid no sabe qué hacer y hemos jugado contra unos que saben perfectamente lo que hacen. Cholo Simeone lleva 10 años entrenado en la élite; Zidane lleva dos meses. Si a ello le sumas las bajas de Bale y Marcelo – y Benzemá, que aunque jugó no estaba -, meter mano a la mejor defensa de la liga es casi imposible.

Da la sensación de que Zidane hace lo mismo que Benítez. Juegan los mismos, domingo tras domingo, independientemente de su rendimiento. El centro del campo lleno de media puntas hace aguas por todos los lados: James e Isco están a un nivel deplorable, y ni Modric ni Kroos corren hacia atrás. Si entrasen Casemiro y Kovacic igual había un poco más de orden, pero siempre juegan los mismos. Arriba Ronaldo fue quien más remató, pero su decadencia parece cada vez más evidente.

Tampoco es que el Atleti haya hecho gran cosa para llevarse los tres puntos. Como en Getafe hace un par de semanas, bastó con marcar un gol y defender bien. Mira que le cuesta meter goles al Atleti; pero consiguió batir a Navas en una buena jugada. El Madrid atacó el segundo tiempo con Jesé, Lucas Vázquez y Borja Mayoral secundando a Ronaldo. Tres canteranos que apenas han jugado en primera. Novatos, como Zidane en lo suyo. Godín se relamía de gusto al defender a estos novillos. Así es muy difícil.

Queda, es verdad, la bala de la Champions. Si el sorteo nos es favorable – como nos pasaba con Mourinho, que jugó sus cuartos de final ante Galatasaray o Happoel Nicosia – y te plantas en semifinales todo puede pasar. Pero no apostaría un € por que el Madrid ganase algo este curso.

El Bernabéu ha pedido la dimisión de Florentino. Creo que, efectivamente, el tiempo del presidente está agotado. Debería convocar elecciones y no presentarse; y que el Madrid empiece un proyecto a largo plazo de cero, con una directiva que crea en un entrenador y al que le dejen trabajar.

Y hasta entonces, a ver el baloncesto.

 

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Mi plan para esta tarde.

febrero 27, 2016

No soy optimista. Jugarán los de siempre y preveo un 0-0. Es casi tan imposible que el Atleti encaje gol como que marque. Enfrente volverá a estar el ballet blanco, previsible como película de Cine de Barrio. Zidane debería empezar a innovar si quiere decirnos que lleva un entrenador dentro.

Ahí va una idea, Zinedine: recupera el 5-3-2 de Bilardo en el 86 o de Del Bosque en el 2000. Coloca a Casemiro entre los dos centrales, Varane y Ramos, y deja las bandas a Carvajal y a Jesé (a falta de Bale). Toda la banda para ellos: tendrán que atacar mucho pero no hará falta tanta defensa, para éso hay tres detrás. Coloca en el centro a Kroos con Modric e Isco a los lados. El alemán, con Casemiro detrás, podrá llegar al área sin tener que defender tanto. Los interiores tienen clase para combinar con las bandas. Estos tres tienen que llegar al área e intentar marcar: lo han hecho últimamente. Arriba CR y Benzemá. Protagonismo a las bandas y a la media punta.

De nada.


La diferencia.

febrero 27, 2016

Hoy viene al Bernabéu el Atlético de Madrid. Al comenzar el siglo XXI, el Madrid comenzó un dominio sobre su vecino que es muy difícil que se repita entre dos grandes: el Atleti estuvo alrededor de 14 años sin ganar al Real Madrid. Ni en casa ni fuera, ni en liga ni copa. Eran días en los que normalmente el partido empezaba con un gol blanco antes del minuto 10, y la moral rojiblanca caía como un castillo de naipes.

El punto de inflexión fue la final de Copa de 2013. El Madrid era un equipo roto: los jugadores hartos de Mourinho, que cerraba su tercer año; y el entrenador pensando más en él que en el equipo. Como siempre. Pepe no jugó porque a Mou no le apeteció: Albiol, que jugó ese día su último partido, le sustituyó y protagonizó la jugada clave del partido: se comió un regate de Falcao que derivó en el empate atlético, cuando el Madrid controlaba el partido. Ese día el Madrid mereció ganar y por muchos; pero desperdiciamos una ocasión tras otra – hubo una de Özil que recordó a Cardeñosa – y en la prorroga Miranda nos dio la puntilla. Ronaldo y Mourinho fueron expulsados,otra muestra del desquicie del equipo. Pero ese día perdimos algo más que una Copa del Rey. Perdimos la hegemonía en la capital.

A partir de ahí, Simeone nos ha ganado más veces de las que ha perdido. El partido ya no es una tarde de pic-nic; e incluso hace un año por estas fechas, con un equipo de circustancias y Casillas dando pena nos trajimos cuatro goles del Calderón. Ojo, no es que ahora gane siempre el Atleti: poco después de esa goleada les echamos de Champions con el inolvidable Chicharito marcando en el 88′. También les echamos de la Copa un año antes, ganando los dos partido, con gran autoridad y, sobre todo, les ganamos la final de la Copa de Europa. No quiero pensar lo que hubiese sido perder ese día en Lisboa.

El caso es que esta tarde nos jugamos bastante ante el Atleti. No la liga, claro, pues el Barça gana siempre,  incluso sin merecerlo, y así no hay quien le pille. Zidane ha hecho 14 de 18 puntos en los últimos 6 partidos, lo que no es mala marca; si no fuese porque los culés han hecho 18 de 18. El Atleti ha hecho 11 en esta racha. Pero nos jugamos quedar por delante de los vecinos; nos jugamos no tener que aguantarlos en el bar, con sus chuflas. Ya en la ida nos empataron y pudimos perder; en un partido que estaba controlado y en el que incluso Navas paró un penalty. Una maldita lesión de Carvajal nos impidió sacar los tres puntos del Calderón. Los del Bernabéu tienen que ser nuestros, aunque no va a ser fácil. Para ellos ganarle al Madrid justifica la temporada; para nosotros ganarles representa una obligación. Esa es la diferencia.


Málaga 1 – Real Madrid 1. Condón de ganchillo

febrero 25, 2016

Este Madrid es fiable como condón de ganchillo. Puede ganar, claro; pero igualmente puede no hacerlo. No tiene la pegada de antaño y su sistema defensivo no existe. Así, es muy difícil ganar ningún torneo largo.

Durante las horas previas al partido pensé que el Madrid no sumaría los tres puntos en liga. A las ausencias de Bale y Benzema en la delantera y de Varane a la defensa, se sumaba la categoría del rival. EL Málaga es nuestra antítesis: un equipo incómodo y muy bien organizado, donde todo el mundo sabe lo que tiene que hacer. No en vano, el Málaga empató en el Bernabéu en el partido de ida; ganó al Atleti en la Rosaleda y puso contra las cuerdas al FC Barcelona; al que ganó el año pasado en el Nou Camp.  En el XI ZIdane apostó por Kovacic, “el cuchara”, pues ni pincha ni corta, en detrimento de James. Isco jugó de enganche después de mucho tiempo haciéndolo como volante. Fracasó, claro.

Es tan endeble el Madrid que ni cuando el viento sopla a favor sabe sacar ventaja. Ronaldo marcó el 0-1 de cabeza en fuera de juego que el árbitro no vio. Para una vez que el error nos favorece hay que aprovecharlo. Poco después gozamos de penalty a favor, y con 0-2 el partido se ponía cuesta abajo. Pero Ronaldo tiró el penal horrible y Kameni lo despejó. Ésa fue la jugada clave del partido. Mientras, en nuestra portería Navas hacía una gran parada tras otra. Un resultado normal al descanso era el 3-1; pero íbamos ganando y con un penalty fallado.

Tras el descanso el equipo pedía a gritos un medio centro de verdad: Casemiro es el hombre. Si el brasileño no juega, nuestro centro del campo colmado de media puntas hace que nos lleguen el oleadas; y nos pasen cosas tan surrealistas como que nos marque un central a pase del otro central. Empate, queda media hora y la sensación de que con Zidane los jugadores están más contentos que con Benitez, pero jugar, juegan igual.


Roma 0 – Real Madrid 2. Resuelto en la ida.

febrero 22, 2016

Mal partido, hasta que un fogonazo en el 60′ despertó al Madrid. Marcelo pasa en profundidad a Ronaldo, que corre por la banda izquierda. Regatea usando el tacón al defensa y empalma una folha seca que entra en la portería romana. Un golazo. Si hasta ese momento Ronaldo vagabundeó por el césped, igual que el resto del equipo, ese gol le espoleó, y a partir de ahí tiró del carro como de él se espera. Hay que ver lo ciclotímico que es este jugador.

La reación romana al gol fue inversamente proporcional a la del portugués. Decidió, tras encajar el gol, que la eliminatoria estaba perdida; incluso sacó a Totti, su momia particular, par que le diese el aire un poquillo, quizá para que se despidiese de la competición en su estadio. Estaba Totti calentando cuando Jesé cazó un balón en el callejón del 8 e hizo lo que mejor sabe: desbordar y pegar un tiro cruzado al lado contario. Fue el segundo gol, una flecha definitiva en el corazón romano. Ahí se acabó la eliminatoria. El partido del Bernabéu será intrascendente.La liga ya está perdida, sólo queda una bala, nuestra bala favorita: La Copa de Europa


Real Madrid 4 – Athletic 2

febrero 15, 2016

Visitaba el Bernabéu el Athletic genuino de nuestra liga – el de Madrid no es sino una sucursal del vizcaíno – y salió un partido de los que hacen afición: muchas ocasiones, varios goles y dos equipos queriendo la pelota. Marcó el Madrid en el 2′ cuando aún estraba entrando gente: Ronaldo clavó el balón en el ángulo izquierdo de Gorka con una oposición muy leve de la defensa rojiblanca. La cosa empezaba bien; pero en el 9′ cometió Varane un error de bulto, y en su intento de ceder el balón a Navas acabó dando un pase de gol, aprovechado por la delantera bilbaína. El gol encajado por el Madrid fue fruto del nuevo orden que preside el equipo desde que llegó Zidane. El pelotazo largo es sacrilegio y hay que salir del fondo de la cueva con el balón jugado. Para hacerlo, sería ideal la presencia de un medio centro de verdad, léase Casemiro; pues ni Kroos ni Modric ni mucho menos Kóvacic lo son. No entendí la alineación de éste último y no sacar al brasileño, que entiendo que nos va ha hacer mucha falta cuando nos estemos jugando las habichuelas. Tampoco es comprensible que Danilo desplace a Carvajal a la banda contraria; más lógico hubiese sido colocar a Nacho de 3.

El primer tiempo tuvo dominio alterno, lo que provocó el run run de una grada que no tiene la paciencia como una de sus virtudes. Se sucedían ocasiones a uno y otro lado; pero quien hizo bingo fue James en el 37′. El colombiano no está en forma, pero es un jugadorazo a recuperar. Y el partido quedó casi cerrado cuando Toni Kroos marcó el tercero al filo del descanso. Qué importante es que en los últimos partidos hayan marcado Modric, James y Kroos. La media punta tiene que sumar goles.

En el segundo tiempo pasó poca cosa. El árbitro expulsó a Varane tras sendas amarillas más que rigurosas y la defensa del Madrid acabó siendo Vázquez, Nacho, Ramos y Carvajal a pie cambiado. Tres del Castilla y nuestro funesto capitán, que volvió a perder la marca en el gol de Elustondo (min 90) Menos mal que Ronaldo había embocado el cuatro de la tarde unos minutos antes; a pase por cierto de Lucas Vázquez.


Granada 1 – Real Madrid 2. La reconquista.

febrero 9, 2016

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Luka Modric ha marcado varios goles desde fuera del área. El más decisivo hasta ahora lo hizo en Old Traford,  vestido de verde, para levantar una eliminatoria que se había puesto en japonés. Faltaban cinco minutos para el final del choque en Granada y el Madrid se desangraba. El pequeño croata cazó un balón en el balcón del área, los defensas granadinos le dejaron pensar un segundo y Luka clavó el esférico en la red. Tres puntos que probablemente no servirán para nada, pues la liga es quimérica, pero darán al equipo una buena dosis de autoestima. No ganábamos fuera desde noviembre en Eibar. En Villarreal, Mestalla y el Villamarín volaron 7 puntos de ésos que deciden ligas. Es verdad que el equipo juega a otra cosa desde que Benitez se fue a comer bollos a otro sitio, pero

Quizá el problema sea el sistema. Fuera de casa el centro del campo adolece de un jugador que corra hacia atrás, léase Casemiro. Kroos no jugó mal; Modric lo hizo bien; pero cuando ambos comparten el medio centro el equipo no está equilibrado, y más aún si en los laterales conviven Carvajal y Marcelo, ninguno de los cuales se caracteriza por su rigor defensivo. Por supuesto que el Madrid ha de jugar al ataque, sí, y ha de tener el balón; pero creo que en partidos de colmillo retorcido nos vendría bien que entrase Casemiro en lugar de James, Isco o incluso de Ronaldo.

En el primer tiempo marcó Benzema tras aprovechar un buen pase de Carvajal, que es un puñal en su banda – ay, esa hora concedida a Danilo en el Villamarín – . En Granada, que ya plantó cara en el Bernabéu, atacaba con peligro, pero también lo hacía el Madrid. Ronaldo rozó el gol de tiro cruzado – único tiro a puerta del portugués, en una de sus tardes más grises – ; Benzema obligó a Andrés Fernández a sacar una manopla imposible… Pero seguía el peligroso 0-1 al descanso.

Modric conducía el balón por la medular en el minuto 15 cuando el árbitro, torpe como un suicida sin vocación, chocó con él. La jugada desembocó en el empate de los andaluces. Evidentemente es legal, pero estamos teniendo muy mala suerte con los árbitros. Ya vendrá la buena suerte, porque como las cartas al mus, la cosa cambia por momentos. Pero tener que escuchar a Simeone difamar  contra el Madrid tras ver jugadas como esta no es justo. Claro que si nos ponemos rigurosos, Simeone debería estar incapacitado para tener la menor relación con el deporte, pues su historial es más turbio que los negocios de la Púnica.

Con 1-1 el Madrid se desangraba. Isco y James dejaron sitio a Kovacic y a Jesé; pero el equipo se precipitaba demasiado. Hasta que apareció Modric y lanzó un zapatazo para terminar la mala racha fuera de casa. Un zapatazo que nos deja a cuatro puntos del líder, que tiene un partido menos.

A seguir remando…