Mallorca 0 – Real Madrid 5. Inesperada noche plácida

octubre 28, 2012

Higuaín, ADN madridista

No he acertado en el pronóstico. Pensaba que el Madrid sufriría para ganar, incluso a media tarde llegué a intuir que hoy dormiríamos a 10 puntos del líder. Pero no fue así. Una gran actuación del equipo, con Ronaldo e Higuaín en plan estelar, convirtió lo que podía ser una noche de perros en Baleares en un paseo; hasta el punto que acabamos el partido con Morata sobre el césped ¡y Albiol de medio centro!

La clave fue la presión defensiva que ejecutaron los cuatro de arriba. La línea de media puntas agobió a la defensa del Mallorca hasta no dejarles sacar el balón jugado. Fruto de un mal despeje cayó el balón frente a Pipa Higuaín, que marcó con el exterior. En mi opinión, Pipa es el heredero de Raúl: compensa sus limitaciones técnicas con colocación y oportunismo. Podíamos aplicarle el axioma que  apuntaba el Guerra para un buen torero (Para el que no lo sepa, el Guerra hablaba de las tres bes: Balor, Boluntad y, sobre todo, Buevos). Corría el minuto 14 y ya ganaba el Madrid. No tardó en llegar el segundo, que fue un buen ejemplo de la presión de la que hablaba antes. El balón pasó por los cuatro atacantes y fue Cristiano Ronaldo quien marcó de tiro seco, cruzado. Antes de éso, Casillas había hecho la que sería a la postre su única intervención de la noche, una meritorio despeje a un centro-chut bermellón. Al Madrid le conviene la mejor versión de nuestro portero; además así no se enfada Sonia.

Con 0-2 llegamos al descanso. Un resultado trampa, pues un gol en contra mete al rival en el partido. Puede pasar siempre, pero la verdad es que el Mallorca no daba miedo. Llegó el tercero, de Higuaín a pase de Ronaldo, y luego el cuarto, quizá el mejor de la noche, con los protagonistas invertidos. Casi en el descuento, llegó el último gol, obra de Callejón. Siempre mola que marque alguien como Callejón, español, ex del Castilla, … madridista en definitiva.

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Gol de Santillana al Valladolid. Mayo de 1988

octubre 25, 2012

Ahora que las leyendas del Madrid  con más de una década en el equipo abandonan el equipo por la puerta de atrás (Raúl o Guti son los dos últimos) conviene recordar que no siempre fue así. Tras 18 años en el club, Carlos Santillana se retiró en el último partido de liga. El Madrid ya era matemáticamente campeón, y la afición blanca pudo despedir y agradecer a su capitán los servicios prestados. Jugó de titular, llevó el 9 a la espalda y nos regaló un último vuelo, un último remate de cabeza. Un último gol glorioso.

 

Como anécdota, recordar que ése día el Madrid tuvo dos lesionados en el primer tiempo y Santillana, fuera de forma, tuvo que jugar los 90 minutos (el plan era cambiarlo al poco del descanso). El Gran Capitán acabó con calambres en todo el cuerpo.


Borussia Dortmund 2 – Real Madrid 1. No te vengas a Alemania, Pepe. Ni tú, Iker.

octubre 24, 2012

Los viajes del Madrid a Alemania suelen ser como visitas al dentista. Casi siempre volvemos doloridos. Esta vez no fue menos. El Madrid fue fiable mientras Khedira estuvo en el campo, pues era el único centrocampista del Madrid capaz de poner el contrapunto al poderío físico de los aurinegros. Mira que soy defensor de los jugones, pero lo de Ozil-Modric-Alonso sirve para todos los partidos del Bernabéu y la mayoría de los que juguemos fuera, pero hay días que se echa en falta el músculo. Essién, que puede hacer las labores de Sami, andaba perdido por la banda izquierda, intentando parecer un lateral. Y todo por no confiar en la cantera, que anda que no habrá laterales en el Castilla.

el gol alemán, a pase de Pepe

 

No obstante y pese al ritmo que puso el Borussia, el Madrid encajó sus dos goles en dos errores individuales gravísimos. El primero de Pepe, el central de los cables pelados, que a veces intenta emular a Beckembauer y, sacando el balón jugado, dio un pase de gol a un delantero alemán. Cuatro segundos después el balón dormía en la red de Casillas. Por fortuna, un par de minutos después apareció Özil y metió un balón de oro – por fín le llega uno – a Ronaldo y éste lo convirtió en gol con una vaselina en la que el portero puso bastante de su parte. Con tablas llegamos al descanso.

Tras la reanudación Di María y Benzemá intentaron entrar un poco más en juego, pero ninguno está en su mejor momento. Sinceramente, pensé que, si llegaba un gol, sería nuestro. Ronaldo tampoco aparecía, y Ozil y Modric intentaban construir algo de juego, pero no podían penetrar  en la defensa alemana. En ésas estábamos cuando Alonso dejó centrar por la derecha (lo ví un poco lento ahí, no sé si porque me lo acababan de poner en un whatsup) y Casillas respondió a un balón colgado en defensa como lo haría el portero del Juvenil: puñetazo flojito que no sale del área. Iker lleva un principio de año que pa qué, pero como los Mass Media españoles lo tienen endiosado, nunca se hablará mal del mostoleño. Si acaso, destacarán sus paradas – como si no fuese su obligación, parar alguna – pero sus errores nunca serán portada.

En la media hora que restaba el Madrid lo intentó con más corazón que fúrbol, pero no fue posible. Volvimos a venir de Alemania con dolor de muelas. Lo único positivo es que, con el actual formato de la Copa de Europa, estas derrotas no suelen tener consecuencias. Una victoria en el Bernabéu ante el Dortmund en quince días nos devolvería el liderato del grupo.


Real Madrid 2 – Real Celta 0. Tarde de paz con los violinistas.

octubre 21, 2012

 

Fui con Yago al Bernabéu, aprovechando que esta vez el Madrid jugaba a una hora razonable para asistir al campo. Aunque el día amenazaba lluvia, no cayó durante el tiempo que duró el partido. Miles de vigueses poblaban las calles colindantes. Justo entonces, saqué el móvil y ví la alineación en un tweet. No fue pequeña la sorpresa que me llevé al escuchar la alineación. En el centro del campo tendríamos a Modric y a Alonso, con Kaká de enganche y Özil en el costado derecho. Los cuatro artistas juntos. De inicio, sin ir perdiendo. A ver qué pasaba. Pasó que, durante media hora, vimos al Madrid jugar al toque, elaborando jugadas con paciencia. No duró más porque Kaká hace tiempo que demostró que sus grandes actuaciones exigen que enfrente haya equipos peor dotados que el Real Celta de Vigo, léase Millonarios de Bogotá, selecciones de Irak o Japón o la Unión Balompédica Lunas de Miel. Cuando en el descanso salió Di María en lugar del brasileño, pensé que el equipo que quedaba era mejor, más equilibrado. Sobre todo porque Özil, el jugador con más talento de la plantilla vuelve al sitio donde más luce: con libertad por detrás del delantero.

Sorprendentemente, con los jugones sobre el verde estableció el Madrid una presión que asfixió al Celta, incapaz de salir con el balón jugado. Durante 20 minutos el dominio del Madrid fue absoluto, y entonces llegó el gol de Pipa Higuaín: un centro desde la posición de extremo izquierda se convirtió en un tiro imparable – tras verlo repetido, no sé si no toca en la bota del defensa -. Sea como fuere, cuarto gol de Higuaín en liga, al que yo no cambio por Falcao. (Tampoco a Benzema) Con el 1-0 el Madrid empezó a gustarse más de lo necesario, con un punto barroco en sus jugadas que lo hacía previsible. Essién cumplió como lateral izquierdo; pero eché de menos a Marcelo y me temo que lo echaré durante los dos meses que durará su ausencia pues sus improvisadas subidas aportan una alternativa al a veces monótono ataque blanco. Esta vez Ramos se animaba a subir de vez en cuando, pero, cuando esté “relámpago” Arbeloa, ya veremos. En el descanso fui con Yago al baño y me encontré un billete de 10 € en el suelo. Me los guardé mientras explicaba a mi hijo que no tenía sentido buscar al dueño del billete, pues cualquiera al que preguntásemos, sobre todo si es funcionario, diría que es suyo.

Cristiano Ronaldo anduvo participativo pero impreciso. Falló un par de cabezazos que normamente emboca, pero ningún madridista estará triste con su rendimiento si sigue apareciendo en los partidos importantes. Modriç no tengo una opinión formada: a veces me parece que es imposible quitarle la pelota, algo así como un Xavi Hernández en rubio, y otras veces me recuerda cuando alguien traía a su hermano pequeño a jugar y había alguien al que no cubrías porque era pequeño y sabías que no podía hacer gran cosa. Ésto me ocurría también con Owen y con Saviola. Dándole vueltas a la cabeza estaba cuando Özil fue objeto de un penalty tan infantil como escandaloso cometido por Barral. Ronaldo marcó el segundo de la tarde y ahí se acabó el partido.

Éso creía yo, pero faltaba la actuación de Iker. El de Móstoles nos tiene acostumbrados esta temporada a un par de cagadas diarias que a menudo nos cuestan puntos (Valencia, Sevilla…) y esta vez no fue menos. Se salió del área con el balón cogido y posteriormente perdió y recuperó un balón dentro del área pequeña. Cómo está el novio de la Carbonero, pensé… Pero Iker es un tío con suerte, y no es un tema baladí. El destino le guardaba una ocasión para lucirse: cabezazo a bocajarro y ahí Casillas se siente seguro: paradón al canto y el Bernabéu coreando su nombre. Iker será portero del Madrid mientras él quiera. Entonces pitó el árbitro y pensé que, el mejor momento de la tarde, había sido cuando me encontré los 10 €.


FC Barcelona 2(Messi) – Real Madrid 2 (Ronaldo) Two Golden Balls

octubre 7, 2012

el penalty del que no dejan hablar a Mou

Trepidante partido el del Nou Camp. Con alternativas para los dos, alternancia en el marcador y empate a casi todo. A goles, a tiros al palo e incluso a penalties reclamados. De no ser por la distancia de ocho puntos, los madridistas hoy dormirían satisfechos. Yo no sé qué pensar. Pudimos perder sí, pero hubo tramos en los que ví al Madrid superior. El empate es justo, pero creo que el Barça ha tenido más suerte. Marcó cuando peor estaba, casi sin generar ocasiones.

de inicio sacó Mou a los clásicos (ningún fichaje de este año ni del anterior en el XI) mientras que Tito tuvo que ingeniárselas para alinear una linea defensiva. Y no lo consiguió, pues cada ataque del Madrid durante la primera media hora hacía un agujero en la defensa culé. Ramos estuvo a un palmo del gol en un remate de cabeza; Ronaldo poco después embocó el 0-1 de un gran zurdazo y Benzemá chutó al palo una ocasión más que clara, y en el rebote también pudo marcar Di María. Era el minuto 25 y el Madrid debía ir mandando en el electrónico, pues lo hacía en el juego. Para colmo, Alves se retiró lesionado. Otra vía de agua se abría. Salió Montoya, canterano con premio en el apellido, en su lugar.

Pero ante el Barça no puedes conceder, pues aunque parezca muerto conviene rematarlo. Para mí, la jugada clave del partido fue la que originó el empate. Pepe se hizo un lío al despejar y Khedira no siguió a Messi, que se encontró con un balón franco en el área pequeña. Casillas también podía haber estado más atento, pero al novio de la Carbonero, como al General Alrmada,  ni está ni se le espera. Empate y, lo que es peor, el Barça resucita. El último cuarto de hora anterior al descanso fue azulgrana.

El segundo tiempo empezó con lío, pues a los 30″ Özil inventó un regate y fue derribado por Mascherano dentro del área. Penalty evidente que el árbitro, estoy convencido, no pitó porque acabábamos de salir del túnel y se le antojó un lío. No lo digo como una queja al trencilla – otra vez será al revés – sino que a esto me refiero cuando digo que el Barça tuvo más suerte que el Madrid.  Poco después hubo otra jugada dudosa en el área de Casillas, con Iniesta y Pepe de protagonistas. Este penalty lo veo menos claro, y podéis decir que me ciegan los colores, pero lo que más me hace pensar así fue la caída del rostro pálido de Fuentealvilla, tan artificial, tan busquetiana… También pienso que el trencilla, tras no haber pitado el de Özil, necesitaría algo más que una caída dudosa para pitar un penal en la dirección contraria.

Andaban las espadas en alto cuando el Madrid concedió una falta al borde del área. Creo que fue Alonso. Corría el minuto 60. Messi, otra vez, la ejecutó de forma magistral: salvó la barrera y bajó rápidamente. Inalcalzable para el novio de la Carbonero ni aunque estuviese en forma, que ya digo que no es el caso. Con el 2-1 muchos madridistas maldijeron, pues se temían la hecatombe… pero poco después Özil, cuyos ojos iluminan como los faros de un Dos Caballos, filtró un pase gutiano y Ronaldo, otra vez, marcó. Lo hizo lesionado en el hombro, y aunque el portugués pone muy difícil caer bien, es de recibo reconocer su aportación al equipo. Siempre aparece cuando hace falta. Su Balón de Oro, si le llega, no sería una injusticia.

Con empate a 2 salieron un ratillo Kaká y Alexis, dos ejemplos de malos fichajes. El Madrid tuvo algún acercamiento, pero sin mucho peligro. Mou volvió a hacer lo de Münich: intentar aguantar el empate con un cambio defensivo: Essien x Di María. EL Madrid reculó, Montoya remató al larguero y una bala perdida de Pedrito casi se cuela dentro. Entonces pensé que el empate no era mal botín, después de todo lo que había pasado.

Y un día más, un buen partido del Madrid queda manchado por la rueda de prensa posterior de su entrenador, que lamentó trabajar para un club en el que no sé habla de los árbitros. ¡¡Con la de veces que lo ha hecho!! Qué fiesta montaré el día que se vaya…


Selección de goles en el Nou Camp

octubre 5, 2012

Dado que esta semana visitaremos el Camp Nou, éste viernes no habrá un solo gol, sino una colección. Todos marcados en el Camp Nou. Buen momento para recordar a algunos de nuestros mitos de los años 80.


Ajax 1 – Real Madrid 4 (Ronaldo 3 y Benzemá). Pillando el punto.

octubre 3, 2012

Contundente victoria del Madrid en el mítico escenario del Amsterdam Arena. El Madrid dominó claramente durante 70 minutos, es decir, todo el partido salvo los veinte minutos que siguieron al absurdo gol concedido por el Madrid, fundamentalmente por Casillas. Nuestro portero y capitán nunca escuchará malas críticas de la prensa, pero lleva un principio de temporada para mandarlo al médico y que se lo haga mirar. Salvo ese ratito, el Madrid dominó de cabo a rabo, sobre todo a lo largo del primer tiempo, hasta el punto de que el 0-1 con que se llegó al descanso se me hizo escaso.

En el equipo titular aparecieron varios cambios: Benzemá, Essien, Callejón y  Kaká jugaron de inicio. El brasileño, inédito hasta el domingo pasado, jugó un buen partido, con varias jugadas de mérito y asistencia a Benzemá incluída. Seguramente mereció el gol. Sus partidarios dirán que está de vuelta, pero yo, a diferencia del propio jugador, no creo en resurrecciones milagrosas. Y a sus palmeros les recuerdo que costó como Zidane y cobra como Ronaldo. Compararle con estos dos es como comparar a Penelope Cruz con Lina Morgan.

Pese al buen partido del brasileño, Ronaldo fue el hombre del partido. Marcó tres goles, acumulando 6 en los últimos dos partidos, y desplegó su amplísimo repertorio ofensivo. Sin embargo, el gol más bonito fue el de Benzemá, que remató un pase de Kaká con una chilena espectacular. Y otro a destacar fue Khedira, que nunca fue santo de mi devoción y que últimamente está jugando a gran nivel. Esta noche salió por Essien con 1-2 y participó en los dos goles que tuvieron lugar a continuación.

Después de 9 goles en los dos últimos partidos, el Madrid parece que está pillando el punto. Aunque, con el debido respeto hacia Dépor y Ajax, el domingo en el Nou Camp tendremos enfrente un rival bastante más exigente. Ahí es donde, si brilla Kaká, reconoceré su mejoría. Si es que Mou lo pone, que no creo.