Real Betis 1 – Real Madrid 6. Media docena de razones para creer.

octubre 16, 2016

La carga de la caballería morada-

La carga de la caballería morada-

1 NAVAS

2 CARVAJAL      5 VARANE      3 PEPE    12 MARCELO

16 KOVACIC        8 KROOS

11 BALE        22 ISCO       7 RONALDO

9 BENZEMA

17 VÁZQUEZ X 16

20 ASENSIO X 11

21 MORATA X 9

 

El resultado en el Villamarín fue escandaloso, de otra época. El Madrid metió media docena de goles fuera de casa, y lo logró sin Ramos, Casemiro, Modric ni James, ausencias sin duda notables. El partido fue la demostración de que no estábamos tan mal como decían los agoreros, por mucho que viniésemos de cuatro empates seguidos – tiene narices también meter en el mismo saco el de Dortmund con los del Bernabéu -. Ahora lo que pienso es que no estamos tan bien como dicen los escandalosos. El Madrid jugó bien, a ratos muy bien, pero el rival fue una pena.

Sí que vimos algo más de atención desde el minuto 1, cosa que no ocurrió por ejemplo ante el Eibar. Todo el equipo se mostró solidario en el pase y generoso en la presión. Mención especial para los tres centrocampistas: Kroos fue capitán general, decisivo en los dos primeros goles. El balón parado que nos genera el 8 vale un potosí, como vimos, otra vez, en el minuto 3, cuando colocó el esférico en la cabeza de Varane para que éste embocase el 0-1. Y en el segundo gol robó al entrañable Joaquín el balón para asistir después a Benzemá, que disparó al palo corto cuando todos esperaban un tiro cruzado. Kovacic sigue creciendo, e Isco, que marcó dos veces, también cuajó una buena actuación. Quizá la disposición en el campo de los 3 mediocampistas ayudó a que jugasen bien, sobre todo al malagueño, que se siente como pez en el agua jugando por detrás del delantero en el 4-2-3-1; pero que en el 4-3-3 se pierde  en esfuerzos defensivos. La posición de enganche es la ideal para Isco, igual que para James o para Asensio. Pero esa posición normalmente en el Madrid no existe. Qué paradoja.

Marcelo marcó el tercer gol en una jugada que comenzó con un rebote y en la que estaba en fuera de juego por el pelo de una gamba; pero el trencilla dio el gol. El brasileño fue otro factor decisivo en la mejora del Madrid: cuando Nacho o Danilo juegan de 3 el nivel baja bastante. No les culpo: Marcelo es uno de los tres mejores del mundo ahí. Y el cuarto, que llegó antes del descanso, quizá fue el gol de la tarde.  Fue un ataque veloz, con Pepe como punta de lanza e Isco empujando el balón a gol. Un gol de atletas, que diría Guardiola.  0-4 al descanso en Heliópolis y la afición local mosqueada.

El Betis salió del vestuario con su orgullo herido, y tras alguna llegada consiguió el 1-4 Fue entonces cuando el comentarista de Movistar Plus, el inefable Carlos Martínez, dijo tras el gol “se adelanta el Betis”. No sé yo con quién iba. El gol local fue un espejismo: Kroos volvió a mandar en el campo y no tardó en llegar el quinto, otra vez de Isco, que colocó el balón justo en la escuadra izquierda de Adán. Y ya con los meritorios en el campo (Morata, Vázquez, Asensio) llegó el sexto, obra de Ronaldo tras buen pase de Morata. El portugués había fallado algún gol cantado, recuerdo sobre todo un gran pase de Isco, pero al final consiguió su diana. No lo hizo Bale, que remató al palo de cabeza pero tampoco estuvo fino. Quizá fueron los dos que menos brillaron esta tarde. Y aún así cayeron seis.


Real Madrid 1 – Villarreal 1. Con lo que eso duele

septiembre 21, 2016

13 CASILLA

23 DANILO      4 RAMOS     5 VARANE    12 MARCELO

8 KROOS

16 KOVACIC            10 JAMES

11 BALE      9 RONALDO      7 BENZEMA

2 CARVAJAL X 12

17 VÁZQUEZ X 11

21 MORATA X 9

 

Claro que no hubo suerte esta noche. Por ocasiones, el Madrid pudo llevarse el partido de sobre. Pero cuando cometes un error impropio de profesionales, es más difícil tener suerte. Cuando no ganas, te acuerdas de los que faltaron: Pepe está mejor que Varane; Casemiro no tiene sustituto y Modric es la viga maestra. Además el Villarreal ya nos empató hace un par de años, con aquel gol de Vietto. Demasiadas nubes para que fuese una buena noche.

El partido transcurrió tranquilo durante el primer tiempo. El Madrid llegaba más, pero sin claridad, y el Villarreal sólo se estiró alguna vez, pero de forma tímida; casi de puntillas. Pero en el minuto 40′ se produjo un efecto mariposa con condiciones devastadoras para nuestro equipo: Marcelo puso cara de haber pisado una mierda, pues se había lesionado. El brasileño se va  – en lugar de sentarse en el suelo – y somos tan capullos que no paramos el juego para hacer el cambio, es decir, decidimos jugar en inferioridad unos minutos. Con un jugador menos, Varane se decide a hacer una rulotte de las que puedes hacer en el área contraria, pero nunca en la tuya. Pierde el balón y la jugada deriva en un tiro lejano que Sergio Ramos detiene con la mano. Igual que hace tres días, sólo que esta vez sí le vio el árbitro. El camero lleva 15 penalties provocados en liga. Para que os hagáis una idea del record que tiene el artista: es el jugador en activo que más penas máximas ha cometido. El siguiente, Amorebieta, lleva 6. A todo ésto, Carvajal, a quien la lesión de Marcelo le debió pillar en pijama, acababa de entrar al campo tras atarse las botas. Moría el primer tiempo cuando Bruno marcó el penalty a lo panenka. 0-1 y a remar, que es lo que más gusta aquí. Yo debía andar mohino, porque pensé que la última vez que no ganamos aquí – contra el Atleti – faltaba Casemiro y Danilo era lateral izquierdo.

Quizá sin el gol del Villarreal el Madrid no hubiese salido en el segundo tiempo de la forma que lo hizo. La corneta tocó a rebato y el el 47′ Ramos marcó el empate. Los goles que meta nunca le harán mejor defensa, que es su oficio. Con casi todo el segundo tiempo por jugarse, el empate parecía cosa de tiempo. El Madrid remató 22 veces, pero el gol no llegó, probablemente porque ningún miembro de la BBC anda en un buen momento de forma. El que peor estuvo fue Ronaldo, pero fue el único que acabó el partido. Zidane decidió que era mejor hacer cambios naturales: Vazquez a la derecha y Morata de delantero centro. Los canteranos dieron otro aire, y el Madrid mereció el gol. Se sucedieron los corners, se rondó algún penalty, Asenjo hizo alguna parada de mérito… Pero al final volaron dos puntos del Bernabéu. Con lo que eso duele


Espanyol 0 – Real Madrid 2. Con estos mimbres.

septiembre 18, 2016
James Rodriguez, tras marcar el 0-1

James Rodriguez, tras marcar el 0-1

13 CASILLA

2 CARVAJAL       4 RAMOS      3 PEPE    12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC          10 JAMES

17 LUCAS           21 MORATA         20 ASENSIO

 Salió el Madrid en Cornellá sin Bale ni Cristiano, lo que viene a ser como quitarle a un toro los dos pitones. Sin más de la mitad de sus goles, el equipo comenzó jugando al tran tran, sabedor de que al final acabamos ganando los partidos como este. Aunque tengamos un sustillo, como el remate de Baptistao; o la segunda tarjeta para Ramos que sobrevoló Barcelona Pero hubo hoy un detalle que cambió el partido: la lesión de Casemiro. Llevo años diciendo que el brasileño es el jugador menos sustituible de la plantilla, pues no hay nadie de sus características. Salió Kroos en su lugar el esquema viró al 4-2-3-1 (el de Mou, para entendernos), recuperando así la figura del enganche, que es donde más brillan James o Isco. En las alas, Asensio y Vázquez daban vuelo al equipo. El Madrid se puso a tocar el balón, cada vez más deprisa, y comenzaron a llegar las ocasiones de gol. Marcó Benzema pero lo hizo en fuera de juego, así que el tanto no subió al marcador. Y cuando agonizaba el primer tiempo, James, desde la posición de enganche, se llevó un balón y chutó con la izquierda junto al palo de nuestro Diego López, hoy portero perico. 0-1 justo en el 45′, cuando más duele.

  Con viento a favor el Madrid estuvo mucho más cómodo. El segundo gol era cuestión de tiempo. Benzema remató con violencia desde cerca, pero Diego López se lució. Acto seguido, ya con Isco en el campo, llegó el segundo gol. Fue una jugada sencilla, de las de toda la vida: arranca Benzema en el centro del campo, combina con Carvajal y con Lucas, éste centra desde la derecha y Karim el grande marca con la derecha. Desde ahí al final el partido fue un paseo, con un equipo repleto de centrocampistas. Y de españoles (7). Y de canteranos (4). Y con estos mimbres, 12 puntos de 12 posibles en liga, donde acumulamos 16 victorias seguidas.


Real Madrid 5 – Osasuna 2. Sin pasar de la tercera marcha

septiembre 11, 2016
Luka Modric. El amo del Bernabéu

Luka Modric. El amo del Bernabéu

13 CASILLA

23 DANILO       3 PEPE   4 RAMOS      6 NACHO

8 KROOS

16 KOVACIC       19 MODRIC

11 BALE       21 MORATA      7 RONALDO

9 BENZEMA X 7

20 ASENSIO X 19

17 VÁZQUEZ X 11

 

Pincha aquí para ver los goles del partido.

Cuando en el minuto 60 el Madrid ganaba por 5 a 0, pensé que este era un partido que hemos visto en el Bernabéu muchas veces. El rival se muestra abrumado desde el principio ante la altura de las tribunas del que rodean el césped y apenas ofrece resistencia. La circunstancia hoy se agravó cuando el Madrid marcó el primer gol en el minuto 6. Cierto es que cuando el partido avanza a veces el rival se estira, pero a menos que sea muy certero en las ocasiones de gol, una o dos, que disfrute, el final será el previsto.

Fue Ronaldo, que se estrenaba este año, quien abrió el marcador a pase de Bale. Ni el 7 ni el 11 parecieron esforzarse en la jugada que dio lugar al tanto. Casi no nos había dado tiempo a advertir los cambios en el XI: los dos laterales y el medio centro; casi nada. Danilo jugó bien, aunque Carvajal tiene bastantes méritos acumulados como para preocuparse por su titularidad. Al otro lado, Nacho nos recordó que puede ser un buen recambio, pero que su posición no es la de lateral. Y lo más grave fue comprobar, otra vez, que Kroos no puede ser medio centro. O sea que cuando Casemiro no esté y enfrente haya un rival de alta exigencia. No era el caso ayer; los rojillos eran blandos como flan casero.

Controlamos el primer tiempo con un Modric imperial. Osasuna remató al larguero, sí; pero fue la única vez que se acercó. Cuando acababa la primera parte anotó Danilo con un tiro desde dentro del área (41′) y justo antes de ir a la caseta Ramos cabeceó a la red un corner botado por Kroos. 3-0 al descanso y la sensación de no haber pasado de la tercera marcha.

Al volver tras el descanso la cosa siguió más o menos igual. Osasuna se había rendido y Zidane se puso a dar descanso a algunos titulares, pensando en que el miércoles empieza la  Champions. Marcó Pepe, otra vez de corner, aprovechando las manos blandas del portero navarro y Modric redondeó la manita con un tiro lejano que entró pegado al palo izquierdo. Con el partido decidido, Osasuna encontró el premio del gol; seguramente por la relajación defensiva del Madrid. Marcaron los navarros dos goles que pudieron ser tres, pues ambos Kiko Casilla paró un penalty. En el otro área, Benzemá tuvo dos tiros al palo. Finalmente, el resultado quedó algo maquillado, pero a ningún aficionado blanco eso le importó.


Real Madrid 2 – Real Celta 1. La canícula agostil

agosto 27, 2016

13 CASILLA

2 CARVAJAL      5 VARANE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

8 KROOS        19 MODRIC

11 BALE     21 MORATA      20 ASENSIO

17 VAZQUEZ X 20

10 JAMES X 19

18 MARIANO X 21

 

 

Partido muy duro esta noche en el Bernabéu: si en la grada estábamos torrados de calor, no quiero imaginar el que han pasado los jugadores sobre el césped. Cada vez que podían se acercaban a la banda a por agua fresquita para hidratarse, y en algún momento pareció que se había decretado tiempo muerto, como en baloncesto. El Madrid sufrió para cerrar estos tres puntos, quizá en demasía, pues un par de tiros al palo pudieron hacer que la victoria fuese más holgada.

El primer tiempo fue soso como caldo de asilo. El Celta estaba bien plantado sobre el césped y el Madrid daba la sensación de no tener prisa por cerrar el partido. Sólo Luka Modric leyó cómo había que atacar al equipo vigués, que estaba bien plantado pero marcaba al hombre. Las mejores ocasiones de la primera parte fueron sendos tiros del croata desde fuera del área: uno de ellos se estrelló en el travesaño, el otro obligó a lucirse al portero celtiña. Pero poco más dio de sí el primer tiempo.

Tras la reanudación el Madrid metió una marcha más, y pudo llegar el gol en un libre directo de Bale, que el portero sacó de su escuadra izquierda. Poco después estrenó Morata su cuenta goledora esta liga, y buena falta que le hará al canterano, que parece un poco acelerado en su juego. Sigo sin ver en él al 9 que el Real Madrid necesita. Es cumplidor, sí, pero se parece más a Morientes que a Hugo Sánchez o a Van Nilsterooy. El gol de Morata vino precedido de un fallo garrafal de Asensio, aunque nadie lo recordará. El mallorquín vive su particular luna de miel con la afición. Ojo, nadie puede discutir que es muy bueno pero veo en su figura a James, Isco, Ozil, Snejder… un enganche que deslumbra en su aterrizaje pero nos dura menos que la risa de un loco. Ójala me equivoque y el mallorquín no siga la estela del resto de media puntas.

Con el 1-0 pensé que la cosa estaba resuelto: el Celta tendría que estirarse y en una contra mataríamos el partido. Todo ocurrió como predije: Morata cazó una contra, colocó el cuerpo bien ante la entrada del defensa y definió mejor aún, con el exterior, lejos del alcance del portero… pero el balón dio en el palo. El partido, por tanto, no murió, y menos aún cuando Orellana (min 67) marcó el 1-1. Otra vez había que remar, con media hora por delante. Entonces Zidane envidó con James, que salió y no demostró si quiere quedarse o quiere irse. Pasó por el partido de puntillas, al contrario Vázquez e incluso que Mariano, que salieron del banquillo dispuestos a comérselo todo. Ojo, hablo en sentido figurado; a ver si a alguien le ha venido Cassano a la cabeza.

Redobló el Madrid su ataque y casi marca Bale en un buen cabezazo, pero quien lo hizo fue Toni Kroos (min 80), que hizo una fotocopia del gol que marcó al Rayo hace un par de años. Desde fuera de área y con el interior del pie, en la posición de interior derecho, sacó un chut formidable que entró pegado al palo izquierdo. Otra vez el palo, pero esta vez acabó dentro. Respiramos todos fuerte, pues en días así un pinchazo duele en el corazón. Pero no hubo tal pinchazo. Al final, los 6 primeros puntos en juego están en nuestro casillero. Ahora, a esperar que nadie vuelva lesionado de la absurda jornada de selecciones de la semana próxima, valga la redundancia.