Real Madrid 1 – Juventus 1. Hasta aquí hemos llegado

mayo 13, 2015

Entre el 9 y el 13 de mayo el Madrid ha visto como se iban dos títulos por el desagüe tras dos empates en casa. Un equipo en la cáscara, totalmente exprimido, no ha dado respuesta ante rivales como el Valencia el sábado ni la Juve ahora. En un partido tan físico como el de hoy, Ancelotti sólo hizo una sustitución, lo que habla del escaso nivel competitivo de la plantilla.

Como en la ida, el Madrid tuvo un ratillo bueno. Apoyándose en Karim Benzemá, hizo buenas jugadas de ataque desde que se adelantó en el marcador (gol de Ronaldo de penalty) hasta el descanso. Con el 1-0 lo más difícil estaba hecho: sólo había que defender el resultado porque ese marcador nos permitía ir a Berlín. Pero no supimos hacerlo. Ramos, que ha completado una temporada bastante peor que la de Casillas, cometió una falta lateral absurda. La Juve colgó el balón al área, Casillas que choca con Vidal, Ramos – otra vez el camero – rompe el fuera de juego y la pelota cae franca a Morata, que fusila desde cerca. Lo más increíble de esta edición de la Copa de Europa es que sea un producto de Valdebebas quien nos haya marcado los dos goles en juego de la semifinal. Igual por culpa de ésto lo repescamos, pero me sigue pareciendo bastante inútil.

Desde el gol juventino, el Madrid se dedicó a colgar balones al área sin sentido. Apenas hubo ocasiones de gol, porque quien más remató fue Gareth Bale y el pobre galés no daba una a derechas. Sus remates con el pie nunca iban entre los tres palos, y cuando le daba de cabeza parecía que buscaba despejar el peligro más que marcar un gol. La inversión en el señor de la diadema la doy por amortizada tras la Copa y la Champions del curso pasado, pero tengo claro que si cualquier insensato ofrece más de 70 MM € por él, hay que colocarlo.

El partido acabó con una acción casi cómica: Casillas intentó sacar de banda y cometió falta de saque. Qué irónico será que la última acción de Casillas en el Bernabéu tras quince años como portero titular haya sido esta. Creo que tanto a Casillas como a Ancelotti no los veremos más por estos lares. Y , sin embargo, seguiremos teniendo que aguantar a Sergio Ramos, por desgracia.

Mientras escribo ésto escucho a periodistas decir que la temporada del Madrid ha sido “malísima”. Yo creo que no es así. Evidentemente no es un éxito cuando el año es el blanco, pero no hace mucho llegábamos al mes de mayo sin opciones de ganar nada. Este año hemos muerto en la orilla en Liga (si entran los penales de Parejo en el Nou Camp y el de CR en el Bernabéu, igual hablábamos de otra cosa) y en Champions hemos caído en semifinales  por un solo gol. Olvidáos del Barça para juzgar al Madrid, por favor.


Real Madrid 2 – Valencia 2. Mala suerte… y mala planificación

mayo 10, 2015

 

 

El Real Madrid llevaba sin dejarse un punto en liga desde que cayó derrotado de forma injusta en el Nou Camp. Desde entonces había enlazado 21 puntos seguidos, con victorias de mérito como las del Sánchez Pizjuán o las de Balaídos. Al tiempo, sigue compitiendo en Champions League, con partidos durísimos. Ayer, en el día en que yo cumplía años, la mala suerte nos hizo empatar en casa ante el Valencia. No será fácil encontrar un partido en el que el Madrid falle un penalty y dispare tres veces al palo en la primera mitad. A cambio, recibió dos goles en contra; y por si fuese poco también vio como se lesionaba Toni Kroos, ausencia que se sumaba a la de Modric en la medular blanca. Cualquier otro equipo se hubiese dejado invadir por la molicie y hubiese pensado en el inminente partido ante la Juve. El Madrid no: se remangó y se puso a luchar sin cuartel. Marcó Pepe de cabeza, marcó Isco de gran disparo. Consiguió empatar y se quedó a un palmo de la victoria. El Valencia acabó el partido sujetado por su portero,  subido en su raya de gol, temblando de miedo y dando gracias por sacar un punto en un partido que al descanso ganaba 2-0. Por éso somos del Madrid. Por éso el público aplaudía el día que el equipo prácticamente decía adiós a la liga. Vion como sus jugadores se dejaban el alma. Bueno, alguno no. Alguno se dedicó a mandar a tomar por culo a quienes pagan su sueldo. Prueben a hacerlo con su jefe.

Estoy convencido de que la suerte va y viene, como las cartas en el mus. Por éso es normal que ayer el Valencia tuviese toda la suerte que le faltó en el partido contra el Barça de hace unas semanas. Aunque además de suerte, tuvo bajo los palos una gran actuación de Alves, portero brasileño que estuvo magistral toda la tarde. Ahora que parece que la liga está decidida, hay un dato que puede explicar la diferencia entre el Barça y el Madrid: ambos han marcado 107 goles, pero el Barça ha encajado 19 y el Madrid 34. Casi el doble. El lo que tiene no jugar con un portero del nivel acorde al resto de la plantilla. Y la historia tiene delito, pues el Madrid fichó al mejor portero del Mundial… para ocupar el banquillo. De locos.

Influyó también, claro está, que el Valencia lleva siete días preparando el partido, mientras que el Madrid jugó entre semana ante la Juve. Ésto más que una excusa es una crítica a la planificación que ha hecho Ancelotti de la plantilla. Todos sabéis que no comulgo con Mourinho, pero éste sí que cambiaba ocho o nueve jugadores los domingos cuando nos jugábamos las habichuelas en Europa entre semana. Con Mourinho jugaban minutos Essien, Callejón, Morata o Higuaín. No creo que Illarra, Jesé o Chicharito seran peores que aquellos, pero apenas han jugado minutos este año. Eso provoca dos heridas: que los titulares se agotan y que los suplentes no están rodados para salir con garantías.

El segundo gol del Valencia es el mejor ejemplo de ésto. Se lesionó Toni Kroos e Illarra salió en su lugar. El equipo se quedó petrificado de miedo: nadie defendió como es debido en la falta lateral que originó el gol de Javi Fuego. Y el caso es que luego el vasco lo hizo bien, como Chicharito cuando ha tenido que jugar. Pero apenas han jugado este año.  Por éso estamos exprimidos, en la cáscara. El único consuelo que queda es que falta casi un mes para la final de Champions… siempre que ganemos en casa a la Juve. Que esa es otra.


Juventus 2 – Real Madrid 1. Noventa minutti molto longos.

mayo 5, 2015

El Madrid acaba de jugar un partido impropio de las semifinales de Champions. Si acabamos pasando, que es lo más probable pues basta con ganar en casa a un equipo claramente inferior, el resultado será una anécdota; pero hemos tenido suerte de que no nos cazasen Bayern o Barça en una noche tan mala porque nos hubiése caído un saco. Ancelotti no ha acertado con el planteamiento, pues hoy se ha demostrado – otra vez – que Sergio Ramos no puede ser nunca medio centro. Perdió un balón por cada cura de Roma, y no dejaba fluir el juego. Además, Carvajal y Marcelo tampoco tuvieron buena noche: el brasileño fue un coladero igual que contra el Sevilla, por ahí vino el 1-0 de Morata. Con lo fácil que sería colocar tres centrales con Varane en el centro (medio centro con Francia varias veces) y adelantar a los laterales, liberándolos de cierta carga defensiva. Tampoco acertó el italiano al quitar a Isco para meter a Chicharito, el mexicano debería haber entrado por un intrascendente Bale. Juntar a tres delanteros no sirve de nada si nadie les asiste de balones.

No traemos mal resultado (un 3-1 me parece imposible de levantar), pero la eliminatoria pudo cambiar cuando, tras la mejor jugada colectiva del Madrid en el primer tiempo – fruto de la paciencia, como siempre – Isco centró templado y James remató contra el larguero. desde dentro del área pequeña. Acababa el primer tiempo y una ventaja del Madrid hubiera sido decisiva seguramente.

Antes de todo éso Morata se había adelantado en el 9′. ¡Qué fijación por marcarnos tienen todos los que criamos por aquí! Pepe estaba habilitándole con la mano levantada, en un error garrafal del central portugués. Había que marcar un gol, pues un 1-0 en la ida es un resultado malísimo. El Madrid se puso a dominar y comenzaron las ocasiones. Una falta de Ronaldo a la barrera, otro tiro cruzado del portugués, algún corner yermo y por fín en el 27′ marcó CR7 tras pase de James. El Madrid crecía por momentos, y de ahí al descanso debió matar la eliminatoria. Justo entonces fue el remate al larguero del que hablábamos antes, el que pudo haber vuelto intrascendente el partido de vuelta.

Quizá por éso al volver del descanso vimos el partido más fácil de lo que era, y cometimos un error propio de un equipo juvenil. No es fácil que un corner a favor se transforme en una ocasión clara del rival. Marcelo chuta, el balón da en la cabeza de Kroos y la Juve monta una contra ante la que Carvajal, único que cerraba, sólo puede ofrecer penalty ante el miedo que rezumaba el apache Tévez, no sólo por su careto. El propio Tévez marcó el 2-1 definitivo. No hubo ocasiones para el Madrid en lo que queda de noche, pero sí que tuvo LLorente, que había entrado por Morata, ocasión para materializar el 3-1. Esa losa hubiese pesado demasiado.

Ahora estaremos 8 días recordando lo de los “Noventa minutti molto longos” que decía el gran Juanito. Eternos se nos van a hacer como vuelva a jugar el de Camas en el centro del campo.

 


Sevilla FC 2 – Real Madrid 3. La conquista del Pizjuán

mayo 3, 2015

Así marcó CR7 el tercero de la noche

Hacía 15 meses que ningún equipo visitante ganaba en el Ramón Sánchez Pizjuán. Ese dato da un gran valor a la victoria que el Real Madrid consiguió ayer en el barrio de Nervión. La victoria sirve para afrontar con entusiasmo la eliminatoria ante la Juve y seguir explicando al Barcelona que si quiere ganar la liga no podrá perder ninguno de los puntos que restan. Desde la derrota en el Nou Camp el Madrid se conjuró para ganar 30 puntos seguidos. De momento van 21. No sabemos si valdrá para ganar el título, pero es lo máximo que a estas alturas podemos hacer. A mi equipo no le pido que gane todos los títulos, pero sí que los compita.

Fue un partido precioso, en el que José Antonio Reyes nos demostró otra vez que pudo haber sido un grande de verdad si hubiese elegido tomarse el fútbol en serio. Nos hacía mucho daño jugando en la media punta. Pero el Madrid estaba bien plantado y llegaba con peligro. Ante un balanza tan equilibrada, un nímio detalle podía desequilibrarla. Y así ocurrió a la media hora de juego: Ramos y Krychowiak chocaron sus cabezas y como casi siempre que alguien choca con el camero, el otro acabó peor. No hace mucho Larribey se abrió la cabeza y anoche el polaco se rompió su tabique nasal. Momentáneamente el Sevilla quedaba con 10, y su entrenador, Emery, decidió aceptar el riesgo que suponía jugar 10′ en inferioridad numérica ante el Real Madrid. En ese intervalo de tiempo Cristiano Ronaldo marcó dos goles. Fue un parpadeo lo que tardó nuestro astro portugués en perforar dos veces la portería rival. Un cabezazo tras centro magistral de Isco y una punterita en un balón que dejó Chicharito con la coronilla. con 0-2 volvió el Sevilla a estar con 11, pero el partido daba la sensación de que ya tenía un color, y esta vez no era el especial de Sevilla sino el negro que lucían esta noche los madridistas.

Me acordé entonces de que el FC Barcelona hizo una primera parte sublime en este campo y consiguió la misma ventaja, pero un error individual, aquella vez fue de Bravo, metió a los hispalenses de nuevo en la lucha. “No puede pasarnos esto”, pensé, ya es el descuento del descanso. Entonces Marcelo se puso a hacer el tonto con el balón y lo perdió. Ramos, fuera de sitio toda la noche, cometió un penalty tan claro como prescindible. Y para redondear la actuación circense, Casillas saltó hacia un lado un buen rato antes de que Bacca golpease el balón, lógicamente hacia el lado contrario al que había caído el saco de patatas que tenemos por capitán. 1-2 al descanso y el Madrid había hecho con el Sevilla lo que Jesucristo con Lázaro: resucitarlo.

Del vestuario salió el Sevilla con el entusiasmo que da haber vuelto al partido. Gozaron de tres saques de esquina en los cinco primeros minutos de la reanudación. Entonces Ancelotti retiró a Chicharito, trabajador como siempre, y sacó a Gareth Bale. El galés jugó posiblemente su mejor media hora del año. No tardó en generar peligro por la izquierda – la de veces que he escrito aquí que ha de jugar por ese lado – aunque fue desde la derecha desde donde asistió a Ronaldo para que el portugués completara su hat-trick. El portugués completó un partido superlativo, digno del actual Balón de Oro y Bota de Oro. Debe jugar como delantero centro lo que queda de temporada, pues es donde ahora mismo es decisivo. Dos goles de diferencia deberían ser suficiente, pero con Marcelo en modo colador no podía ser así. Marcó el Sevilla dejando de nuevo en evidencia a Casillas y el último cuarto de hora lo dedicamos a achicar cubos de agua. Vale, sí, Casillas hizo alguna parada de mérito en ese rato. Sólo faltaría.