Real Madrid 3 – Sevilla FC 0. Llegando hasta el final

abril 29, 2012

Matinal en el Bernabéu con la herida de la eliminación en Champions aún supurando. Había ambientillo, pero la euforía sería mucho mayor de haber eliminado al Bayern. En cualquier caso, la vida, y la liga, siguen; y no debemos olvidar el gran mérito de la campaña blanca, en especial en la competición doméstica, donde enlaza 20 partidos seguidos sin perder (17 victorias y 3 empates, 54 de los últimos 60 puntos) Enfrente un equipo de Michel. Los équipos del antíguo dueño de la banda derecha del Real Madrid suelen ser más bien blanditos, y hoy no fue una excepción. El segundo gol del Madrid definió el partido: la pasividad defensiva de Coke es impropia de un jugador de primera división. En su descargo, habrá que decir que el Sevilla deambula por mitad de tabla, en tierra de nadie, a la espera de tiempos mejores.

En el Madrid fue titular Granero en detrimento de Khedira. Un jugador ofensivo por uno defensivo … y nuestra portería se quedó a cero. Los jugadores, cansados tras el partido ante el Bayern, se tomaron el partido con profesionalidad, sin alardes. Özil jugó hoy de extremo izquierdo, con Di María en el carril contrario y Benzemá y Ronaldo conformando el 4-4-2. Marcó el Sevilla, pero el trencilla anuló el gol por falta a Pepe. Y es raro, porque este árbitro tiene a gala que “pita poco” y, caray, una cosa es pitar poco y otra no aplicar el reglamento.

Mediado el primer tiempo y tras un servicio de Benzemá, Ronaldo hizo un recorte en el área que ríete tú de los de Rajoy. El defensa fue al suelo y el gol número 43 del portugués cayó como fruta madura. Antes de que acabase el primer tiempo pudo llegar el 44, pero el libre indirecto  que señaló Mateu Lahoz dentro del área de los de Nervión  – penalty con barrera que decía mi padre – se estrelló violentamente en la cepa del poste de Varas. La idea del luso fue perfecta y la ejecución, casi.

Nada más acabar el bocata – ni en las matinees los perdonamos – llegó el segundo gol del Madrid. Di María centra y Benzemá marca a placer ante la pasividad de la defensa sevillista. Y no tardó el tercero, fruto de un pase medido de Ramos desde la derecha – ¿lateral o central? – que Karim el grande volvió a embocar, esta vez tirándose en plancha.

En la última media hora no pasó casi nada, salvo la noticia de que el Madrid acabó con Albiol-Khedira en el eje. El Bernabéu, que abucheó a los Ultras cuando éstos vitorearon a Mourinho, cantó un par de veces el “campeones, campeones”. Después de tres años sin ella, la liga vuelve a estar del manos de quien más veces la ha tenido.

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Real madrid 2 – FC Bayern 1. Ocasión inmejorable

abril 28, 2012

Han pasado ya casi tres días del partido. Todavía imagino la culminación de la remontada que nunca se produjo: que Benzemá hubiese clavado el 3-0 y el Bayern se hubiese hundido, que Casillas hubiese sacado el penalty de Robben (con no haberse cortado las uñas habría bastado) o que Granero, en la última jugada, hubiese consiguido batir a Neuer o al menos hubiesen concedido el penaltito que tuvo lugar… pero no. Nada de éso ocurrió. Al final la eliminatoria fue una moneda al aire como son las tandas de penalties. Después de 120 minutos corriendo cualquier apuede acertar, cualquiera puede fallar. Lo hicieron dos balones de oro: Ronaldo tras 23 aciertos consecutivos y Kaká fallando su primer penalty como madridista. Ramos, que ya había tirado uno en liga contra el Athletic, mandó el suyo al segundo anfiteatro. A posteriori, nadie confiaba en que el de Camas lo metiese dentro, pero no hay que darle más vueltas… Pese a las dos paradas de Casillas, el Madrid quedó fuera de la gran final.

Por supuesto que no hubo suerte, pero pensar que no ha habido errores sería ingenuo. En mi opinión, ha habido dos momentos en los que el Madrid pudo matar la eliminatoria: tras el empate de Özil en la ida y tras el 2-0 en casa. En ambas ocasiones el equipo pagó exceso de conservadurismo, seguramente inducido por el entrenador. Mou no arriesga, prefiere dar al rival el protagonismo y matar a la contra… En el Inter le funcionó pero aquí, cada vez que lo ha hecho, le ha salido mal. En Moscú, en la ida de Copa ante el Barça, contra el Málaga… En demasiadas ocasiones ha salido mal, pero no escarmienta. Su resistencia al aprendizaje es propia de un alumno de la ESO.

Y mira que el partido se puso bien. El Bernabéu tenía el ambiente de las grandes noches, con todo el mundo gritando. Dicen que Casillas decidió aprovecharlo y provocar que el ataque del Madrid fuese en el primer tiempo sobre la portería del Fondo Sur, la de los goles. A los 15′ ya íbamos 2 a 0, con el portero del Bayern, a la postre héroe de la noche, hecho un manojo de nervios. Ahí pudo el Madrid matar, pero no lo hizo. En el minuto 26 Pepe, de quien muchos dicen que fue la estrella, atropelló a Mario Gómez en el área. Penalty y gol de Robben. Al Madrid ése gol le sentó como una patada en el escroto. Le entró el miedo a un definitivo segundo gol del Bayern y se echó atrás. Tuvo más ocasiones el Bayern hasta que empezó la prorroga. Mou sólo sacó de refresco a Kaká, que es como si tienes sed y te comes un polvorón. Granero e Higuaín debieron ingresar antes en el terreno de juego. Después, durante los 30 minutos de alargue, fue el Madrid quien buscó desequilibrar la eliminatoria con más ahínco. Parecía como si el Bayern quisiera llegar a los penalties, especialidad de su portero. Éste les dió la razón, deteniendo dos de los lanzamientos blancos. Eran casi las 12 de la noche cuando el tiro del “criador de cerdos” se estrelló en la red blanca, como una flecha que al tiempo agujereaba nuestras ilusiones.

Pocas veces tendrá el Madrid más fácil ganar la Copa de Europa: su grupo fue sencillo, los rivales de octavos (CSKA)  y cuartos (APOEL) fueron casi de encargo y, para colmo, el vigente campeón y dominador de la competicón en los últimos tres años, el Barça, había caído el día anterior eliminado ante un Chelsea menor, que espera diezmado al otro finalista… Ganaremos otra Copa de Europa, seguro, pero no será más fácil de lo que hubiera sido ésta.


FC Barcelona 1 – Real Madrid 2. Golpe en la mesa.

abril 21, 2012
Mourinho se equivocó “es imposible ganar aquí” y Guardiola acertó “esta liga no la ganaremos”.

Partido muy completo del Madrid. Con los buenos – quizá, salvo Marcelo -, con todos en su sitio. Sin experimentos del tipo Pepe en el centro del campo o laterales derechos como Altintop o Coentrao. Ha conseguido que el Barça no diera sensación de peligro en toda la noche, permitiendo la circulación del balón siempre lejos de la zona de peligro; y cuando el equipo blanco se lanzaba al ataque lo hacía siempre con peligro. 

Al contrario que otros días, el Madrid aprovechó el balón parado. De un corner vino un remate de cabeza de Ronaldo que, tras golpear en Puyol, se estrelló en el larguero. Y de otro corner vino el primer gol. Pepe remata, Valdés no bloca, Puyol se duerme en el despeje y Khedira, haciendo uso de ese codillo tan alemán que él posee, metió el balón en la portería. Es curioso que haya sido este tanque con patas quien marque el gol 108, que supone record absoluto en una liga. 
Tras el gol, la posesión del Barça aumentó, no así su peligro. Lógicamente pudo marcar (la más clara la tuvo Xavi, Casillas desvió) pero no es de esas veces que piensas que Casillas nos ha salvado. La tarea defensiva del Madrid era excelente, con Ramos anticipándose como un coloso y Coentrao y Arbeloa tapando perfectamente las bandas. A destacar también todo lo que corrió Özil, pues los artistas siempre están bajo sospecha defensiva. Con 0-1 llegamos al descanso, y afortunadamente sin noticias del árbitro. 
Tras la reanudación, más de lo mismo. El Barça se acercaba como una mancha de aceite, pero las contras del Madrid tenían dinamita. Salió Alexis de refresco y, al poco de hacerlo, consiguió el gol del empate. Lo marcó casi sin querer, pues el despeje de Casillas le golpeó en la bota tras cuatro rebotes, luego hubo algo de fortuna, pero no deja de ser otro factor en este juego. Igual que el Madrid tuvo suerte al conseguir que su mejor contraataque fuese inmediatamente después del gol. El balón le cayó a Özil en posición de extremo derecho, y cuando Nemo la coge es como si das la luz en una habitación. Pase de cirujano para Ronaldo y el portugués define de forma magistral con ese muslamen que tiene a bien enseñarnos tras cada gol. 42 lleva este año, el angelito. Decidió un partido importante, igual que hace un año y un día, a favor del Madrid
El gol fue un mazazo para el Barça del que no se recuperó. Andaba desesperado, incluso Alves intentó parecerese a Pepe un poquillo, al agredir a un rival. En ese momento, impensable a las 8, pensé en recuperar el gol average con un gol más. Y pudo entrar en un remate de Ronaldo en el descuento, pero no hubo más.  El Madrid sale con 7 puntos del Nou Camp y con 7 toneladas de moral de cara al partido del martes ante el Bayern. 

Bayern Munich 2 – Real Madrid 1. Conformismo impropio

abril 18, 2012

Mourinho tiene un problema. Después de dos años, sigue sin haber aprendido nada. Piensa que está entrenando al Chelsea, equipo físico sin apenas talento, o al Inter, conjunto de jugadores a los que nadie quería… Está en el Madrid, dispone de la delantera más poderosa del planeta; pero su miopía futbolística le impide ver más alla. Para él, un empate a uno fuera de casa es un resultado inmejorable, así que lo mejor es aguantarlo. No se da cuenta que el Madrid, uno por uno, tiene mejores jugadores que el Bayern. Mientras quiso – o mientras lo necesitó – el Madrid, sin hacer un buen encuentro, dominó el partido. Al tempranero gol del Bayern (otra vez de estrategia; nada como contratar a un técnico especialista defensiva para que todo Cristo nos meta goles de corner) respondíó el Madrid como de él se espera. Aparecieron Benzemá y Özil y daban la sensación de poder decidir el partido. Di María y Ronaldo también lo intentaban, pero ninguno de los dos tenía su noche. No vamos a reprocharles nada, pues el argentino sale de una lesión y no está en forma y el portugués lleva unas cuantas noches cargando sobre sus lomos toda la responsabilidad.El Madrid tenía que atacar, y así lo hizo. Y consiguió empatar a uno, por medio de özil tras jugada de Benzemá y Ronaldo. Y entonces Mou pensó que había que defender. Quitó a Özil, pero no sacó a Kaká, su suplente natural, sino a Marcelo. Defensa por media punta. Marcelo estaba en el banquillo para que, otra vez, Coentrao tuviese una oportunidad. El portugués de las mechas es incapaz de jugar bien: no sé si es que le puede la ansiedad, le pesa lo que costó o simplemente es más malo que un puntapié en el escroto. Diréis que le tengo manía, pero si la memoria no me falla ha jugado el partido completo en las cinco derrotas que ha tenido el Madrid esta temporada.

El caso es que tras el empate, el Bayern apretaba más y más. Mario Gómez hizo un remate tras otro hasta que en el 89′ llegó la funesta jugada del segundo gol. Coentrao inexplicablemente va al suelo y Lahm se lo quita de encima sin esfuerzo. Gana la línea de fondo, pase de la muerte y Gómez la mete de coña. Casillas pudo cogerla pero hizo la estatua. Pepe también podía haber llegado… al final, el balón entró y el Madrid tendrá que ganar al Bayern en el Bernabéu si quiere volver a jugar este año en el Alianz Arena.

Me intento autoconsolar pensando que es mejor que no nos valga el empate a cero. Me da miedo pensar lo que nuestro entrenador haría en ese caso…


Real Madrid 3 – Real Sporting 1. Malas sensaciones

abril 18, 2012

El Sporting, penúltimo en la tabla clasificatoria, aguantó con empate hasta bien entrada la segunda parte en el Bernabéu.


Atlético de Madrid 1 – Real Madrid 4. Más resistencia, mismo final

abril 11, 2012

Por culpa de la reducción de la ventaja con el segundo clasificado, el partido ante el Atlético de Madrid se había vuelto decisivo para, al menos, seguir siendo el único equipo que depende de sí mismo para ganar la liga. Mourinho planteó un equipo raro, lleno de pretorianos (Coentrao x Marcelo, Kaká x Özil, Di María x Higuaín) y durante el primer tiempo vimos un Atleti que pegaba mucho y un Madrid que se tiraba más de la cuenta. Di María debería prodigarse menos en las caídas “busquetianas” que tanta pena dan. Otro que se caía mucho era Pepe, aunque en su caso creo que tiene mérito no haber caído en ninguna de las múltiples provocaciones de las que ha sido víctima, puñetazo en la nuca de Godín incluído. Claro que, si el árbitro llega a expulsar a Godin nos hubiese dejado sin el autor del penalty que mató el partido.

Llevo un párrafo y no he nombrado al hombre del partido: Cristiano Ronaldo. Dos disparos suyos han puesto al Madrid en ventaja cuando más falta hacía. Uno de libre directo, otro con el balón en juego. Dos folhas secas casi idénticas. Dos trayectorias imprevisibles. Quizá el portero pudo hacer un poco más en el primero; el segundo fue imparable. En días como hoy deben aparecer los cracks y él lo ha hecho. Marcando el penalty completó un hat trick que le coloca como pichichi provisional con 40 goles, uno más que Messi. Estratosféricos ambos. Messi es mejor, creo. Pero Ronaldo aguanta la comparación que nadie más aguantaría.

El peor momento para el Madrid tuvo lugar entre los dos goles de Ronaldo, cuando Falcao remató un buen pase de Adrián, aunque en el debe de la defensa blanca debe aparecer lo solito que centró el asturiano y lo solito que remató el Tigre. En ese momento ví peligrar la victoria, pero apareció CR7 y dejó los cuatro puntos de distancia. Aún tuvo tiempo el portugués para asistir a Callejón cuando el partido moría y que el resultado fuese igual que en la ida. En total, 8-2


Osasuna 1 – Real Madrid 5. El Real reinó en el Reyno.

abril 11, 2012

A priori era, campos nuevos aparte, la salida más difícil que le faltaba al Madrid. Siempre que el Madrid llega a Pamplona nos reciben con cuchillos entre los dientes, tornillos en los bolsillos e insultos en la boca. La mejor manera de luchar contra el ambiente es, como siempre, jugar al fútbol. Obligado por las bajas, Mou salió con Granero y Alonso en el eje y con los tres delanteros de inicio. Al descanso el Madrid ganaba 0-3 con un gol de cada uno de los delanteros, y el partido ya estaba visto para sentencia. Para colmo, fueron tres golazos. Sobre todo el primero, obra de Benzemá, con reminiscencias al mítico gol de Van Basten a Dassaev en la Eurocopa del 88. Cristiano centra desde la izquierda y el galo empalma de volea. El segundo fue un derechazo de Ronaldo que tomó varios efectos en su trayectoria, haciendo imposible pararla. Nada más marcar nos enseñó su precioso muslamen; por si alguien había olvidado lo tonto que es este muchacho.El tercero, el de Higuaín, fue el más sutíl. Una vaselina por encima del portero para definir un contraataque. Cómo quiero al Pipa… Así llegamos al descanso.

Pese a que Osasuna marcó al poco de empezar el segundo tiempo, la victoria nunca peligró. Sí que hubo una jugada que me llamó la atención: Higuaín encaró al portero, le dribló y cuando iba a rematar Ronaldo le estorbó. Sé que se mira con lupa cada jugada en la que participa Ronaldo,