Real Madrid 5(Ronaldo 3, Di María y Pepe) – Deportivo de la Coruña 1(Riki). Baño y masaje

septiembre 30, 2012

Ronaldo. 155 goles en 153 partidos

 

Aunque empezó con susto porque fue el Dépor quien se adelantó en el marcador, el Real Madrid gozó de una tarde más que cómoda en el estadio del Paseo de La Castellana. Este Dépor, recién ascendido, en poco recuerda a aquel que luchaba por ligas y jugaba semifinales de Copa de Europa. Como ya he dicho, se adelantó en el marcador, por mediación del arancetano Riki. Por cierto, hay que ver que obsesión tienen todos los que salen de la cantera por marcar en el Bernabéu cuando vuelven con otro traje. Que hubiesen metido goles aquí y se hubiesen quedado.

Mourinho demostró que este año piensa rotar más que el anterior. Volvió Ramos al lateral derecho, para que descansase Arbeloa, y entró Varane en el centro de la defensa. El francés, que cuajó un buen partido ante el City, no estuvo fino esta tarde. Falló en el gol de Riki y cometió un penalty clamoroso que el trencilla no sancionó por orsay previo. Cada día soy más clásico en mi estilo. En el centro, descansó el tolosarra de oro y jugaron juntos Özil y Modric, cosa que esperaba yo como un niño espera el día de Reyes. No fue gran cosa, pues Khedira era quien más pases daba, pero me gusta ver juntos dos interiores en la alineación. Arriba jugó Higuaín en lugar de Benzemá, pese a que últimamente parece que el francés anda mejor de cara al gol.

Además de los cambios de nombres,  fue interesante un cambio táctico: Di María jugó en la banda izquierda. Por ahí vino el empate, pues Manuel Pablo hizo penalty sobre el argentino, que transformó Ronaldo. El propio fideo fue quien marcó el segundo, tras magistral pase de Modric con el exterior – su mejor aportación de la tarde – y antes del descanso llegó el tercero, otra vez de Ronaldo tras repeler el portero un trallazo de Ramos. Con estos tres goles, el partido quedaba visto para sentencia.

Tan de más estuvo el segundo tiempo que salió Kaká y no parecía un ex-jugador. No sé qué parte de castigo sobre Özil tiene esta sustitución, sería para mí otro motivo para odiar a Mou que le cogiese manía al “besugo”, quizá el mayor artista de la plantilla. Marcó Pepe después de que Alonso, que había salido por Modric, le pusiese un pase perfecto en la cabeza. Y hubo tiempo para que Ronaldo completase su hat trick al transformar otro penalty, provocado por Kaká. El jugador antes triste lleva 155 goles en 153 partidos con la camiseta blanca. A veces dan ganas de perdonarle lo tonto que es.


Gol de Zamorano al Deportivo. 6 de junio de 1995

septiembre 27, 2012

Éste gol dio matemáticamente al Real Madrid su XXVI título de liga. El Madrid, en esta época, ganaba y jugaba bien. Los héroes de la temporada fueron dos jugadores que iban a ser descartado, Amavisca y Zamorano. Entre los dos fabricaron el gol decisivo.

 


Rayo Vallecano 0 – Real Madrid 2 (Benzemá y Ronaldo). Lunes en la oficina.

septiembre 24, 2012

 

Al Madrid le costó más de lo previsto ganar en Vallecas. Casi 24 horas más. ¡Anda que no es fácil hacer chistes con el esperpento que se montó en la noche del domingo! Pero esta web es de fútbol, así que hablaremos del partido como si hubiese empezado y acabado a la hora prevista.

Después de dos salidas sin puntuar, el Madrid salía a jugar ante el Rayo con 11 puntos de desventaja con el líder, con lo que la victoria era más que necesaria. La victoria se consiguió en plan funcionarial, con la suficiencia que da la sensación de sentirte superior. El Rayo Vallecano batalló cuanto pudo, pero la diferencia de calidad de los jugadores a ambos lados hacía casi segura la victoria de los blancos, digo verdes oscuros, digo azules con rayas fluorescentes.

La noticia en la alineación era la inclusión de Ramos, tras su ausencia en el último encuentro. Y yo pienso un poco en Varane, que sustituyó al sevillano con un gran partido pero nadie habló de que se mereciese repetir. Además entraron Essien, Modric y Benzema por Khedira, Özil e Higuaín. Cambios naturales todos ellos, lo que deja la sensación de que este año rotará algo más que el lateral izquierdo y el delantero centro. Todos lo hicieron bien. A secas. Sin alardes, pero sin fallos. En el minuto 13 Di María asistió a Benzemá que marcó su primer gol en liga. Modric, con ganas de participar, anduvo a punto de marcar. Sin embargo, veo al croata peor jugador que Özil. En cambio Essien sí que mejora a Khedira. No olvidemos que Mou se llevó a Essien al Chelsea por 36 millones y dejó a Mahamadou Diarrá en el Lyon para que se lo llevase Capello… al Madrid. También Benzemá falló una clara ocasión.

Hubo, eso sí, un gran susto del Rayo en el primer tiempo. Dos ocasiones consecutivas fueron desbaratadas por Casillas y por Alonso. El tolosarra impidió el gol despejando sobre la línea con el pecho. Con mucha elegancia. Durante el resto de primer tiempo me llamó la atención la cantidad de veces que la delantera madridista incurría en fuera de juego. Seguro que, como la defensa del golpe franco, la entrenan mogollón.

En el segundo tiempo el Madrid buscó cerrar el partido y lo consiguió a través de un penalty tan absurdo como evidente. Ronaldo marcó la pena máxima, en un homenaje a su estado de ánimo. ¿O está ya contento? Bueno, da igual. Salieó Higuaín, y pudo marcar al poco de ingresar, pero llegó tarde al remate. Pipa lleva tres partidos sin marcar, esperemos que no se deje influenciar por los Mass Media que tan injustos son con él. Más clamoroso fue el fallo de Ronaldo, a puerta vacía, para regocijo de la afición vallecana. Özil sí que marcó, pero fue anulado por el trencilla.  Y no hubo mucho más que contar. No pasará a la historia este partido: fue como un lunes más en la oficina.

 


Gol de Raúl al Rayo Vallecano. Noviembre de 2001

septiembre 21, 2012

En homenaje al histórico Rayo Vallecano, ahí va un gol de Raúl González en la temporada 2000/2001 – el delantero blanco fue pichichi. Sombrero al portero estadounidense Keller y remate de volea con la zurda. Dedicado a los que decían que Raúl sólo la empujaba.

 


Real Madrid 3 – Manchester City 2. Diez minutos de pasión.

septiembre 18, 2012

 

El partido fue malo, pero tuvo un final antológico. Como si en un concierto la banda está en plan coñazo y en los bises se transforman en los Rolling Stones. Hubo tres goles en los últimos 10 minutos, y otras seis o siete ocasiones de gol. Al final ganó el Madrid y alguno tirará del tópico que inventó Juanito, aquello de los “Noventa minuti en el Bernabéu son molto longos”. Pero la verdad es que no han hecho falta 90 minutos. Bastaron los 10 últimos.

Mourinho decidió alinear a Varane  – inédito este año – en lugar de Ramos. Diga Mou lo que diga, suena a castigo, sobre todo tras decir Ramos “aquí ganamos y perdemos todos” tras la derrota en Sevilla. Y si alguien merecía castigo después de lo de Sevilla era el clan argentino: Higuaín y Di María buscaron la expulsión con agresiones al rival, y hoy volvían al XI. Dicho sea de paso, el francés hizo un partido muy bueno, aunque apenas fue exigido. Del XI inicial salía también Özil para dar entrada a Essien. Este Essien es heredero directo de Lass, Emerson, Diarrá, Gravessen, Pablo García… y toda esa pléyade de medios matraca que nunca debieron ponerse la camiseta blanca, pero que encantan a ciertos entrenadores. En el banco, junto a Özil estaban Modric y Kaká. Elegir a Essien antes que a cualquiera de estos tres sólo es lícito si el objetivo es rodar una peli porno.

Durante los primeros 70 minutos no pasó prácticamente nada, entre otras cosas porque el tal Mancini es casi tan cagón como nuestro entrenador. Algún tiro lejano de Ronaldo, alguna ocasión fallada por Higuaín, al que la injusticia contra él le está desquiciando. Con decir que nuestro media punta era Khedira… Justo cuando salió Özil y pensaba que el tema cambiaría, marcó el City. Fue un contraataque, en el que el inmenso Touré Yayá pudo con todos y asistió a Dzeko. El portugués, muerto de miedo por la que le podía caer tras sus polémicas actuaciones, volvió a tirar de pirotecnia y salieron Modric y Benzemá. La alineación que se quedó entonces era muy aseada: Alonso de medio centro, Modric y Özil de interiores y tres delanteros: Di María, Benzemá y CR7 una propuesta para dominar.  Marcelo, en su tercer tiro desde lejos, marcó con algo de suerte el empate. Se acercaba el minuto 80 y el Madrid concedió una falta lateral, cosa que deberíamos intentar evitar porque defendemos el balón parado como juveniles. Kolarov tiró a ver qué pasaba y Casillas, que tampoco estuvo bien en el primer tanto encajado, se comió el tiro. Igual en Vallecas vemos a Adán…

Cundió el pánico, porque apenas quedaban 5 minutos, pero no tardó mucho en anotar Benzemá, que aún no lo había hecho este año y consiguió un gol prodigioso, recibiendo de espaldas y ejecutando a la media vuelta un disparo pegado al palo. Empate a 2. Sonaron entonces los tambores de guerra que tantas veces lo han hecho en La Castellana. La tuvo Ronaldo, pero su tiro fue demasiado blandito. Llegó el minuto 89. Ronaldo engancha el balón en el carril del 10, avanza con la anuencia de los defensores del City y dispara un tiro envenenado, que bota junto al pie de Hart y, se aloja en la red. Locura en el Bernabéu, ahora ya todo nos da igual. Todos gritamos, Mourinho el que más (su escandalosa celebración, observese la foto, revela el peso que se quitaba de encima). Se olvidan el coñazo de los primeros 70 minutos. Abrazas a desconocidos. Invocas a la Cibeles y al espíritu de Juanito…

Pero ahora estoy pensando en que, por 10 minutos de pasión, la entrada fue demasiado cara.


Sevilla FC 1(Trochovsky) – Real Madrid 0. Ansiedad.

septiembre 16, 2012

 

 

Segunda salida del Bernabéu y segunda derrota del Real Madrid. La magnitud de nuestro club hace que se disparen todas las alarmas, y tengamos que escuchar que la liga se pone muy difícil cuando faltan por disputarse 102 puntos. Absurdo, ¿verdad? Pues la sensación cala en la afición – normal,  la gente es imbécil por regla general – y, lo que es peor, en los jugadores del equipo. Quizá Mourinho les ha llevado a tal grado de “intensidad” durante estos dos años que los jugadores han petado. No es normal encajar un gol en el minuto 2, desde luego, pero menos normal aún es la cara de angustia de los jugadores cuando faltan 88 minutos por disputarse. Sobraba tiempo para conseguir el resultado conseguido en el Pizjuán los dos años anteriores (2-6, recordemoslo), pero los jugadores estaban desquiciados. Sobre todo el sector argentino: Higuaín y Di María agredieron a los rivales, y si siguieron en el campo fue por la cegera, o la magnanimidad, del colegiado. Cuando se vieron por debajo en el marcador, los jugadores blancos (bueno, hoy verdes, que tiene cojones) querían meter el segundo gol antes que el primero. Y éso matemáticamente es imposible, os lo digo yo.

Se habla mucho de los problemas del Madrid a balón parado en el área propia, pero yo los veo aún más graves en ataque. Pueden marcarte de corner, claro. Despiste de Di María, vale. Pero no se pueden tirar 8 o 10 corners y que todos sean yermos. No puede ser que el Triste, antes Precioso, no emboque ni una falta. El año pasado necesito casi treinta para marcar su primer gol. Los records están para batirlos, claro. A Ronaldo nadie le quita una falta, nadie lo sustituye antes de que el partido acabe. Mal asunto el trato de favor por parte de cualquier jefe.

A todo ésto, para mí el partido fue de empate. El Sevilla hizo un buen partido, sorprendentemente intenso para ser un equipo entrenado por Michel, pero su premio fue excesivo. El eterno 8 blanco nos planteó una tela de araña en la medular que Mou no supo descifrar. Mou, como en getafe, tiró de pirotecnia con sus cambios: sacó a Modric, que hizo dos cositas y desapareció. Hubiese estado bien ver a Özil y al croata juntos, pero no sé yo si tendremos ocasión. También salió Benzemá, con más sobrepeso que Florinda Chico, y que no tiró a puerta. Y, como en Getafe, Mou enloqueció al equipo con el tercer cambio. Sobraba Arbeloa, claro, pero Callejón no puede ser el revulsivo de un equipo que puede fichar lo que quiera. Se acumulaban los delanteros sin que nadie pusiese un pelín de fútbol. Esa faceta está sobre los lomos de Alonso, y el tolosarra a veces recuerda a Cosmos, cargando el mundo sobre su espalda. Si no tiene el día, como anoche, no hay plan B. Khedira tiene la misma imaginación que un guionista de cine español.

Y en la rueda de prensa, Mou vuelve a poner a sus jugadores a los pies de los caballos, con frases como “cambiaría a 7”, “no hay cabezas comprometidas” o “falta actitud”. En mi opinión, éso es una cortina de humo para tapar el verdadero problema: no hay futbol. El Madrid sólo sabe presionar y contragolpear. En más de dos años, el entrenador no ha sido capaz de desarrollar ni un sólo mecanismo para atacar defensas cerradas, para jugar en estático. Tiene delito…


Gol de Santillana al Borussia Mönchengladbach . 11 de diciembre de 1985

septiembre 13, 2012

De todas las remontadas que hubo en el Bernabéu en los 80, ésta fue la más épica. Después de un 5-1 en contra en la ida, y con varias bajas, el Madrid dio la vuelta a la eliminatoria con dos goles de Valdano y otros dos de Santillana. Éste es el último, marcado en el minuto 88. Siempre lo he visto como un gol casi de rugby, con cuatro delanteros dentro del área pequeña en el momento de remate. Y tiene mucha guasa la narración, sí; pero tiene su historia. El partido se dio en diferido, de ahí lo de “atención a este saque de banda” del ínclito Matías Prats II, que tiene el mismo entusiasmo que Guardiola cuando celebra los goles de España. La sobriedad del locutor contrasta con la celebración de los jugadores, que se volvieron locos.

Si tenéis más tiempo, aquí hay un resumen completo del partido, invasión de campo final incluída. Lo más entrañable es en el minuto 4:20, cuando, en el descuento, Molowny saca del campo a Juanito por Martín Vázquez. Nunca he visto a un jugador más contento de que lo cambien.