Real Celta 1 – Real Madrid 4. Como los huevos de Valderrama.

mayo 17, 2017

Ronaldo chuta para anotar el primero

1 NAVAS

23 DANILO            4 RAMOS        5 VARANE          12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC              8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO                     9 BENZEMA

  • 16 KOVACIC X 14
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 VÁZQUEZ X 7

Por fín se jugó el partido de Balaídos, que estaba programado para el 21 de febrero. Un cúmulo de circunstancias ha hecho que sea este el penúltimo partido de nuestro equipo. Ahora sólo nos queda uno, y con un empate en La Rosaleda seremos campeones de liga. Para estar en esta situación hemos tenido que ganar esta noche a un Celta que, si bien llevaba cinco derrotas seguidas en liga, hoy se ha mostrado como un buen equipo, con toque aseado y buena presión al contario. Pero el Madrid estuvo serio y, sobre todo, tuvo pegada arriba. Los dos primeros tiros de ROnaldo fueron dos goles. Contra eso no hay quien pueda.

Otra vez el 4-4-2 que tantas satisfacciones nos ha dado, con Isco luciendo en el enganche y Benzema bajando al centro del campo a crear superioridad numérica en la medular. Precisamente Isco fue quien comenzó la jugada en los dos primeros goles. El segundo, al poco de la reanudación, pareció desactivar al Celta. El partido quedó visto para sentencia cuando Aspas, el mejor jugador de los celestes, vio la segunda tarjeta amarilla cuando el árbitro interpretó que simuló un penalty. El trencilla estuvo peor que cualquier jugador del Madrid o del Celta, pero nuestro equipo no merece que nadie diga que hemos ganado por el árbitro. Nada más lejos. Hemos ganado porque somos mejores.

Curiosamente, la expulsión de Aspas encendió al Celta, a quien nunca el partido le pareció intrascendente, y consiguió acortar distancias. Eran uno menos, sí, pero dio tiempo a que el 1-2 generase un poco de tensión. Menos mal que Benzema vio puerta después de tanto tiempo, y de nuevo colocó los dos goles de diferencia en el electrónico. Ahí si que acabó todo, y el gol de Kroos fue testimonial. Tras la derrota en el clásico, el Madrid ha cazado todos los puntos posibles. Sólo falta uno, que hay que conseguir – siempre que el Barcelona gane al Eibar –  ante el Málaga entrenado por uno de nuestros mitos. Podemos decir que el Real Madrid está ahora como los huevos de Valderrama aquella vez: en manos de Michel.

 

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Real Madrid 4 – Sevilla FC 1. Quedan dos pasitos…

mayo 15, 2017

Nacho marca el primer gol.

1 NAVAS

23 DANILO       4 RAMOS     5  VARANE      6 NACHO

16 KOVACIC         8 KROOS

10 JAMES                             20 ASENSIO

7 RONALDO      21 MORATA

  • 14 CASEMIRO X 10
  • 17 VÁZQUEZ X 21
  • 19 MODRIC X 16

Por quinta vez se enfrentaban este curso el Real Madrid y el Sevilla; y ninguna de ellas se pareció a las demás. En esta ocasión llegó un Sevilla un tanto afeitado, con algunas bajas en el XI y escasa motivación, porque no se jugaba casi nada. Sólo Jovetic, el delantero que debutó con tanta traca en el partido de liga entre los dos equipos pareció entusiasmado con jugar en el Bernabéu. Enfrente, nuestro equipo venía del infierno del Calderón y el desgaste que supuso. Por eso descansaron Marcelo, Modric, Isco y Benzema. Quizá el gran mérito de Zidane es poder quitar a cuatro titulares y que el equipo que sale nos parezca a todos suficientemente solvente.

Comenzamos dominando y pronto llegaron dos goles. El primero, obra de Nacho, dará que hablar. Falta clara sobre Asensio al borde del área y se monta el típico jaleo previo a un libre directo. Ningún sevillista se coloca delante del balón para impedir un saque rápido y Nacho, atento, golpea el balón que se acuesta en la red ante la mirada de Sergio Rico. Los sevillistas protestaron, claro, pero el gol es legal. Un aplauso especial para Jovetic, que decía que ellos habían pedido barrera. La barrera la pide el lanzador, nunca el defensor, amiguete.

Aún andaba el Sevilla dándole vueltas al gol cuando llegó el segundo. James recorta y tira y el balón cae a  Ronaldo que marca a placer. Con 2-0 parecía que la tarde sería placentera. Pero entonces el Sevilla se estiró y gozó de alguna ocasión clara, en especial una vaselina de Jovetic que dio en el larguero. Además, Navas tuvo un par de intervenciones de mérito. No creo que le sirva de nada a estas alturas, pero el tico está acabando el año con el nivel que se supone al portero de un equipo grande.

Nada más volver del descanso marcó el Sevilla. Pareció un poco la historia del cántaro y la fuente. Con 2-1 podíamos temer por los tres puntos, sobre todo si llegábamos a los últimos minutos con ese marcador. No había que dar esa opción, así que Zidane movió el banco. Salieron James y Morata, quien sabe si para siempre, y se colocó Ronaldo de delantero centro, y poniendo en las alas a Asensio y a Vázquez. Con estos dos jóvenes en banda el equipo es muy solidario. Y Ronaldo, como 9, no admite discusión. No tardó en cerrar el partido con un golazo; golpea de primeras y el balón entra por la escuadra. El Bernabéu respiró y el Madrid se desencadenó. Llegó el cuarto, obra de Kroos tras gran jugada de Nacho; y pudo llegar uno más por la misma banda, pero Asensio falló en boca de gol. Daba igual. La gente aplaudía con la certeza de que sólo faltan cuatro puntos para volver a ser campeones de liga.


Gol de Karim Benzema al Sevilla. Enero de 2011

mayo 12, 2017

El domingo nos visita el Sevilla, así que este viernes recordamos un gran gol marcado al club de Nervión por el héroe de la semana, Benzema. Fue en la Copa de 2011, aquella que acabó con el cabezazo de Ronaldo en Mestalla. El partido de vuelta arrancó con este gran gol del galo.


Atlético de Madrid 2 – Real Madrid 1. Benzema se hace eterno

mayo 10, 2017

La última noche europea del Calderón acabó con el escudo del Madrid sobre el césped

1 NAVAS

23 DANILO       5 VARANE      4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC        8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO     9 BENZEMA

  • 20 ASENSIO X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 14
  • 21 MORATA X 22

Que nadie os engañe: el Atleti nunca tuvo opciones en esta eliminatoria. Cuando más cerca estuvo de clasificarse le faltaban aún dos goles. Pese a la engañosa ventaja que consiguió en el marcador en los primeros 16′, el Madrid ha jugado al fútbol mucho mejor. Y cuando un equipo es tan superior, no hay nada de qué preocuparse. Si acaso, la UEFA debería agradecer al Real Madrid que un equipo tan violento como el Atlético de Madrid no estropee con sus patadas y sus codazos el partido más importante del año. Mientras escribo, escucho a Simeone diciendo que habría que clonar a Godín y a Gaby, sus dos más sucios esbirros. No podemos esperar otra cosa de Diego Simeone, cuya carrera está trufada de comportamientos antideportivos. Es imposible que un espectador imparcial quisiese que se clasificase el Atletico.

El Atlético es incapaz de construir fútbol, así que sus opciones de gol pasaban por el balón parado. Y así consiguió golpear dos veces: primero en un corner en el que Ronaldo perdió la marca de Saúl y éste cabeceó junto al palo izquierdo, en el que inexplicablemente no había ningún defensa tapando. Era el minuto 12, y cuatro después Varane, que sale de lesión llegó tarde y derribó a Torres dentro del área. Griezmann tiró mal, como casi siempre, pero Navas no pudo parar el tiro pese a que lo rozó con la manopla. Con 2-0 el Atleti se veía más cerca, claro, pero el partido seguía dependiendo de que el Madrid metiese un gol, en cuyo caso el Atleti necesitaría meter otro tres para clasificarse. Podía haber llegado nada más comenzar, en un cabezazo de Casemiro que Oblak despejó estupendamente. Y ese gol llegó antes del descanso. Por cierto, desde el 2-0 hasta el 2-1 Navas no hizo ninguna parada. El Madrid dominó, con fútbol, y el Atleti ni la olía.

Con paciencia, el Madrid se puso a mover el balón. Isco y Modric tienen una calidad descomunal, y los rojiblancos sólo podían perseguir sombras. En el minuto 42 Ronaldo sacó de banda rápidamente, buscando a Benzema. El francés, tan criticado últimamente por gente entre la que me incluyo, escondió el balón a los tres defensas que le rodeaban y, como un funambulista, se puso a pasear sobre la línea de fondo. El balón acariciaba la cal, Karim aceleró y de repente estaba solo para dar el pase de la muerte a Kroos. Otra vez Oblak hace una parada milagrosa pero Isco, atento al despeje, marca desde cerca. Una jugada tan importante como aquella de Redondo en Old Tradford; con la misma belleza plástica como el eterno gol de Butragueño al Cádiz en el Bernabéu. Benzema, en un año gris, se ha colado en la historia de nuetro club. Con esa jugada acabó la eliminatoria y la historia de la Copa de Europa en el Vicente Calderón. Por cuarto año consecutivo, el Atleti se veía apeado de Europa a manos del Real Madrid. Marca difícil de superar.

En el segundo tiempo no pasó gran cosa. El Madrid dio un baño de fútbol aunque las mejores ocasiones fueron del Atletico, un par de ellas bien desbaratadas por Navas. También pudo marcar el Real Madrid, pero Ronaldo no tuvo su noche. Nunca peligró nuestra clasificación, que se consumó enmedio de un diluvio.  Cuando el árbitro pitó, las dos hinchadas parecían contentas, lo que refleja el nivel de exigencia de unos y otros. No sería de extrañar que vuelvan a lloriquear con que su presupuesto es menor que el nuestro; cosa que sólo pueden decir ante Madrid o Barça. Son un equipo pequeño y pegón, por eso siempre estarán detrás.

De la mano de Isco, de Modric y de Benzema, el Madrid se dispone a jugar su decimoquinta final de Copa de Europa, segunda consecutiva; hito que no conseguíamos desde 1960. Noche para estar contento.


Granada 0 – Real Madrid 4. Partido soso como caldo de asilo

mayo 10, 2017

13 CASILLAS

23 DANILO        4 RAMOS     6 NACHO      15 COENTRAO

14 CASEMIRO

16 KOVACIC             10 JAMES

17 VÁZQUEZ        21 MORATA     20 ASENSIO

  • 9 BENZEMA X 20
  • 22 ISCO X 14
  • 18 MARIANO X 17

Presumimos de tener la mejor liga del mundo al tiempo que albergamos partidos como el de Los Cármenes de este sábado. El Madrid goleó casi sin quererlo a un rival que matemáticamente ya es de segunda división, y que ha sido fruto de una gestión nefasta. Desde el punto de vista del hincha blanco, el partido fue cómodo. A los dos minutos ya íbamos ganando y antes del descanso ya lo hacíamos por cuatro goles. El encuentro sólo sirvió para que James y Morata se reivindicasen, aunque es evidente que con un rival de tan bajo nivel no es sensato extraer conclusiones. ¡Si hasta Coentrao, que es más un ex jugador que otra cosa, jugó buenos minutos!

Tan surrealista fue la segunda parte que acabaron sobre el césped juntos Morata, Benzema y Mariano. Los tres delanteros centro de la plantilla. Ese experimento, digno de una pachanga de agosto, se pudo ver en un partido de la Liga Española a falta de cuatro jornadas.


Gol de Higuain al Espanyol – mayo de 2007

mayo 5, 2017

Esta semana ha marcado Gonzalo Higuaín dos goles en la otra semifinal de Champions. Buen momento para recordar que, hace 10 años, Higuaín aterrizó en el Madrid en el mercado invernal. Era un delantero tosco, pero con ganas de comerse el mundo. Fallón e insistente, aquel curso sólo marcó dos goles, ambos importantísimos. Uno para empatar en el Calderón, el otro es el que véis aquí. Cuando el partido acababa, marcó el 4-3 ante el Espanyol que nos mantenía líderes de una liga que acabó ganando el Madrid gracias a que el Barcelona pinchó dos veces en casa, ante Betis y el propio Espanyol, en las últimas jornadas. Fijáos cómo va al suelo a rebañar el balón, la pared que tira con José Antonio Reyes y como define… El Bernabéu patas arriba.


Real Madrid 3 – Atlético de Madrid 0. Superiores de cabo a rabo

mayo 2, 2017

Tres goles de Ronaldo

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE        4 RAMOS           12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

9 BENZEMA         7 RONALDO

  • 6 NACHO X 2
  • 20 ASENSIO X 22
  • 17 VÁZQUEZ X 9

Más allá de dejar la eliminatoria sentenciada, el resultado de esta noche puede acabar con un ciclo que comenzó en mayo de 2013, cuando el Atléti ganó la Copa del Rey en el Bernabéu en la última noche del infausto Mourinho. Desde entonces, el Atleti ha vivido una gran época contra el Madrid, consiguiendo devolver al derby de la capital aromas de los años 60, cuando merengues y colchoneros se jugaban la liga. El resultado de esta noche, así como el desarrollo del partido, nos ha devuelto a los albores del siglo XXI, cuando la superioridad blanca era oceánica. Como esta noche.

El Madrid se plantó sobre el césped con 4 centrocampistas, planteamiento prohibido cuando la BBC está sana al completo. Con este esquema, el Madrid gobierna los partidos y además apenas concede ocasiones de gol. En toda la noche sólo ha habido una ocasión del Atleti, en la que Gameiro disfrutó de un mano a mano ante Navas y, al contrario que otras noches, nuestro portero respondió como de él se espera. Para entonces ya íbamos ganando 1-0, porque Ronaldo marcó de cabeza anticipándose a Savic. El Madrid dominó toda la primera parte, con Isco, Modric y Kroos combinando rápidamente. En ese centro del campo, Casemiro cumple su misión, fundamentalmente defensiva, si bien en ataque parece tener dos ladrillos en los pies. No obstante, nuestro equipo apenas tuvo ocasiones claras, y casi todas a balón parado. Recuerdo un remate de Varane que paró Oblak de forma brillante.

Tras el descanso salió Nacho por Carvajal, lesionado. El Madrid se veía con un buen resultado, mientras que el Atleti pensaba que un gol le metería en la eliminatoria. Así que Simeone movió el banco y dio carrete a Torres, a Correa y a Gaitán. Toda su artillería ofensiva. Pero, por primera vez, Zidane reaccionó a tiempo y con brillantez: envidó con AsensioVázquez en las bandas dejando a Ronaldo como delantero centro. Los jóvenes madridistas aportaron seriedad en defensa y brillantez en ataque. Por cada una de las bandas llegaron sendos goles, ambos marcados por Ronaldo, majestuoso en el remate, decisivo en partidos grandes. Todo el equipo se esforzó en no encajar un gol en el tiempo que quedaba, y el descuento lo vivimos con olés en la grada. El Bernabéu disfrutó de un gran resultado y, sobre todo, de haber sido tan superiores a un rival que últimamente daba tantos dolores de muelas cuando subía al Paseo de La Castellana.