Atlético de Madrid 2 – Real Madrid 1. Benzema se hace eterno

mayo 10, 2017

La última noche europea del Calderón acabó con el escudo del Madrid sobre el césped

1 NAVAS

23 DANILO       5 VARANE      4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC        8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO     9 BENZEMA

  • 20 ASENSIO X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 14
  • 21 MORATA X 22

Que nadie os engañe: el Atleti nunca tuvo opciones en esta eliminatoria. Cuando más cerca estuvo de clasificarse le faltaban aún dos goles. Pese a la engañosa ventaja que consiguió en el marcador en los primeros 16′, el Madrid ha jugado al fútbol mucho mejor. Y cuando un equipo es tan superior, no hay nada de qué preocuparse. Si acaso, la UEFA debería agradecer al Real Madrid que un equipo tan violento como el Atlético de Madrid no estropee con sus patadas y sus codazos el partido más importante del año. Mientras escribo, escucho a Simeone diciendo que habría que clonar a Godín y a Gaby, sus dos más sucios esbirros. No podemos esperar otra cosa de Diego Simeone, cuya carrera está trufada de comportamientos antideportivos. Es imposible que un espectador imparcial quisiese que se clasificase el Atletico.

El Atlético es incapaz de construir fútbol, así que sus opciones de gol pasaban por el balón parado. Y así consiguió golpear dos veces: primero en un corner en el que Ronaldo perdió la marca de Saúl y éste cabeceó junto al palo izquierdo, en el que inexplicablemente no había ningún defensa tapando. Era el minuto 12, y cuatro después Varane, que sale de lesión llegó tarde y derribó a Torres dentro del área. Griezmann tiró mal, como casi siempre, pero Navas no pudo parar el tiro pese a que lo rozó con la manopla. Con 2-0 el Atleti se veía más cerca, claro, pero el partido seguía dependiendo de que el Madrid metiese un gol, en cuyo caso el Atleti necesitaría meter otro tres para clasificarse. Podía haber llegado nada más comenzar, en un cabezazo de Casemiro que Oblak despejó estupendamente. Y ese gol llegó antes del descanso. Por cierto, desde el 2-0 hasta el 2-1 Navas no hizo ninguna parada. El Madrid dominó, con fútbol, y el Atleti ni la olía.

Con paciencia, el Madrid se puso a mover el balón. Isco y Modric tienen una calidad descomunal, y los rojiblancos sólo podían perseguir sombras. En el minuto 42 Ronaldo sacó de banda rápidamente, buscando a Benzema. El francés, tan criticado últimamente por gente entre la que me incluyo, escondió el balón a los tres defensas que le rodeaban y, como un funambulista, se puso a pasear sobre la línea de fondo. El balón acariciaba la cal, Karim aceleró y de repente estaba solo para dar el pase de la muerte a Kroos. Otra vez Oblak hace una parada milagrosa pero Isco, atento al despeje, marca desde cerca. Una jugada tan importante como aquella de Redondo en Old Tradford; con la misma belleza plástica como el eterno gol de Butragueño al Cádiz en el Bernabéu. Benzema, en un año gris, se ha colado en la historia de nuetro club. Con esa jugada acabó la eliminatoria y la historia de la Copa de Europa en el Vicente Calderón. Por cuarto año consecutivo, el Atleti se veía apeado de Europa a manos del Real Madrid. Marca difícil de superar.

En el segundo tiempo no pasó gran cosa. El Madrid dio un baño de fútbol aunque las mejores ocasiones fueron del Atletico, un par de ellas bien desbaratadas por Navas. También pudo marcar el Real Madrid, pero Ronaldo no tuvo su noche. Nunca peligró nuestra clasificación, que se consumó enmedio de un diluvio.  Cuando el árbitro pitó, las dos hinchadas parecían contentas, lo que refleja el nivel de exigencia de unos y otros. No sería de extrañar que vuelvan a lloriquear con que su presupuesto es menor que el nuestro; cosa que sólo pueden decir ante Madrid o Barça. Son un equipo pequeño y pegón, por eso siempre estarán detrás.

De la mano de Isco, de Modric y de Benzema, el Madrid se dispone a jugar su decimoquinta final de Copa de Europa, segunda consecutiva; hito que no conseguíamos desde 1960. Noche para estar contento.


Granada 0 – Real Madrid 4. Partido soso como caldo de asilo

mayo 10, 2017

13 CASILLAS

23 DANILO        4 RAMOS     6 NACHO      15 COENTRAO

14 CASEMIRO

16 KOVACIC             10 JAMES

17 VÁZQUEZ        21 MORATA     20 ASENSIO

  • 9 BENZEMA X 20
  • 22 ISCO X 14
  • 18 MARIANO X 17

Presumimos de tener la mejor liga del mundo al tiempo que albergamos partidos como el de Los Cármenes de este sábado. El Madrid goleó casi sin quererlo a un rival que matemáticamente ya es de segunda división, y que ha sido fruto de una gestión nefasta. Desde el punto de vista del hincha blanco, el partido fue cómodo. A los dos minutos ya íbamos ganando y antes del descanso ya lo hacíamos por cuatro goles. El encuentro sólo sirvió para que James y Morata se reivindicasen, aunque es evidente que con un rival de tan bajo nivel no es sensato extraer conclusiones. ¡Si hasta Coentrao, que es más un ex jugador que otra cosa, jugó buenos minutos!

Tan surrealista fue la segunda parte que acabaron sobre el césped juntos Morata, Benzema y Mariano. Los tres delanteros centro de la plantilla. Ese experimento, digno de una pachanga de agosto, se pudo ver en un partido de la Liga Española a falta de cuatro jornadas.


Gol de Higuain al Espanyol – mayo de 2007

mayo 5, 2017

Esta semana ha marcado Gonzalo Higuaín dos goles en la otra semifinal de Champions. Buen momento para recordar que, hace 10 años, Higuaín aterrizó en el Madrid en el mercado invernal. Era un delantero tosco, pero con ganas de comerse el mundo. Fallón e insistente, aquel curso sólo marcó dos goles, ambos importantísimos. Uno para empatar en el Calderón, el otro es el que véis aquí. Cuando el partido acababa, marcó el 4-3 ante el Espanyol que nos mantenía líderes de una liga que acabó ganando el Madrid gracias a que el Barcelona pinchó dos veces en casa, ante Betis y el propio Espanyol, en las últimas jornadas. Fijáos cómo va al suelo a rebañar el balón, la pared que tira con José Antonio Reyes y como define… El Bernabéu patas arriba.


Real Madrid 3 – Atlético de Madrid 0. Superiores de cabo a rabo

mayo 2, 2017

Tres goles de Ronaldo

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE        4 RAMOS           12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

9 BENZEMA         7 RONALDO

  • 6 NACHO X 2
  • 20 ASENSIO X 22
  • 17 VÁZQUEZ X 9

Más allá de dejar la eliminatoria sentenciada, el resultado de esta noche puede acabar con un ciclo que comenzó en mayo de 2013, cuando el Atléti ganó la Copa del Rey en el Bernabéu en la última noche del infausto Mourinho. Desde entonces, el Atleti ha vivido una gran época contra el Madrid, consiguiendo devolver al derby de la capital aromas de los años 60, cuando merengues y colchoneros se jugaban la liga. El resultado de esta noche, así como el desarrollo del partido, nos ha devuelto a los albores del siglo XXI, cuando la superioridad blanca era oceánica. Como esta noche.

El Madrid se plantó sobre el césped con 4 centrocampistas, planteamiento prohibido cuando la BBC está sana al completo. Con este esquema, el Madrid gobierna los partidos y además apenas concede ocasiones de gol. En toda la noche sólo ha habido una ocasión del Atleti, en la que Gameiro disfrutó de un mano a mano ante Navas y, al contrario que otras noches, nuestro portero respondió como de él se espera. Para entonces ya íbamos ganando 1-0, porque Ronaldo marcó de cabeza anticipándose a Savic. El Madrid dominó toda la primera parte, con Isco, Modric y Kroos combinando rápidamente. En ese centro del campo, Casemiro cumple su misión, fundamentalmente defensiva, si bien en ataque parece tener dos ladrillos en los pies. No obstante, nuestro equipo apenas tuvo ocasiones claras, y casi todas a balón parado. Recuerdo un remate de Varane que paró Oblak de forma brillante.

Tras el descanso salió Nacho por Carvajal, lesionado. El Madrid se veía con un buen resultado, mientras que el Atleti pensaba que un gol le metería en la eliminatoria. Así que Simeone movió el banco y dio carrete a Torres, a Correa y a Gaitán. Toda su artillería ofensiva. Pero, por primera vez, Zidane reaccionó a tiempo y con brillantez: envidó con AsensioVázquez en las bandas dejando a Ronaldo como delantero centro. Los jóvenes madridistas aportaron seriedad en defensa y brillantez en ataque. Por cada una de las bandas llegaron sendos goles, ambos marcados por Ronaldo, majestuoso en el remate, decisivo en partidos grandes. Todo el equipo se esforzó en no encajar un gol en el tiempo que quedaba, y el descuento lo vivimos con olés en la grada. El Bernabéu disfrutó de un gran resultado y, sobre todo, de haber sido tan superiores a un rival que últimamente daba tantos dolores de muelas cuando subía al Paseo de La Castellana.


Real Madrid 2 – Valencia 1. Los caballeros de la angustia

abril 30, 2017

Marcelo. Samba pa tí

1 NAVAS

2 CARVAJAL          6 NACHO       4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC      8 KROOS

10 JAMES        9 BENZEMA       7 RONALDO

20 ASENSIO X 10

21 MORATA X 9

17 VÁZQUEZ X 19

 

En los años 40 hubo un equipo argentino al que llamaban “Los caballeros de la angustia”, por su querencia a ganar los partidos en los minutos finales. Este año el Madrid se ha ganado con creces ese apodo, pues no han sido pocos los partidos que hemos rematado en los minutos finales, la mayoría de ellos después de haber dominado claramente todo el encuentro y no haber convertido en gol algunas de las múltiples ocasiones de las que hemos disfrutado. El partido ante el Valencia fue otro ejemplo, pues en el minuto 50 y ganando por 1-0 tuvo Benzema una ocasión de ésas que deberían ser gol o gol, pero el galo mandó su disparo al poste. La jugada acabó en penalty… que Ronaldo no consiguió convertir en gol. El partido pudo decidirse ahí; no lo hizo y tuvimos un final de frenopático por no haber cerrado el encuentro en esa doble ocasión.

Salió el Madrid con la mayoría de los teóricos titulares. Hay un absurdo debate en el aire en el que se discute si es mejor el Madrid A o el Madrid B. En realidad el debate es otro, pues nadie pide que entre Danilo, y mucho menos Coentrao, en el XI; ni que salgan del mismo Carvajal, Ramos, Marcelo o Ronaldo. La historia es que Isco ha hecho un par de exhibiciones en Gijón y Coruña, y su suplencia es muy difícil de entender. Además, Marco Asensio también está dando minutos de calidad cuando lo ponen. También James está en alza. Para uno de los tres hay un hueco seguro, el provocado por la lesión de Bale, y Benzema está poniendo mucho de su parte para dejar libre otro hueco. El debate acaba ahí, o sea que de equipo A o B nada de nada.

El Madrid salió al césped plomizo, igual que estaba la tarde. Antes del primer minuto un error de Ramos desencadenó una clara ocasión para Santi Mina que acabó en el palo. La primera sensación fue que no ganaríamos fácil. Enfrente había un buen Valencia, que podría luchar con el Atleti o el Sevilla por la tercera plaza como hacía no hace mucho tiempo pero que ha decidido convertirse en una versión 2.0 del Estudiantes: un equipo mediocre que deambula por mitad de la tabla y que centra el año en ganarle al Madrid los duelos que les enfrentan. Triste objetivo, pero allá ellos.

Lo mejor del Madrid fueron sus laterales. Carvajal y Marcelo otorgan una aportación ofensiva al Madrid muy superior a la que da quien porta el dorsal 9 a su espalda (triste realidad). A la media hora llegó el primer gol, tras un fantástico centro de Carvajal que Ronaldo remató como sólo lo hace un gran delantero centro: cruzando el balón y haciéndolo botar: imposible para Alves. Antes del descanso sólo pudo llegar otro gol en un libre directo que ejecutó James desde el carril del 8, que pasó saludando la escuadra.

Tras el descanso se produjo la doble ocasión con la que abro la crónica. Alves detuvo el penalty a Ronaldo. Este portero es un especialista, sí, pero yo creo que un penalty bien tirado es imposible para el portero. Antes del lanzamiento, Alves intentó un juego psicológico contra Ronaldo que, visto lo visto, le salió bien. Si Ronaldo tuviese menos ego y más de dos dedos de frente, cuando Alves se acerca debería haber entregado el balón a James, o a Kroos. A cualquier buen pelotero, y decir “bah, tiralo tú. A este le marca cualquiera”. Hubiera sido gol seguro.

Con 1-0 avanzaba la tarde, tediosa. El Valencia firmaba llegar a la recta final del partido perdiendo por la mínima, para cazar una ocasión cuando quedasen menos de 10′. Era el minuto 82 cuando Casemiro hizo su enésima falta – alguien debería explicar que un buen medio centro hace pocas faltas, y todas lejos del área – y Parejo colocó el balón con suavidad sobre el césped. Parejo es un canterano blanco que gustaba a Di Stéfano cuando estaba en el Castilla. Pudo ser el nuevo Guti, pero tenía menos clase y era más cubatero, si cabe. Lo que pasa es que en Valdebebas, a poco que estés atento, aprendes cómo se ponen faltas donde duermen las arañas. Parejo ejecutó la falta como un maestro, esquivando la barrera en la que Ronaldo y Morata saltaron para evitar el gol. El balón bajó violento hacia la escuadra derecha de Navas, que pudo tocarla pero no evitó el gol. Faltaban 8 minutos. 1-1.

Entonces, como tantas veces, el Bernabéu tocó a rebato. La caballería blanca cargó como sólo ella sabe, y puso su mirada en la victoria como un preso mira la puerta de la cárcel abierta. apenas 4 minutos después del gol de Parejo, Morata hizo un sombrero en el área y el balón llegó a Marcelo, que recortó con la izquierda y disparó con la derecha un tiro raso, potente, lleno de fe. El psicólogo Álves no pudo evitar el gol ni el consiguiente éxtasis del Bernabéu.

La liga se acerca un punto más. Necesitamos, en el peor de los casos, 10 de los 12 puntos que faltan por jugarse.

 


Deportivo 2 – Real Madrid 6. El reto de Zidane

abril 27, 2017

13 CASILLA

23 DANILO       6 NACHO      5 VARANE     12 MARCELO

16 KOVACIC

22 ISCO           10 JAMES

17 VÁZQUEZ      21 MORATA     20 ASENSIO

Después de caer en casa ante el Barcelona, el Madrid se quedó sin apenas margen de error para ganar la liga. Pese a ello y con tantos partidos por jugar, decidió Zidane hacer nueve cambios sobre el XI que jugó ante el equipo azulgrana tres días antes. El resultado fue una exhibición de fútbol y ocasiones. El compromiso de TODOS los jugadores que anoche estuvieron en Riazor contrasta con la actitud que se vio ante el Barcelona, donde Benzema fue una sombra, Bale se mostró sin recuperar y Kroos y Modric deambulaban exhaustos por el césped. Es difícil pensar que los que jugaron anoche hubiesen perdido contra el Barcelona.

El Madrid salió como un avión, con Isco a los mandos y Morata marcando en el primer minuto. La multitud de enganches sobre el césped modificó un tanto el esquema habitual, que era un 4-3-3 en ataque pero viraba a 4-1-4-1 cuando había que defender. Ésa fue una de las claves, la defensa. El Madrid no tardaba en recuperar el balón cuando lo perdía, gracias al trabajo de Asensio y Vázquez en los lados y la presión de Morata a la salida del balón. Kovacic tuvo que jugar de medio centro, y cuajó un gran partido, seguramente porque recibió más ayuda de Isco y de James de la que hubiese recibido si están Kroos y Modric flanqueándole.

Fuimos un equipo coral, en el que todo el mundo se sentía parte importante. Leeréis en la prensa que el Dépor no ofreció mucha resistencia… pero igual también eso es mérito del Madrid. En este campo perdió el Barça y empató el Atleti; y su antimadridismo está archidemostrado. A la hinchada de Riazor nada le hubiese proZidane queda en mal lugarducido más placer que ganar al Madrid. Insultaron especialmente a Lucas Vázquez, negándole su condición de gallego por jugar en el Madrid. Como si Amancio, Miguel Angel, Buyo o Salgado fuesen africanos. En el Dépor nadie recuerda ya que el Madrid jugó gratis un Teresa Herrera cuando el equipo andaba en Segunda División. Poca memoria tiene esa grada, repleta de hijos de primos hermanos.

Cayeron los goles como fruta madura. Uno de Morata, que falló otros dos cantados,  dos de James, que anda subiendo enteros, uno de Lucas V, otro de Casemiro desde fuera del área y uno del mejor de la noche: Isco. Su exhibición fue asombrosa. Controló el partido de cabo a rabo, estableciéndose como el amo del balón. Cada vez que recibía la bola, pasaba algo. Sus compañeros, que no son tontos, le buscaban constantemente. Me recordó a Laudrup, a Martín Vázquez, … a los mejores media puntas que ha tenido el Madrid. No jugó ni un minuto ante el Barça; no fue titular en Munich ni ante el Atleti, y si jugó en el Bernabéu ante el Bayern fue porque Bale andaba lesionado. Qué difícil es explicar su ausencia en esos partidos.

Quedan 5 partidos de liga. Con 13 de los 15 puntos seremos campeones. Además hay, al menos, 2 de Champions. Hay que dar aire al equipo, que rote, pero no estaría de más que jugasen con más frecuencia quienes demuestran estar en mejor forma. Ése es el reto de Zidane en las próximas semanas.


Real Madrid 2 – FC Barcelona 3. Sibó una última bala… y nos dio.

abril 23, 2017

Bale, que volvió a lesionarse

1 NAVAS

2 CARVAJAL      6 NACHO     4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC        8 KROOS

11 BALE        9 BENZEMA       7 RONALDO

  • 20 ASENSIO X 11
  • 16 KOVACIC X 14
  • 10 JAMES X 9

El clásico de la Liga se lo llevó el FC Barcelona, tras un partido que fue una montaña rusa pero que el Madrid gestionó mal de cabo a rabo. Partiendo del XI inicial, en el que la presencia de Bale se hacía inexplicable, hasta la forma en la que defendió la jugada del último minuto. Después de haber conseguido empatar con uno menos cuando el partido estaba acabando, nos pusimos a defender un saque de banda como auténticos juveniles, permitiendo una galopada de 50 metros de Sergi Roberto que derivó en el definitivo gol de Messi.

Los primeros 5′ el Madrid pareció bien plantado, pero conforme avanzó la primera parte el Barcelona se iba adueñando del balón; aunque no generó peligro. El primer gol lo marcó el Madrid tras un corner. Si ganamos esta liga, podremos decir que ha sido la liga de los corners. Marcó Casemiro (28′) después de que Ramos rematase al palo. En estos partidos, adelantarse en el marcador es oro puro. Pero claro, hay que saber gestionar esa ventaja y el Madrid no lo hizo. Apenas cinco minutos después Messi equilibró el marcador en una jugada muy mal defendida por nuestros centrocampistas. A la Juve no le metieron ni un gol en 180′; a nosotros nos han metido tres sin apenas esfuerzos.

El partido comenzaba de nuevo y Bale hacía mutis por el foro en el 37′, lesionado, otra vez. Decididamente, no puede ser el galés el jugador franquicia de nada. Además, su alineación coloca en muy mal a Zidane. O eligió mal o se dejó influir por la directiva. Antes, Casemiro había visto su primera tarjeta amarilla por una falta a Messi. También Marcelo golpeó al pequeño argentino con el codo – si lo ve el árbitro el brasileño va a la calle; pero puestos a ver que hubiesen visto el penalty a Ronaldo en el 2′). Nos fuimos al descanso pensando en que era un partido muy igualado.

Tras el descanso hubo ocasiones a ambos lados. Ter Stegen se lució varias veces, pero también apareció Navas con alguna intervención de mérito. Parecía que quien marcase se llevaría el duelo. Pudo hacerlo Ronaldo a pase de Asensio, pero fallaron una contra clarísima. Salió Kovacic por Casemiro, que merecía el cambio porque rondaba la expulsión, pero quitar al brasileño es quitar al único que defiende en la medular: Kroos y Modric no las huelen. Así que poco después de quedarnos sin el brasileño llegó el 1-2, con un gol de Rakitic de ésos que el portero rival sí que para cuando jugamos contra Atleti, Bayern o Barça. Con el 1-2 no quedaba otra que lanzarnos a buscar el empate, pero acto seguido Ramos fue expulsado por una dura entrada a Messi. ¿Amarilla o roja? Los comentaristas de televisión se sorprendieron de que fuese roja, pero nuestro capitán va tan al límite que ya son 22 las veces que le han expulsado, varias de ellas en el clásico. Contra 10 el empate se ponía en chino. Salió sorprendentemente James por Benzemá después de que Piqué perdonase la puntilla al partido al fallar una clara ocasión. Y en el 85, contra todo pronóstico, empató James. El Bernabéu enloquecía, porque era muy improbable empatar con uno menos. El empate era oro puro tal y como se había desarrollado la noche; pero el Madrid intentó marcar el tercero, para que la liga quedase sentenciada. Pudo hacerlo Asensio, brillante toda la noche, pero no fue así. Todo parecía acabado, pero llegó entonces la galopada de Sergi Roberto y la puntilla de Messi, que esta noche ha demostrado que cuando está a su mejor nivel no admite rival.