Juventus 1 – Real Madrid 4. También en Cardiff, 90 minuti son molto longos

junio 4, 2017

Ramos levanta la orejona. Otra vez.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE         4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

 

  • 11 BALE X 9
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 MORATA X 8

Por azares de la vida, ayer estuve antes del partido en el bar donde pasaba las horas muertas en mi adolescencia. Un bar de barrio, típico refugio del madridismo de provincias donde se veían los partidos los sábados por la noche. En una época iba a diario, ahora voy cuatro o cinco veces al año. Ayer me entró un poco de superstición, y pensé que nos daría suerte tomarme ahí un café con mi amigo del alma. Después de comer, no había más clientes que él y yo; y nos pusimos a analizar el partido con el dueño del bar, que nos ha visto crecer. Él y yo, acordamos que el Madrid ganaría por lógica: tenía mejores jugadores. Jugamos al eso de “cuántos de la Juve serían titulares en el Madrid y viceversa” y nos salía demasiada diferencia. Ahora que todo ha terminado, me gusta pensar que la final cayó de nuestro lado por haber pasado un rato ayer en el pasado.

La Juve salió más enchufada que el Madrid, que recibió tres disparos en contra en los seis primeros minutos, cada uno más peligroso. La idea de la Juve era bastante primaria: balones cruzados de Bonucci buscando la cabeza de Mandžukic. También Dybala, con trazas de un Messi en miniatura, parecía llevar peligro cuando recibía. Pero cuando los medios del Madrid combinaban, el partido era morado. El ataque del Madrid avanzaba como una mancha de aceite, lenta pero inevitable, y en una contra llegó el primer gol, fruto de una pared entre Ronaldo y Carvajal que el luso embocó en la portería. Qué importante es adelantarse en las finales, pensé. Era el minuto 20.

A la Juve el gol en contra le espoleó. Sabía que tenía que empatar cuanto antes porque cada minuto en inferioridad pesaría como una losa en su moral. “Hay que aguantar 10′ por encima en el marcador” – dije en alto. No lo conseguimos. En el 27 Bonucci volvió a cruzar el balón, Higuaín toca y Mandžukic, de espaldas a la portería, saca una vaselina prácticamente imparable. El empate era volver a empezar; pero sentó bien a los blaquinegros conseguirlo, que hasta el final del primer tiempo parecieron mandar sobre el verde galés. Tenía mala pinta la final entonces: habíamos tirado menos a puerta y parecíamos menos peligrosos; aunque las sensaciones son subjetivas y el marcador era 1-1.

Vaya usted a saber qué pasó en la caseta en el descanso. Qué dijo Zidane, o qué dijo algún jugador. Si hubo un grito clave, una sentencia rotunda, una arenga que despertase a los jugadores. El caso es que el Madrid salió de la caseta con la firme convicción de ganar la final. De buscar la victoria con toda la carne en el asador; de salir al ataque con la premisa de no hacer prisioneros. Y así fue. La Juventus aguantó sólo el primer asalto, pero como dijo aquel día Juanito, 90 minutos contra el Madrid avanzan muy despacio. El equipo despertó: Isco  empezó a ser protagonista, Marcelo creció minuto a minuto. Casemiro y Kroos paraban cualquier ataque, con Ramos apagando los pequeños fuegos sueltos. EL balón empezó a rodar más deprisa y la Juve comenzó a encogerse ante un rival tan superior. Los goles eran cuestión de tiempo. Casemiro rompió el empate con un chut desde fuera del área, menos limpio que el que marcó al Nápoles pero más valioso, si cabe. Quedaba media hora, pero dos minutos después Ronaldo marcó el tercero, un gol que corona a Modric como el mejor interior de esta época. Con 3-1 la Juve notó que no tenía nada que hacer, que volvería a perder una final. El partido se le hizo eterno a los italianos, mientras que la Banda de Zidane disfrutaba como perros con dos colas. Sólo hubo un tiro de los de Turín, en un remate cruzado de Sandro que salió lamiendo el palo. Pero a esas alturas los que nos relamíamos éramos los madridistas, que jugando en superioridad numérica los últimos 10′, ya nos sentimos campeones. Como si fuese un guiño al futuro, llegó el cuarto gol, obra de Marco Asensio. El mallorquín marcó el primer gol del año en agosto ante el Sevilla, abriendo el marcador en la Supercopa de Europa, y anoche marcó el último de la temporada, el que redondeaba la duodécima Copa de Europa, sexta en color.

Esta copa encumbra a Zidane y a Ronaldo, pero sobre todo al bloque en general. Estamos ante una hazaña superlativa: haber sido los primeros en repetir triunfo desde hace casi treinta años.


33 veces campeones

mayo 21, 2017

EQUIPO. Con mayúsculas.

1 NAVAS

23 DANILO      4 RAMOS        5 VARANE       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                          8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO           9 BENZEMA

  • 16 KOVACIC X 14
  • 10 JAMES X 22
  • 21 MORATA X 9

Cuando acabó el clásico del Benabéu con aquel gol de Messi que recortaba en 3 puntos nuestra ventaja sobre el Barcelona, faltan 18 puntos por disputarse. El Madrid, al que le bastaban 16 de los 18 puntos, no ha perdonado ninguno: Ha ganado esos 18 puntos, teniendo además que jugar dos durísimos partidos de semifinal de Champions contra el Atleti. Esta liga la hemos ganado gracias a la buena forma con la que ha llegado el equipo a la recta final, especialmente Ronaldo, autor de 12 goles en los últimos 9 partidos. La gestión de Zidane de la plantilla ha sido lo más destacado de este campeonato. Nunca 20 jugadores superaron 1000 minutos de juego.

Aunque los fantasmas del Heliodoro ulularán para siempre en lo más recóndito de nuestro interior, es evidente que somos mejores que hace 25 años. Ahora el Madrid es muy fiable, y en el minuto 2 ya se había encendido la conexión Isco – Ronaldo y el 0-1 subió al marcador. Como sólo perdíamos el título con la derrota, harían falta ahora dos goles del Málaga para fastidiarnos la tarde. De repente, el viento soplaba en nuestra popa. Paralelamente, desde Barcelona llegaban noticias de los goles del Eibar, que servían para tranquilizarnos por mucho que a la postre el Barcelona sumase sus tres puntos. El colchón durante el primer tiempo era suficientemente grande como para limitarnos a defender con tranquilidad e intentar marcar algún otro gol en una contra. Pudo llegar alguno, sobre todo en claras ocasiones de Benzema y Ronaldo; pero al descanso llegamos con 0-1.

Al poco de la reanudación llegó el 0-2. Llegó de corner – hay que ver, la de goles que hemos marcado a balón parado en esta liga – . Ramos tuvo en remate franco y tras un rebote marcó Benzema, que quizá estaba ligeramente adelantado. Esta posición irregular será la tabla de salvación de los mediocres para explicar nuestra victoria. Faltaba algo más de media hora, y la liga ya estaba en el bote. Tanto que Zidane quitó a Isco para que en su casa le aplaudiesen como merece. Que tomen nota en el Pizjuán de cómo hay que recordar a un canterano que decidió salir a otro equipo con más aspiraciones y además dejó un pastizal en caja.

El Málaga no dejó de intentar marcar, acabando así con los rumores de pasteleo que lanzaron los mediocres. Es infame dudar de unos profesionales, tanto de los jugadores como de Michel. Un tío con tantos años en el Real Madrid no puede saber hacer otra cosa que salir a ganar. Si no metió gol fue porque Navas ha hecho un final de año sublime, tanto que dan ganas de dar un martillazo al fax para que vuelva a truncar su traspaso.  Poco antes de las 10 de la noche el árbitro decretó el final y el Madrid, cinco años después, volvia a ser campeón de liga. Van 33, un 41 % de las disputadas. Últimamente el Barcelona ha ganado más, sí. También Luis Fonsi suena estos días más que The Beatles. Hay modas y hay leyendas.


Bayern Munich 1 – Real Madrid 2. El infierno ya no quema

abril 13, 2017

Ronaldo. Balón de Oro.

1 NAVAS

2 CARVAJAL         6 NACHO        4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO        8 KROOS

11 BALE                   19 MODRIC           7 RONALDO

9 BENZEMA

20 ASENSIO X 11

10 JAMES X 9

16 KOVACIC X 19

A las 20:30 todos hubiésemos firmado un resultado como el que al final se produjo. Y a las 21:14, cuando el Bayern dominaba por 1-0 y el árbitro se había inventado un penalty contra el Madrid, el 1-2 final era una quimera. No en vano, y pese a que el penalty no entró, en el descanso se pagaba la victoria del Madrid 15 a 1. Pero cuando el partido acabó y pese a la victoria, nos quedamos con un regusto amargo por la sensación de que en la última media hora la eliminatoria pudo quedar sentenciada . Como contra el Atleti, la sensación que me queda es que si los porteros estuviesen cambiados, el partido hubiese acabado 0-5.

Salió bien el Madrid – con los XI de siempre salvo inevitables bajas – , aguantando el arreón inicial de los muniqueses y teniendo además la primera ocasión clara del partido. Centro de Kroos y Benzema remata contra el suelo. Neuer lo roza con las uñas y luego da en el larguero. Era un duelo igualado, pero fue el Bayern quien se adelantó. Fue en uno de los infinitos corners que concedimos durante el primer tiempo. Vidal remató con violencia de cabeza anticipándose a Nacho y batiendo a Navas. En una noche de jugadores top, a Nacho o a Navas se les ve el cartón. Lo del defensa es comprensible, pues no deja de ser el cuarto central de la plantilla que tiene que jugar hoy por las lesiones. Pero no es de recibo que el portero del Madrid no esté entre los 10 mejores de Europa. Es el único puesto en el que pasa. Navas no aguanta comparación alguna con Neuer, De Gea, Courtois u Oblak.

El gol en contra nos sentó como un tequila en ayunas. El Bayern creció y el Madrid menguó. Lo fiábamos todo a cazar una contra. Y en el último minuto del primer tiempo se produjo el primer punto de inflexión de la noche. El árbitro decretó penalty contra el Madrid después de que el balón diese en el hombro de Carvajal – sanción increíble, pues el de Leganés retiraba el brazo – . y Vidal se disponía a marcar su segundo gol de la noche. Con 2-0 al descanso, el partido sería un Everest. Pero el chileno lanzó el balón fuera y durante el descanso el Madrid pensó que el rival no era para tanto, que el otrora infierno de Munich era ahora una hoguera que apenas quemaba y decidió lanzarse a por ellos en el segundo tiempo. Atrás quedaron las noches en que ir a este campo era como ir al dentista. Ahora es casi como visitar Zorrilla.

Ronaldo se colocó como 9 nada más reanudarse el partido y un minuto después ya había marcado a pase de Carvajal. Un gol en campo contrario es un potosí en estas eliminatorias. El 1-1 lo firmaríamos todos, pero el Madrid era mejor que el rival. Llegaba más veces y sólo una soberbia actuación de Neuer unido a la crisis de gol de nuestra delantera nos impedía ir ganando. Pero apareció Ronaldo otra vez, y en tres minutos hizo que el mismo central, Martínez, le hiciese sendas faltas merecedoras de amarilla. Ahí estuvo el segundo punto de inflesión: media hora por delante y el Madrid jugaría con uno más todo ese rato. Una eternidad. Salió Asensio por el improductivo Bale y el mallorquín, otra vez, puso de manifiesto que si le dejan marcará una época en el equipo. Apareció por las dos bandas y no tardó en asistir a Ronaldo para que anotase el 1-2. El Bayern estaba encerrado y Neuer se multiplicaba, pero no supimos reflejar en el marcador nuestra superioridad en el campo. Salió James, premio inmerecido al ingrato colombiano, que no aportó nada como casi siempre que sale. Mientras, Modric aguantaba en el campo jugándose la vuelta si veía una amarilla. El Madrid apretaba, pero no ahogaba. Llegó en el descuento un gol de Ramos, que celebré como si ya estuviésemos en semis durante un minuto largo. Al rato me enteré que el gol había sido anulado y me quedé frío.

Queda la vuelta en el Bernabéu, sí. Nunca sabemos lo que puede pasar; pero seamos realistas: nuestra eliminación es altamente improbable. La última vez que quedamos fuera ganando la ida a domicilio fue en 1994 ante el Odense, con Luis Enrique como capitán.


Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 1. Nos fuimos del partido antes de tiempo

abril 9, 2017

Por ahí entró el empate…

1 NAVAS

2 CARVAJAL      3 PEPE     4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC         8 KROOS

11 BALE          9 BENZEMA     7 RONALDO

6 NACHO X 3

22 ISCO X 8

17 VÁZQUEZ X 11

Da mucha rabia haber perdido dos puntos en esta jornada. Porque el Atleti apenas hizo nada para sacar un empate del Bernabéu. Sólo envidó al final, cuando Simeone estuvo todo lo brillante con los cambios como torpe estuvo Zidane. En los últimos minutos incluso susurré “firmo el empate“, porque ví más cerca el 1-2 que el 2-1. Pero visto en perspectiva, mi conclusión es que si los porteros ayer están cambiados, el partido acaba 3-0; y si además cambias a Griezzman por Benzema o Ronaldo, entonces acaba 5-0.

Durante el primer tiempo, el Madrid tuvo el balón y las ocasiones. Hasta 3 paradas de gran mérito hizo Oblak, a la que hay que sumar un despeje de Savic sobre la linea de gol con la cabeza ante un tiro de Ronaldo que era gol o gol. Navas sólo tuvo que estirarse una vez, después de que Ramos diese a Griezzman una de las asistencias de la tarde y el francés rematase desde lejos. Con 0-0 al descanso, pensé que si marcaba el Madrid lo más difícil estaría hecho.

En el segundo tiempo la cosa empezó igual. Volvió a salvar Oblak un vicegol tras tiro de Benzema a bocajarro, y en la siguiente jugada marcó el Madrid. A balón parado, como tantas veces. Y otra vez fue un defensa quien marcó, porque nuestra delantera en algún lugar perdió si mítica pegada. Fue Pepe quien cabeceó un balón que cayó llovido que entró junto al palo izquierdo. El Bernabéu se supo ganador, y lo que es peor, el equipo también. Dispuso Bale de un golpe franco que podía haber sido la puntilla, pero el galés, inoperante toda la tarde, lo estrelló en la barrera.

Faltaban 20′ cuando el Madrid hizo el primer cambio, obligado. Pepe se lesionó y Nacho salió en su lugar. Simeone propuso a Correa de delantero y metió a Thomas en la medular. Desborde y músculo. Al Madrid le sobraba un delantero y le faltaba un centrocampista. Un doble cambio ahí, con Isco y Kovacic por Modric – hay que ver qué mal anda el croata, tantas veces nuestra viga maestra – y Benzema hubiese sido definitivo. Pero Zidane quitó a Kroos para dar entrada al malagueño y la cosa salió mal. El Atleti creció, el Madrid menguó y en el minuto 85 Correa da un gran pase a Griezzman que marca con la izquierda. Seguramente Oblak hubiese sacado ese balón.

Los cinco últimos minutos fuimos una pena. No llegamos ni una vez al área rival. El equipo estaba cansado y perplejo por lo poco que necesitó el Atleti para puntuar y lo mal que había estado nuestro entrenador con los cambios. La tarde se puso plomiza y gris… hasta que por la noche desde la patria chica de Isco y de Juanito nos llegaron estupendas noticias. El Málaga de Michel ganaba al Barça y nuestro puntito se volvía un puntazo.

Nos faltan 9 partidos de liga. Con 22 puntos (7 victorias y 1 empate) seremos campeones. Ahí está el reto.


Real Madrid 3 – Alavés 0. Esperando a los buenos.

abril 3, 2017

13 CASILLA

23 DANILO          5 VARANE      3 PEPE      6 NACHO

8 KROOS

19 MODRIC        22 ISCO

11 BALE                9 BENZEMA       7 RONALDO

2 CARVAJAL X 5

16 KOVACIC X 19

17 VÁZQUEZ X 9

En una tarde primaveral el Madrid ganó al Alavés sin apuros pero sin brillo. Da un poco de miedo pensar que, a priori, este es uno de los partidos más asequibles de los nueve que tendremos que jugar el mes de abril, pero también es cierto que sobre el césped faltaron algunos de los jugadores más en forma de la plantilla, como Casemiro o Sergio Ramos. Si el central suele ser sustituido con garantías, como volvió a ocurrir ayer, las ausencias del medio centro brasileño son visitas al dentista, por no haber en la plantilla ningún sustituto natural. Quizá el año que viene tengamos a Marcos LLorente en esa posición, al que ayer no pudimos ver por culpa de Munitis, Eto’o y Morientes.

Comenzamos teniendo el balón más que el rival, y sobreponiéndonos sin problema a la lesión de Varane, sustituido por lesión antes del 10′. Salió Carvajal a ocupar su banda natural, Nacho se colocó de central y Danilo jugó de 3. El lateral brasileño cuajó ayer una buena actuación, lo que tiene mérito jugando a banda cambiada. No es fácil jugar cuando no eres habitual, y Kiko Casilla es otro ejemplo de eso. Hubo una época en que Iker Casillas tenía en el banco a Dudeck o cosas peores. No había competencia, el mostoleño jugaba siempre. Ahora muchos pensamos que Casilla anda por delante de Navas en cuanto a forma y seguridad. En el centro del campo, Kroos no se complicaba, mientras que Isco y Modric eran quienes intentaban armarlo desde las clásicas posiciones de interior. EL de Málaga estuvo bastante bien, pero el croata, tan decisivo cuando está en forma, perdió ayer varios balones impropios. Fue sustituído por Kovacic, y su recuperación se antoja fundamental para este mes. En cuanto a los de arriba, es curioso que el mejor de los últimos partidos esté siendo Benzema, tan denostado hace unas semanas. Aliviado por no jugar con el XI del gallo, fue el mejor delantero del equipo, marcando además el primer gol.

Tras el descanso el Alavés se estiró. El Madrid parecía dejarle, sabedor de que en una contra podría decidir el partido. No hace mucho era así, con Bale y Ronaldo como estiletes del contraataque. Pero el 7 anda crepuscular y ya no tiene la velocidad de antes. Ahora Ronaldo marca goles de 9, a un toque. Y el 11 anduvo toda la tarde tan pasota como para empaquetarlo y mandarlo de vuelta a las islas británicas, aprovechando el Brexit. Pese a su imponente físico, estuvo apático toda la tarde, sin aplicarse en defensa y nulo en ataque. Pudo marcar un par de veces, sí, al final de cada Tiene tiempo. En el primero remató junto al palo una buena jugada de Danilo, y en el segundo lanzó una falta al larguero en lo que acabó siendo el tercer gol. Escaso rendimiento para un delantero de 27 años que parecía que se iba a comer el mundo y que nos costó un potosí. Sus 91 MM de € suenan ahora a un despilfarro comparados con los 27 MM que nos costó Isco. El 22 marcó el gol de la tranquilidad el el 84′, rematando un buen pase de Ronaldo al ángulo más difícil. Más nos vale renovar a Isco. Encontrar un jugador como él en el mercado no es nada fácil.

Mirando el resultado, la tarde fue excelente. 3-0 y sin arriesgar demasiado, con varias ausencias notables. Pero viendo el rendimiento de algunas de las estrellas, podemos decir que estamos esperando a los buenos.


SC Napoli 1 – Real Madrid 3. Dos martillazos del capitán

marzo 7, 2017

Ramos (1,83 m) salta sobre Albiol (1,90) y se saca la cabeza

1 NAVAS

2 CARVAJAL      3 PEPE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC       8 KROOS

11 BALE      9 BENZEMA     7 RONALDO

  • 17 VÁZQUEZ X 11
  • 21 MORATA X 9
  • 22 ISCO X 19

 

Con dos martillazos ejecutados por la cabeza de Sergio Ramos en sendos corners botados por Toni Kroos, el Madrid arregló una eliminatoria que tenía mala pinta, sobre todo desde que los italianos se adelantaron en el marcador en el 24′. El capitán sigue engordando su leyenda y haciendo oposiciones para sentarse en la mesa de Pirri, Camacho, Sanchís o Hierro.

Defensas.

Capitanes.

Eternos.

El primer tiempo nuestro equipo estuvo a merced de los italianos, que presionaban muy arriba. Llegaban al balcón de nuestro área casi sin esfuerzo alguno, mientras que a nosotros nos costaba un potosí salir con el balón jugado, especialmente durante los primeros 20 minutos. Eso sí, en un fogonazo remató Ronaldo al palo tras driblar a Pepe Reina. Una pena, porque un gol nuestro enfriaría San Paolo. Poco después llegó el gol de Martens, en una jugada en la que nuestros centrales anduvieron lentísimos en la cobertura. Navas, igual que todo el curso, no evitó el gol. El tiro es muy difícil, sí; pero hace un año el tico sacaba tiros así y ahora no.

El gol en contra fue como un nubarrón que se oscurecía sobre nuestras cabezas. La presencia de la BBC sobre el césped nos condiciona demasiado: nuestro centro del campo las pasa canutas. Hace un tiempo los tres delanteros compensaban la situación con su pegada, pero ahora ya no marcan gol cada vez que llegan. Para compensar, nuestro poste derecho también besó el balón en el 39′. Con 1-0 llegamos al descanso, la camisa no llegaba al cuerpo.

Al poco de la reanudación, llegaron los dos goles que acabaron con la eliminatoria. Ramos se llevará, con razón, las portadas y los laureles, pero quiero destacar lo importante que es tener un jugador que bote el balón parado como Toni Kroos. Botó los dos saques de esquina de forma magistral.

Con 1-2 al Napoli le entró la depresión y el Madrid controló el partido. No hubo ni un tiro a puerta de los italianos, y los cambios nos vinieron bien para refrescar el equipo. Cuando agonizaba el partido, Morata marcó el tercero para que el resultado de los dos partidos fuese el mismo. 3-1 y 1-3. Que pase el siguiente.


Villarreal 2 – Real Madrid 3. El Madrid siempre vuelve.

febrero 26, 2017
Por ahí entró el tercer gol

Por ahí entró el tercer gol.

1 NAVAS

2 CARVAJAL       3 PEPE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC        8 KROOS

11 BALE     9 BENZEMA    7 RONALDO

  • 22 ISCO X 14
  • 21 MORATA X 9
  • 17 VÁZQUEZ X 11

A las 21:45 de la noche el Madrid perdía 2-0. El Villarreal es el equipo menos goleado de la liga, y había que meterle 3 goles en poco más de media hora para levantar este partido. El FC Barcelona había ganado en el Estadio Vicente Calderón y era líder provisional de la liga. La primera hora del partido no invitaba al optimismo, pero apareció la resistencia a la derrota que nos ha hecho famosos. A estas horas, el Madrid vuelve a ser líder pese a tener un partido menos.

Volvió a salir al campo el XI inicial de la final de Lisboa. A mí la BBC me da una pereza morrocotuda: perdemos control en los partidos cuando están juntos los tres de arriba. Antes se compensaba con la pegada que ofrecían los tres delanteros, pero ahora quitan más cosas que dan. No pueden jugar los tres juntos, el precio es demasiado alto.

No pasó gran cosa en el primer tiempo. Bueno, sí, una jugada fue decisiva. Benzema remata y Asenjo se hace daño al despejar, teniendo que ser sustituido. Se iba el Zamora de la liga y salía un portero que no ha jugado ni un minuto. A la postre, esa fue una de las claves.

Al poco de volver de la caseta marcó dos veces el Villarreal. La primera cuando Trigueros cazó un balón muerto en el área del Madrid y fusiló desde cerca. Pensé que con 1-o en contra sería imposible ganar, y en eso pensaba cuando Bakambu marcó el segundo en un error grosero de Ramos, aunque parece que el delantero aurinegro partió en posición incorrecta. 2-0 en contra y la sensación de que el cielo caería sobre nuestras cabezas.

Zidane sacó a Isco por Casemiro, colocando un doble pivote con Kroos y Modric y el malagueño de enganche. Isco tuvo el don de la ubicuidad y dirigió el ataque del Madrid, otorgando velocidad y pausa según conviniese al juego. Una volea de Ronaldo que se estrelló con violencia en el poste desató la tormenta blanca. Poco después abrió Isco para Carvajal, el lateral centra y Bale remata de cabeza el primer gol. El milagro empezaba a parecer posible. Kroos dispara y el balón, de rebote, pega en la mano de Bruno. Penalty discutible, sí; pero el árbitro lo sancionó sin dudar. Marcó Ronaldo el empate y no pasó mucho tiempo cuando Marcelo metió una banana desde la izquierda que Morata remató bastante mal, a los pies del portero, pero como éste andaba con el tembleque el balón entró. En ese momento la sensación era que si el Madrid necesitase meter otros dos, lo conseguiría sin dudarlo. Cuestión de fe en la victoria. Cuestión de resistencia a la derrota.