B Dortmund 2 – Real Madrid 2. Se nos resiste este campo

septiembre 27, 2016

1 NAVAS

2 CARVAJAL     4 RAMOS     5 VARANE     23 DANILO

19 MODRIC       8 KROOS

11 BALE        10 JAMES     7 RONALDO

9 BENZEMA

16 KOVACIC X 10

21 MORATA X 9

Hoy es la sexta vez que el Real Madrid visita el estadio del Dortmund. Nunca hemos ganado aquí, y seguramente nunca hemos estado más cerca que hoy. Una vez más, como en Las Palmas, encajamos gol cuando el partido moría. Una pena, pero creo que este empate es menos decisivo que el de la liga: me explico, nuestros dos siguientes partidos son ante el débil Legia de Varsovia. Si ganamos los dos y nos ponemos con 10 puntos la clasificación será segura; y nos quedará visitar a Sporting y recibir a Dortmund en el Bernabéu, con quien puede que nos juguemos el liderato del grupo si todo va como se espera. Pero duele mucho empatar de esta forma, cuando te has adelantado dos veces en campo rival. Igualito que el domingo.

Volvió Navas a la portería titular y cometió tres errores de bulto, el último de los cuales acabó en autogol de Varane. Ni un juvenil despeja así de mal. No pocos pedíamos la vuelta del Tico tras la actuación de Casilla en Las Palmas; pero el estadio del Dortmund es mal sitio para jugar sin estar rodado. Antes de que esto ocurriese había marcado Ronaldo – sus haters vuelven a la cueva, hoy ha estado bien – tras una buena jugada colectiva. Antes del descanso hybo tiempo para que Ronaldo marcase en fuera de juego. El árbitro anuló el gol.

En el segundo tiempo el Madrid empezó mejor. Movía el balón con criterio y rondamos el gol, que llegó al final tras un magnífico centro de Ronaldo. Benzema remata al palo y Varane caza el rechace. Quedaban 20′ y todos sabíamos que el Dortmund apretaría. Zidane movió el banco y esta vez lo hizo para empeorar el equipo. Los cambios fueron desacertados – además el segundo de ellos demasiado tarde – y una bala perdida cayí en los pies de Schürrle, que tuvo un segundo para pensar y colocarla en la escuadra derecha de Navas. Así llegó el 2-2, que quizá hubiésemos firmado al principio pero que, tal y como se dio el partido, sabe a cena recalentada.

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Real Madrid 2 – Sporting de Portugal 1. Y pensar que hay gente que renuncia a ésto.

septiembre 14, 2016

13 CASILLA

2 CARVAJAL      4 VARANE      5 RAMOS    12 MARCELO

14 CASEMIRO

8 KROOS         19 MODRIC

11 BALE     9 BENZEMA     7 RONALDO

17 VÁZQUEZ X 11

21 MORATA X 9

10 JAMES X 8

   Inagurábamos una nueva edición de la Copa de Europa en el Bernabéu. Por undécima vez, el Madrid sale a defender el título más prestigioso del mundo. Y va y sale con la caraja ante un rival que se pone estupendo. El Sporting defiende bien y encima se adelanta en el marcador. El tiempo pasa. El Bernabéu toca a rebato, acosa la portería rival. Ronaldo remata al palo faltando 5′. En cualquier otro sitio el equipo local andaría lamentando ya su derrota, pero aquí no. Más allá de cómo estemos jugando, hay un gen en nuestro equipo que vale oro puro: la resistencia  ala derrota. Evidentemente el Madrid no ha jugado bien. Pero es que cuando lo hace, gana casi siempre. Y es muy importante ganar los partidos que no juegas bien.

   Ronaldo marca de falta en el 89′; el portero llega a tocarla pero no puede evitar el gol. Hay equipos que se alegran de haber arreglado la tragedia de empezar perdiendo en casa y darían por bueno el empate. El Madrid no. El Madrid busca la victoria, la mira a lo lejos como miraría un preso la puerta abierta de la carcel. Y corre hacia ella. Corre como si lo fuesen a prohibir mañana. Último minuto del descuento. Última bala. James centra desde el callejón del 1o y Morata remata con la cabeza más fuerte que muchos con el pie. El Bernabéu estalla. El pitido final casi no se oye entre la algarabía que vuela hacia el Paseo de La Castellana. Otra vez una remontada en el Bernabéu, otra noche europea para el recuerdo. Cuando entró el gol de Morata, me pareció incomprensible que haya gente que escoja ser de otro equipo. No ser del Madrid es renunciar voluntariamente a la felicidad.

 

 


Real Madrid 1 – Atlético de Madrid 1. La suerte es del que la busca.

mayo 28, 2016

Once Copas nos contemplan

1 NAVAS

15 CARVAJAL      3 PEPE      4 RAMOS     12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC             8 KROOS

11 BALE     9 BENZEMA     7 RONALDO

23 DANILO X 15

22 ISCO X 8

18 VAZQUEZ X 9

 

La Copa de Europa es el campeonato de clubes más prestigioso que se juega en el mundo año tras año. Muchos equipos prestigiosos, como el Arsenal, Roma, Manchester City o PSG nunca han ganado ninguna, así que levantar la orejona no debería llevar pero alguno. El Madrid lo ha hecho esta noche por undécima vez, convirtiéndose además en el equipo que más veces lo ha hecho desde 1993, que es cuando se cambió al formato de Champions League  lo cual es un éxito morrocotudo. Pero desde aquí voy a analizar el partido en sí, y, claro, ha habido luces y sombras.

Este año aún no habíamos ganado al Atleti (empate a uno en el Calderón y derrota en el Bernabéu), así que nos enfrentábamos a un rival durísimo. El plan desde el principio fue aprovechar al máximo el balón parado, que Kroos lo pone de maravilla y que nuestros rematadores dominan como los ángeles. No en vano, en el minuto 3 casi emboca Casemiro un remate a gol, pero su remate salió tan centrado que rebotó en Oblak. En el siguiente acercamiento llegó el 1-0. Saca Kroos, peina Bale y Ramos – que estaba en fuera de juego – intenta rematar el balón. En varias tomas aún no me ha quedado claro si el camero golpea el balón, antes de que de en el culo de Oblak y se aloje en las mallas. Un gol quizá en la antítesis del que marcó Zidane en Glasgow, pero los dos valen igual.

Con 1-0 el Atleti se encontró con su peor escenario posible: tenía que ir a marcar gol. El equipo de Simeone está diseñado para defenderse y aprovechar alguna contra para marcar y decidir el partido. Te puede gustar o no, pero lo hacen a la perfección. El caso es que hoy tuvieron que atacar y fue el Madrid quien se echó atrás, confiando en matar el partido en alguna contra. Bale tenía pinta de marcar algún gol a lo largo de la noche.

Tras el descanso, el Atleti se encontró con un penalty cometido por Pepe sobre Torres. Casi no habían salido de la caseta y lo rojiblancos podían empatar. Me acordé de que en el partido de liga Navas paró un penalty a Griezzman, y murmuré “bueno, a ver esta vez”. Entonces el balón se estrelló en el larguero y pensé que el Madrid acabaría la noche victorioso. Sólo había que esperar la ocasión que llegaría seguro y transformarla. El Atleti, mientras, no le hacía ni cosquillas a Navas, y el penalty fallado fue una flecha en su moral.

Pudo hacerlo Benzema, pero Oblak desbarató su clara ocasión. Poco después en una jugada embarullada rematamos varias veces, pero tampoco marcamos. Ronaldo, gris toda la noche, daba síntomas de estar tieso, y debió haber sido el segundo cambio tras la lesión de Dani Carvajal que hizo que entrase Danilo. Pero quien se retiró fue Kroos, que estaba cumpliendo en la medular, para que saliese Isco. Cambio incomprensible – sí, ya se que en la previa solicité que jugase el malagueño, pero con 1-0 la cosa cambia – como también lo fue cuando Benzema dejó su sitio a Lucas Vázquez. En el minuto 72 Zidane había agotado los cambios, quizá antes que nunca en toda la temporada, y creo que sin acierto…

Poco después empató el Atleti, tras buen pase de Juanfran que remató Carrasco, quizá el mejor atlético. Un partido que debía estar resuelto se convirtió en un cara o cruz. Los gemelos de Bale también dijeron basta; así que afrontamos la prorroga con Bale y Ronaldo sin poder casi moverse, además de Modric, que estaba reventado. Isco pedía el balón pero perdía uno sí y otro no. Pensé que sólo Vázquez podría marcar gol, pues era el único delantero fresco. Y casi lo consigue, porque en la prórroga el Madrid buscó la victoria, no como el Atleti, que seguía agazapado. Simeone tras 105′ tenía dos cambios por hacer, pero se resistía a gastarlos. El partido acabó en el área del Atleti, pero con 1-1 en el marcador. Llegaron los penalties, y me vino a la cabeza que el Atleti había ganado su última tanda ante el PSV, mientras que nosotros habíamos perdido la que nos jugamos en 2012 contra el Bayern de Munich, la última disputada. Así que nos tocaba ganar y a ellos perder. El karma apareció cuando Juanfran estrelló su penalty en el palo y Cristiano Ronaldo, el mejor goleador de la competición (16 goles) marcó el último gol de esta edición. Campeones de Europa. Otra vez.

Una reflexión desde la victoria: han ganado las últimas cinco Copas de Europa Heynckes, Del Bosque (2 veces), Ancelotti y Zidane. Entrenadores de corte “colega”. Los “sargentos” como Capello, Mourinho o Benitez han tenido peores réditos en nuestro equipo. A cada uno gustará una forma de trabajar, yo solo digo lo que la estadística dice que nos conviene


Wolfsburgo 2 – Real Madrid 0. Ir a Alemania es llorar

abril 7, 2016

NAVAS

DANILO    PEPE    RAMOS    MARCELO

CASEMIRO

MODRIC            KROOS

BALE           BENZEMA    RONALDO

JESE X BENZEMA

ISCO X MODRIC

JAMES X KROOS

Lo dije mediada la mañana: para nuestro equipo ir a Alemania durante mucho tiempo fue llorar. Empeñado en hacernos guiños nostálgicos, después del arranque de coraje en el Nou Camp levantando un partido en inferioridad ahora se han propuesto hacernos revivir una remontada épica, una noche mágica en el Bernabéu, donde “Noventa minuti son molto longos” y tal. No olvidéis que era condición necessaria para que la remontada se produjese era haberla cagado en la ida pero bien. Y esa parte la hemos cumplido a rajatabla.

No marcar en el partido de ida en una eliminatoria a doble vuelta suele ser una condena, porque el primer gol que el rival marque en nuestro campo valdrá doble. Y éso han conseguido los entusiastas alemanes, que deambulan por su liga local (van octavos, creo) pero que anoche consiguieron tumbar al Madrid. En la clasificación histórica de la competición el Real Madrid es el número 1 y el Wolfsburgo es el 184. Vamos, como si le gano yo a Djokovic jugando al tenis.

Mi cabreo de anoche era fruto de la perplejidad. Volví a ver los primeros 15′ de partido una vez finalizado y, cuando acabaron, pensé que todo lo que no fuese resolver la eliminatoria en la ida sería un fracaso. EN el 1′ le anularon a Ronaldo un gol por un orsay del tamaño del pelo de una gamba. Después le hacen penalty a Bale y el árbitro se hace el lonchas. Lesionan a Benzema acto seguido con un patadón en la espinilla, fruto del cual antes de retirarse falla un claro mano a mano. Y para terminar el ratito, el árbitro señala penalty en contra a Casemiro. Lo lógico era ir 0-2 a esas alturas, pero íbamos 1-0. Nada de qué preocuparse, pensé, ahora remontamos. Pero quien volvió a marcar fue el equipo alemán, en una jugada que demostró, otra vez, la baja forma de Pepe y Ramos. El camero perdió la marca del delantero con la misma facilidad que perdió María Martillo la virginidad y Navas encajó el segundo con un cabezazo a bocajarro.

Con el 2-0 faltaba más de una hora de partido, pero el Madrid se quedó noqueado. Mostramos una preocupante mandíbula de cristal, pues ante una adversidad no ofrecimos respuesta alguna. Se esperaba que los jugadores leyesen el partido. Por ejemplo, Bale entraba con peligro una y otra vez: coño, pues buscadle. En el segundo tiempo el galés no tocó el balón. Todo el equipo andaba desquiciado, y alguno, como Marcelo, protagonizó una sonrojante acción, propia de alimañas como Dani Alves o Busquets.

Quien queda muy retratado tras esta noche es Zidane. La alineación de Danilo tras el partido de Carvajal en Barcelona es inexplicable; como lo hubiese sido sacar a Kovacic por Casemiro, por ejemplo. Pero más allá de esa decisión, de un entrenador se espera que actúe cuando el partido necesita un cambio. Como lo hubiesen hecho Capello, Mourinho o Guardiola. A los tres les recuerdo decisiones a mitad de partido que cambiasen su curso. Zidane no hizo nada. Cuando se lesionó Benzema sacó a Jesé por ser el cambio más natural, cuando era evidente que el equipo necesitaba un enganche para suplir al galo, James o Isco. Dije que Zidane estuvo valiente en el Nou Camp por no sacar un central cuando echaron al Capitán Tan, pero en realidad hizo lo que anoche. Nada.

Zidane, eso sí, envidó con Isco faltando media hora. Había que marcar como fuese. Sin hacer un gran partido, Isco dio el mejor pase del segundo tiempo, dejando un mano a mano a Ronaldo que hubiese sido oro puro en caso de entrar. Quedando 6 minutos dio carrete a James, lo que dejaba una delantera de años 60: Jesé, Isco, Ronaldo, James y Bale. Para jugar al FIFA, guay, pero para construir hace falta centro del campo. Daba grima ver a Isco y sobre todo a James en la medular, donde un media punta siempre será intrascendente.

Total, que nos hemos traído el peor resultado de los cuatro partidos de cuartos de final. El exceso de euforia y un un árbitro casero han hecho el resto. Ahora falta la parte difícil de las remontadas. La más fácil ya la hemos conseguido: cagarla en la ida.


Real Madrid 2 – AS Roma 0. No es oro todo lo que reluce.

marzo 9, 2016

NAVAS

DANILO    PEPE    RAMOS    MARCELO

CASEMIRO

KROOS            MODRIC

JAMES                 RONALDO             BALE

 

El paso del Madrid por esta edición de la Liga de Campeones está siendo intachable. Tras una primera fase con 16 de 18 puntos, ayer culminó su paso por los octavos con un global de 4-0. No encajó ningún gol y marcó dos en cada encuentro. El rival lleva siete vitorias seguidas en la liga italiana, o sea que no es la Peña Bufanda; pero si no nos quedamos con el titular y analizamos los partidos, no deja de ser preocupante el escaso dominio de nuestro equipo sobre el juego. En el partido de ayer ambos equipos tuvieron muchas ocasiones de gol; he hecho Navas fue uno de los destacados del Madrid. Cuando el rival tenga más entidad, quizá las ocasiones entren. Es preocupante el nivel de Pepe y de Ramos, que no están en forma ni coordinados. Metería a Varane en lugar de cualquiera de los dos cuando el partido fuese exigente. Danilo sigue sin mejorar a Carvajal, a quien me gustaría vez con Vázquez delante.

La presencia de Casemiro es tan vital que no hay quien entienda que no haya jugado casi desde enero hasta ahora. Si los laterales son brasileños, como es nuestro caso, llevan intrínseca una alegría atacante que obliga a contar con un cinco tapón, como Alonso, Makelele, Redondo o así. Y el único de la plantilla es el brasileño. Cuando Kroos juega ahí, se le acaba viendo el cartón.

Volvió James a jugar en el Bernabéu. Fue de menos a más, y culminó su noche con un buen gol. Se le vio activo, intentando participar en el juego, pero me sigue pareciendo fuera de forma. Está fondón, y sus contínuos resbalones llegan a dar lástima. Fue el mejor jugador del Mundial 2014, así que hay que recuperarlo como sea. Por éso un partido como el de ayer, con todo a favor, le viene bien. Pero, ¿es justo que juegue de inicio en detrimento de gente como Lucas Vázquez? No creo… También volvió Bale, que parece recuperado de su lesión y que debe entrar al frente de ataque desde la izquierda, donde es de los mejores del mundo. Como he leído hace un rato, por la izquierda es un purasangre, por la derecha es un caballo percherón.

Lucas Vázquez salió por Bale en el 60′ y en su primera acción fabricó el 1-0, asístiendo a Ronaldo. Ahí pensé que con Lucas y Bale a los lados y Benzemá al lado,  el portugués se hincharía a meter goles. Pero claro, saliendo así sobran todos los media puntoas: Kroos, James e Isco, inédito ayer. Casi nada…

No tardó en llegar el segundo, obra de James a pase de Ronaldo, y con todo decidido el Bernabéu regaló a Totti su última ovación europea. Es increíble lo bien que este estadio trata a ídolos ajenos: Pirlo, Del Piero, Totti, Ronaldinho, Iniesta… han sacado ovaciones que cuesta mucho sacar cuando vas de blanco. A veces se dan cuenta tarde, como cuando ahora el Bernabéu corea Gutí Allez!. ¡Con lo que pitaron al de Torrejón cuando jugaba!

 

 


Real Madrid 8 – Malmoe 0. Mensaje a Europa

diciembre 9, 2015

Dudé todo el día si bajar o no al Bernabéu, pues el partido era intrascendente. Pero la ausencia de Bale en la convocatoria me animó. Talibanes del galés, seguid leyendo antes de maldecirme en twitter. Lo que quiero explicar es que era probable que el Madrid saliese con cuatro centrocampistas, y hace tiempo que mantengo que el Madrid juega mejor cuando la BBC cojea de cualquiera de sus patas, porque así el centro del campo se puebla más. Así fue. No sólo éso, salimos con especialistas: Casemiro como cinco tapón, Kóvacic (que no Kovácevic) y James en las alas e Isco de enganche. El resultado: posesión y toque. Control sobre el partido. Los goles cayeron como fruta madura y estuvimos en una noche histórica.

Los dos primeros los marcó Benzemá. El francés es como el protagonista de Tommy, de The Who. Es inútil para todo excepto para jugar al fútbol (Tommy lo era para el pinball). Pero juega de maravilla. Ahora ha cambiado su prioridad y convierte goles en lugar de fabricarlos. Alguno, como el segundo de ayer, soberbio. Durante la primera media hora Ronaldo falló más de una ocasión clara, y los agonías dijeron que andaba reñido con el gol. Una hora después tenían que envainar su afilada lengua, pues el astro portugués marcó cuatro goles anoche y estableció un nuevo record de goles en la fase de grupos. También marcó de falta, poniendo fin a una larga sequía de libre directo. Dirán, claro, que el rival era débil. Igual de débil, digo yo,  que en los cuatro partidos jugados contra PSG o S. Donest, en los que encajó 11 goles en total. El Madrid le ha metido 10 en 2, y Ronaldo 6 de los 10. Números. Ah, otra cosa, además de tantos fallos, Ronaldo fabricó los dos primeros goles, uno por cada banda. No está mal para ser un egoísta.

En el segundo tiempo, esta vez sí, Benítez dio carrete a Jesé y Cherishev, dos canteranos que buscaban el gol como un preso busca la puerta de salida del presidio. Eso hizo que no dejasen de caer goles, y en el minuto 70 el marcador ya era de 8-0. No cayeron más, pero el equipo siguió buscandolos. Y éso es una de las cosas que reclama la afición, seguir buscando el gol en cualquier circustancia. No abandonar ni aunque el Getafe lleve cuatro en el saco… ni aunque el Barça te haya metido cuatro. Fue la desidia de ésos dos días lo que más cabrea a la afición. ¿O es que no les oís cantar? Vamos Real, hasta el final. 

 

 


Schalke 04 0 – Real Madrid 2. Chulearse en Alemania.

febrero 19, 2015

De rosa en Alemania


Los que nacimos durante el franquismo sabemos que un viaje a Alemania para el Real Madrid era poco menos que ir al matadero. La diferencia física entre los jugadores de ambos equipos era abismal, y no era extraño venirnos de tierras teutonas con un buen zurrón de goles. Los tiempos han cambiado y ahora vemos a nuestro equipo chulearse por esos lares, permitiéndose incluso salir uniformados de rosa chicle, y salir victoriosos sin necesidad de cuajar una actuación memorable.

El Schalke ya fue nuestro rival el año pasado en octavos de final, y se llevó un total de 9 goles. Este año contaba con un entrenador italiano, lo que nos hacía suponer que se defenderían algo mejor (bueno, Menotti dice que los italianos no defienden bien sino que defienden muchos). Algo de éso hubo, pero la diferencia entre los dos equipos era abismal.

Jugó Lucas Silva, lo que habrá hecho pensar a Illarramendi que definitivamente no va cuajar en el Madrid, pues el entrenador prefiere a un recién llegado que al de Mutriku. Al brasileño lo ví parecido al vasco: aseado y poco más. Cualquiera de los dos necesitaría diez partidos seguidos de titular para que veamos si vale o no. Pero ésto es el Madrid, y entre nuestra múltiples virtudes no se encuentra la paciencia.

Curiosamente, el partido lo decidieron los dos defensas laterales. Y ambos con su pie menos hábil. Carvajal colocó un centro en el minuto 27 que Ronaldo remató a la red de manera impecable. El portugués no anda en su plenitud física, y quizá por éso ahora juega más de delantero y menos de extremo. Yo creo que es, ante todo, un 9 prodigioso. Y ya en el segundo tiempo, el otro lateral, Marcelo, chutó con la derecha y el balón, circulando por un rail imaginario, desembocó en la escuadra izquierda del imberbe portero alemán.

Con 0-2 la eliminatoria está resuelta, aunque pudo haber más goles. Además de una gran parada en el primer tiempo a tiro de Ronaldo, la jugada más bonita de la noche debió acabar en gol: una combinación entre Isco y Bale, el galés devuelve de tacón y el malagueño remata alto por poco. También pudieron marcar ellos, pero Casillas desvió con la mirada el balón y éste se estrelló contra el larguero. Así lo contarán los periodistas amigos del capitán del Madrid.