Real Madrid 2 – Manchester United 1. Chupito dulce.

agosto 11, 2017

1 NAVAS

2 CARVAJAL           4 RAMOS         5 VARANE            12 MARCELO

14 CASEMIRO

10 MODRIC                                 8 KROOS

22 ISCO

9 BENZEMA         11 BALE

  • 20 ASENSIO X 22
  • 17 VÁZQUEZ X 11
  • 7 RONALDO X 9

Curioso título éste que abre la temporada en Europa, pues desde que a principios de este siglo empezaron a ir a la Champions League cuatro y hasta cinco equipos de las más potentes ligas, la Europa League es una competición menor, lo que hace que enfrentar a los dos campeones de Europa sea algo así como si el Campeón de Primera División y el de Segunda se enfrentasen. No sé si es una copa o un chupito.

Claro que esta vez y por azares de la vida el representante de dicho torneo menor era el Man United, uno de los equipos con más fama en Europa. No tengo claro a qué se debe dicha fama, porque lleva varios años a la deriva de capa caída. Sigue gastándose inexplicables millonadas en jugadores que no parecen merecerlo como Pogba o Lukaku, y ahora están en manos del inefable Mourinho, técnico especialista en anular el talento del equipo rival … aunque de paso anule el propio.

El Madrid salió con el equipo que ganó la Copa de Europa en Cardiff, con Bale en lugar del tardidamente reincorporado Ronaldo. La noticia de continuar con el 4 4 2 es estupenda para nuestro equipo, pues el centro del campo en rombo hace que dominemos los partidos mucho más que cuando juegan tres delanteros. Nuestos cuatro centrocampistas, por cierto, costaron en total menos que Paul Pogba, larguirucho mediocampista de los Red Devils que pasó por el partido sin que nadie lo advirtiese. Tan importantes son nuestros centrocampistas que los dos goles fueron obra de Casemiro y de Isco, vértices superior e inferior del rombo en la medular. Los dos casos son impresionantes:

  • Casemiro costó 5 MM, llegó al Castilla y debutó ante el Betis cuando Mou nos entrenaba. De los últimos cuatro años ha estado tres en el Madrid, y las tres veces hemos levantado la Champions – el año que no fue así Casemiro jugaba cedido en el FC Porto – . Sigue mejorando en sus prestaciones y al montón de balones que cada partido roba empieza a sumar una notable aportación ofensiva. Ya marcó el curso pasado en San Mamés, ante el Nápoles o ante la Juve en la final de Cardiff y esta vez abrió el marcador, poco después de estrellar un cabezazo en el larguero. Su figura me recuerda cada día a Mauro Silva, fenomenal medio centro brasileño del Superdépor.
  • Isco llegó del Málaga por 27 MM, con el Golden Foot bajo el brazo. Como todos los artistas que juegan de enganche en nuestro equipo, pronto estuvo bajo sospecha de los defensores del sudor y la furia ¡¡cuánto daño!! Cuando Isco se pone a jugar al fútbol en su posición más aprovechable no hay quién se le resista. Si juega de volante penará corriendo de un sitio a otro, si juega como media punta hará cosas como la pared que hizo con Bale en el segundo gol. Velázquez, Martín Vázquez, Guti u Özil sonríen cada vez que el malagueño pisa el balón, conscientes de que es otro eslabón en la cadena.

Con 2-0 el partido estaba controlado, y Bale pudo sentenciar con una clarísima ocasión, pero estampó el balón en el larguero. Luego Benzema tuvo otra ocasión, pero se enredó y tampoco marcó. La delantera parece la línea más floja del equipo, pues con Morata, James e incluso Mariano hemos perdido demasiada dinamita. Benzema nunca será un 9 al uso, lo que no es un problema cuando Ronaldo está al lado; pero se echan de menos sus goles. De todas formas, al francés, que ya pasa de la treintena, lo doy por amortizado. Y Bale, siendo un portento físico, está sin confianza. El galés lleva cuatro años con nosotros y cada año aporta un poco menos que el anterior. Si a eso le sumamos la cruz de sus contínuas lesiones, no puede ser nuestro jugador franquicia. No creo que nadie llorara demasiado si cualquiera de los dos saliera de la plantilla para que llegase un delantero de primer nivel.

Acortó distancias el Manchester y durante los últimos 20 minutos el conjunto inglés se agarró a su físico para intentar empatar. Como cantaba Siniestro Total, es gente de mucho músculo y poco cerebro. Pudieron empatar con un tiro de Rushford que desvió Navas con el talón, pero hubiese sido injusto. El Madrid, además de los dos tiros al palo citados, tuvo una ocasión clarísima de Asensio tras una gran jugada de Vázquez, pero De Gea sacó una buena mano, igual que antes a Kroos.

El partido acabó con victoria del Madrid. No sé si copa o chupito, pero da gustito ganarla. Sabe dulce. Y da mucho más gusto ver que el entrenador gruñón que protesta en el descanso a los árbitros es el del equipo rival. Al menos esta vez, a diferencia de la última Supercopa que perdió, no metió a nadie el dedo en el ojo.

 

 

Anuncios

Juventus 1 – Real Madrid 4. También en Cardiff, 90 minuti son molto longos

junio 4, 2017

Ramos levanta la orejona. Otra vez.

1 NAVAS

2 CARVAJAL        5 VARANE         4 RAMOS       12 MARCELO

14 CASEMIRO

19 MODRIC                8 KROOS

22 ISCO

7 RONALDO          9 BENZEMA

 

  • 11 BALE X 9
  • 20 ASENSIO X 22
  • 21 MORATA X 8

Por azares de la vida, ayer estuve antes del partido en el bar donde pasaba las horas muertas en mi adolescencia. Un bar de barrio, típico refugio del madridismo de provincias donde se veían los partidos los sábados por la noche. En una época iba a diario, ahora voy cuatro o cinco veces al año. Ayer me entró un poco de superstición, y pensé que nos daría suerte tomarme ahí un café con mi amigo del alma. Después de comer, no había más clientes que él y yo; y nos pusimos a analizar el partido con el dueño del bar, que nos ha visto crecer. Él y yo, acordamos que el Madrid ganaría por lógica: tenía mejores jugadores. Jugamos al eso de “cuántos de la Juve serían titulares en el Madrid y viceversa” y nos salía demasiada diferencia. Ahora que todo ha terminado, me gusta pensar que la final cayó de nuestro lado por haber pasado un rato ayer en el pasado.

La Juve salió más enchufada que el Madrid, que recibió tres disparos en contra en los seis primeros minutos, cada uno más peligroso. La idea de la Juve era bastante primaria: balones cruzados de Bonucci buscando la cabeza de Mandžukic. También Dybala, con trazas de un Messi en miniatura, parecía llevar peligro cuando recibía. Pero cuando los medios del Madrid combinaban, el partido era morado. El ataque del Madrid avanzaba como una mancha de aceite, lenta pero inevitable, y en una contra llegó el primer gol, fruto de una pared entre Ronaldo y Carvajal que el luso embocó en la portería. Qué importante es adelantarse en las finales, pensé. Era el minuto 20.

A la Juve el gol en contra le espoleó. Sabía que tenía que empatar cuanto antes porque cada minuto en inferioridad pesaría como una losa en su moral. “Hay que aguantar 10′ por encima en el marcador” – dije en alto. No lo conseguimos. En el 27 Bonucci volvió a cruzar el balón, Higuaín toca y Mandžukic, de espaldas a la portería, saca una vaselina prácticamente imparable. El empate era volver a empezar; pero sentó bien a los blaquinegros conseguirlo, que hasta el final del primer tiempo parecieron mandar sobre el verde galés. Tenía mala pinta la final entonces: habíamos tirado menos a puerta y parecíamos menos peligrosos; aunque las sensaciones son subjetivas y el marcador era 1-1.

Vaya usted a saber qué pasó en la caseta en el descanso. Qué dijo Zidane, o qué dijo algún jugador. Si hubo un grito clave, una sentencia rotunda, una arenga que despertase a los jugadores. El caso es que el Madrid salió de la caseta con la firme convicción de ganar la final. De buscar la victoria con toda la carne en el asador; de salir al ataque con la premisa de no hacer prisioneros. Y así fue. La Juventus aguantó sólo el primer asalto, pero como dijo aquel día Juanito, 90 minutos contra el Madrid avanzan muy despacio. El equipo despertó: Isco  empezó a ser protagonista, Marcelo creció minuto a minuto. Casemiro y Kroos paraban cualquier ataque, con Ramos apagando los pequeños fuegos sueltos. EL balón empezó a rodar más deprisa y la Juve comenzó a encogerse ante un rival tan superior. Los goles eran cuestión de tiempo. Casemiro rompió el empate con un chut desde fuera del área, menos limpio que el que marcó al Nápoles pero más valioso, si cabe. Quedaba media hora, pero dos minutos después Ronaldo marcó el tercero, un gol que corona a Modric como el mejor interior de esta época. Con 3-1 la Juve notó que no tenía nada que hacer, que volvería a perder una final. El partido se le hizo eterno a los italianos, mientras que la Banda de Zidane disfrutaba como perros con dos colas. Sólo hubo un tiro de los de Turín, en un remate cruzado de Sandro que salió lamiendo el palo. Pero a esas alturas los que nos relamíamos éramos los madridistas, que jugando en superioridad numérica los últimos 10′, ya nos sentimos campeones. Como si fuese un guiño al futuro, llegó el cuarto gol, obra de Marco Asensio. El mallorquín marcó el primer gol del año en agosto ante el Sevilla, abriendo el marcador en la Supercopa de Europa, y anoche marcó el último de la temporada, el que redondeaba la duodécima Copa de Europa, sexta en color.

Esta copa encumbra a Zidane y a Ronaldo, pero sobre todo al bloque en general. Estamos ante una hazaña superlativa: haber sido los primeros en repetir triunfo desde hace casi treinta años.


Las Palmas 1 – Real Madrid 2. ¡¡Dejadnos en paz, plumillas!!

marzo 14, 2016

NAVAS

CARVAJAL    PEPE    RAMOS    ARBELOA

CASEMIRO

MODRIC          ISCO

VÁZQUEZ       RONALDO       BALE

 

Estoy alucinando de leer lo que leo y escuchar lo que escucho en los medios de comunicación. El Madrid ganó ayer el Las Palmas a un rival que llevaba tres victorias seguidas, alguna de tanto mérito como la conseguida en El Madrigal. El Madrid ganó, pero bien que pudo empatar. Justo igual que le pasó al Barça hace cosa de un mes cuando visitó este mismo estadio. El Madrid tenía ante sí un partido morrocotudo, que encaraba con las ausencias en el XI de titulares como Kroos, Varane, James, Benzema o Marcelo. Que sí, que algunas de las ausencias son por decisión técnica; ya que en liga tenemos poco que hacer – aunque yo pienso que no es lo mismo ser segundo que tercero ni es igual quedar delante que detrás del Atleti – Zidane pensó en dar bola a unos cuantos no habituales, con Arbeloa  a la cabeza. Cuando ví la alineación, pensé que la victoria sería quimérica.

Pues ganó el Madrid. Y lo hizo gracias a su dominio del juego aéreo en el área rival, con sendos corners rematados a gol por Ramos y Casemiro. Dicen por ahí que Las Palmas mereció más. Toma claro, igual que el Atleti  se llevó tres puntos del Bernabéu con medio tiro a puerta o el Barça cruzó el mes de enero ganando partidos a los puntos, ante Sevilla o el propio Las Palmas. Dar palos al Madrid está de moda y es gratis, da igual que gane o que pierda. El único gol de los amarillos vino precedido de un fallo morrocotudo de Kovacic cuando el partido agonizaba, pero ésto no es fácil leerlo en los grandes medios. Ahí sólo leerás que Navas hizo muchas paradas de mérito. Igual pensaban que el portero del Madrid tiene que encajar todo lo que tiren a puerta. Claro, Casillas les acostumbró a eso en su última temporada.

No penséis con mis líneas que a mí me gusta lo que hace el Madrid. Veo al equipo descosido, con Isco como paradigma de que nada sale bien. Isco llegó al Madrid con el premio a mejor jugador joven de Europa. Un fichaje intachable. Su aterrizaje en el Bernabé fue antológico, y ahora está cayendo en desgracia. Ni era tan bueno cuando llegó, ni es tan malo ahora.  El centro del campo del Madrid es como el Triángulo de las Bermudas: todo desaparece.

Vivimos de que Ronaldo o Bale enganchen una carrera y metan gol, porque ni Isco ni Modric fueron anoche capaces de enhebrar jugada alguna. Sí que me gusto la conexión entre Carvajal y Vázquez en la banda derecha durante el primer tiempo; pero el lateral es un coladero en defensa, y el extremo me sigue pareciendo un buen revulsivo para un partido atascado. Nada más. Casemiro combinó buenas acciones con pérdidas de balón propias de un idiota. No es tan bueno, pero es imprescindible por ser el único 5 tapón de la plantilla. Cuando Kroos juega en ese sitio, encajamos goles como el de Griezmann hace un mes o el de Morata hace un año. Goles que hacen mucha sangre.

A todo ésto, los de arriba no tuvieron el día. El partido pudo terminar antes del descanso si Ronaldo emboca alguna de las dos ocasiones que tuvo con 0-1 en el marcador. La primera fue clarísima, de ésas que no suele perdonar, pero Varas la sacó bien. La segunda pegó en un defensa; si no es gol. Y Bale pasó de puntillas por el partido. Necesitamos que vuelva el Bale de antes de caer lesionado. Quizá su lesión cuando mejor estaba jugando es una de las claves de la temporada: cuando dejó de jugar el Madrid estaba a 2 puntos del Barcelona, ahora son 12.

Pero tanto palo al Madrid en la jornada que le ha metido tres puntos más al cuarto – no es baladí; de cara al año próximo es mayor la diferencia entre el tercero y el cuarto que entre los tres primeros – y ha ganado en un campo difícil no lo entiendo. Los medios ya no ayudan como antes, hay que asumirlo. Igual que los árbitros, porque la cesión que nos pitan ayer en contra es de película de Fellini. Claro que, con capitanes como Ramos es muy difícil que nadie te respete. Ramos anoche se convirtió en el jugador más expulsado de la historia del Madrid. Se dice pronto.

 


Atleti 1 – Real Madrid 1. Indecente conformismo.

octubre 4, 2015

Navas. Un gigante al que Florentino quiso traspasar

 

El Madrid hoy se ha dejado dos puntos de los que cuestan ligas. Es el tercer empate de la temporada – seis puntos que han volado – pero los otros dos empates se cosecharon después de buscar el gol con insistencia. Hoy no. Desde el 9′ el Madrid fue ganando y el equipo decidió esperar que nada pasara en los 81′ restantes. Casi lo consigue, pues las dos ocasiones más claras de gol del Atleti fueron provocadas por fallos muy gruesos de nuestra defensa: el penal y el gol. El Atleti está para poca fiesta, venía de perder contra Villarreal y Benfica, pero ni aún así conseguimos ganarle.

Los mejores minutos del Madrid fueron los primeros 20 del partido. Carvajal entraba por su banda una y otra vez y tras una magnífica jugada colgó el balón para que Benzema marcase el 0-1. El francés es el delantero más en forma del equipo; pero pese a ello siempre es el sustituido. Ronaldo, que estuvo gris como nuestra segunda camiseta, completó los 90 minutos. Alguién dirá que el partido cambió porque Carvajal se lesionó, pero el de Leganés no se lesionó: fue cazado por Oliver Torres. El Atleti sigue jugando al límite del reglamento, pero por el lado de fuera, con la permisividad del árbitro.

Todo parecía tranquilo cuando Sergio Ramos cometió dos errores en 10″: perdió un balón peligrosísimo y después cometió un penal a todas luces innecesario. Luces que el de Camas no tiene. Ya el año pasado en Copa del Rey fue el mejor del Atleti. Si hoy no nos acordamos del error de nuestro capitán – tiene cojones que el brazalete esté en este brazo – fue porque Keylor Navas paró su segundo penalty del año. Navas es un portero asombroso, seguramente ahora es el mejor jugador de la plantilla. Y el 31 de agosto estaba vendido. Esa es nuestra gestión, amiguetes. Nos gastamos pastizales y resulta que los mejores esta noche han sido Navas (10 MM), Casemiro (6 MM) y Varane (10 MM). Suman menos de lo que nos costó Coentrao. Mención especial merece el brasileño, para mí la mejor noticia de la noche. Es la reencarnación de Mauro Silva. Yo que Kroos andaría preocupado…

En el segundo tiempo el Atleti se estiró. No le quedaba otra. Eso sí, Simeone nos hizo un favor quitando a Correa, que era el más peligroso de los rojiblancos. En el Madrid salió Bale por Isco un ratillo y Kovacic por Benzema. Sólo había que aguantar y cerrar el partido en una contra. Pero no hubo ni una ocasión. Ronaldo tiraba desde lejísimos cada vez que podía. Bueno, pensé, con no cometer errores nos llevaremos tres puntos. Pero ahí estaba Arbeloa, seguramente el jugador más mediocre de la plantilla, el tercer lateral derecho – igual a partir de hoy es el cuarto: Nacho le adelantará – . Intentó una frivolidad y perdió el balón en la medular. Jackson Martínez le ganó la carrera aguantándose la risa y el pase de la muerte acabó en gol de Vietto en el 83″. Demasiado tarde para reaccionar. Quizá si el Atleti marca antes hubiésemos tenido que buscar el segundo durante más rato y lo habríamos conseguido. Pero el 0-1 nos tenía más que conformados. Una pena, Benítez, una pena.